Tradescantia Zebrina Bosse o Amor de Hombre.

Un título rimbombante para empezar el año. Esta planta pertenece a una especie herbácea y perenne perteneciente a la familia commelináceas. Requiere luz indirecta brillante para mantener sus colores vivos. Tienen las hojas ovaladas y el enves morado. Nativa de Centroamérica con muchas propiedades medicinales; curan heridas y quemaduras, alivian el dolor y producen tinturas contra enfermedades gastrointestinales. Esta planta es un filtro de aire; limpia y desinfecta el aire de la casa. Los expertos dicen que tienen un poderoso efecto energético en las personas: calma, mejora el estado de ánimo y da fuerza. ¡Un todo terreno!

Feliz Navidad

Casi terminado el año y otra vez los mismos rituales; y las flores de Pascua y las reuniones con amigos y familiares. Y mis mejores deseos sobre todo de Paz con el corazón puesto en Ucrania y en Palestina, junto con el ruego, a quien corresponda, de que cesen de una vez las hostilidades.

Texturas

Los nervios de las hojas de las lantanas forman unas estructuras que cubren todas las superficies dotándolas de una especie de «caminitos» singulares.

Ciclamen.

Fotos Noa Serrano Plaza.

El ciclamen es una planta bulbosa cuyas flores son las más bonitas del invierno. Es un género de plantas perennes. Procede de las regiones centrales de Europa y mediterráneas. En España solo crece de forma salvaje en Cataluña y Baleares una especie conocida como «Cyclamen balearicum». Puede alcanzar una altura entre 30 y 40 cm. Las hojas tienen forma de corazón con manchas grisaceas. dependiendo de las subespecies las flores pueden ser desde blancas o rosadas hasta púpura o salmón. El cyclamen balearicum presenta hojas carnosas, sus flores son pequeñas, ofrecen un agradable aroma y generalmente son de color blanco. ¡Gracias Noa!

Solomillo de cerdo al roquefort.

Una receta muy fácil para estos días de fiesta. 

Ingredientes: 1 solomillo de cerdo,1 cebolla, vino blanco, nata, queso roquefort,  frutos secos (pueden ser nueces o almendras), sal y pimienta.

Cortamos el solomillo en medallones, los marcamos en una sartén y reservamos. En la misma sartén doramos una cebolla partida en trozos pequeños. Añadimos un generoso chorro de vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol. Acontinuación agregamos el queso roquefort desmenuzado y la nata. Removemos bien y mezclamos. Incorporamos los medallones de solomillo y dejamos cocer. Al presentar el plato podemos poner trozos de nueces o almendras por encima. Esta salsa al roquefort es como un buen fondo de armario.

 

Lantana en diciembre

Las flores de la lantana en diciembre salpican el jardín con tonos rosas y amarillos. Quise plantar lantanas por recordar aquel jardín en Santa Bárbara donde Marieta mimaba sus flores y sus árboles frutales. Allí, en Ciutadella, las prunas amarillas doradas por el sol competían con las moradas; allí las guardaba en el bolsillo del babi para comerlas sentada en el banco de azulejos debajo del estanque. Allí, en aquel jardín, transcurrieron los mejores días de mi infancia.

«El intervalo» de Aurelio Serrano.

Tras esta portada se esconde una narración inolvidable, donde la vida palpita con todo lo bueno y todo lo malo que ella pueda contener; y un escritor que se asoma al panorama literario con esta su primera novela, despues de ganar, con un cuento, un concurso literario. Y el escritor, Aurelio Serrano, en «El intervalo» lo hace sin omitir nada que pueda suavizar el relato. La novela es dura, con la crudeza con que los acontecimientos se desarrollan en la vida de sus personajes. Al mismo tiempo la descripción somera, pero muy precisa, con solo unas cuantas pinceladas del entorno, de los paisajes, sitúan a los personajes en un escenario donde se hacen carne, viven, respiran; donde la carne se hace presente. Para otorgar, dar, esa corporeidad se necesitan unas cualidades de autenticidad que, sin el menor género duda, posee el escritor. Una novela necesaria. Una novela hermosa.

Hibisco.

Fotos Noa Serrano Plaza.

Las flores del hibisco siempre me han fascinado. Hace tiempo me regalaron uno cuyas flores eran de un delicado color champán que no he vuelto a encontrar por más que lo he buscado.