He vuelto a Elche para fotografiar de nuevo los plátanos; los colores de las brácteas y las inflorescencias me tienen fascinada, es un prodigio de la naturaleza que, cuando tenía las plantaciones a mano en los años en que viví en las Islas Canarias, no conocí, porque entonces, cuando era joven, una está en otras cosas, como poco en una higuera oyendo a los grupos de moda y preocupada por el acné juvenil…
























