El plátano o bananero tiene una estructura que para los que no tenemos ni idea de botánica es especialmente sorprendente y muy bella; del centro de los seudotallos nace directamente a partir del rizoma una inflorescencia que en posición vertical semeja un enorme capullo púrpura que al abrirse muestra una espiga con hileras dobles de flores agrupadas en racimos de 10 a 20. El sol doraba los bananeros a primeras horas de la mañana y una parecía estar fuera del tiempo en un clima benigno y tropical.























