Archivos

Crema catalana

Lleida 027.JPG

Crema catalana de la brasería “El Isidro” de Lerida. Foto: Bárbara

La gastronomía catalana, tan rica y variada, nos ofrece postres tan deliciosos como la crema catalana, cuya  dulce cremosidad  contrasta con el azúcar caramelizado; el final feliz de una comida deliciosa basada en los productos de la huerta como la escalibada y los sabrosos embutidos de la zona.

Ingredientes: 1 litro de leche 200 gr de azúcar, 8 yemas de huevo, 25 gr de harina de maíz, piel de 1 limón,  canela en rama, azúcar para quemar, un barquillo para adornar (opcional).

Ponemos en un bol un vaso de leche junto con la harina de maíz y removemos hasta disolver la maicena. Añadimos las 8 yemas de huevo y el azúcar. Batimos bien. Ponemos a calentar a fuego bajo y, en un cazo ancho, el resto de la leche y le añadimos las 2 ramas de canela y la piel de limón. Añadimos a la leche la mezcla de los huevos y el azúcar. Removemos. Encendemos el fuego y lo ponemos al mínimo. Continuamos batiendo la mezcla sin parar para que no se pegue, hasta que empiece a hervir de nuevo y vaya espesando. Cuando hierva, apagamos el fuego y ponemos la crema en recipientes individuales de barro o en una fuente Dejamos enfriar. En el momento de servir la crema catalana, pondremos azúcar por encima y la quemaremos con un quemador o una pala de quemar hasta que el azúcar quede caramelizada.

 

En Busca de Isis

Le Louvre 21.JPG

La pirámide del Louvre. Foto: Bárbara

Tengo en mis manos un libro fascinante: “En Busca de Isis” de Jurgis Baltrusaitis. Editado exquisitamente por Siruela, lleva como subtítulo: “Introducción a la egiptomanía”.y pertenece a la biblioteca azul (serie mayor) de Siruela.  Para todo el que tenga interés en las antiguas religiones y sienta curiosidad por saber la influencia que Egipto ejerció en las diversas culturas de prácticamente todo el mundo, este es un libro imprescindible. Solo leyendo el índice uno se da cuenta de toda la sabiduría que el libro encierra; además, su extensa bibliografía, muy cómoda para el lector, que encuentra en cada página, nos abruma por su erudición. Baste citar el nombre de algunos capítulos: Teogonías egipcias de la Revolución, las Isis francesas, la Isis germánica, Egipto en la China, El Egipto de la Ópera y de los francmasones…¿Sabéis el porqué de las pirámides del Louvre?: pues porque en la isla de la Cité se construyó un templo dedicado a Isis y que la isla se asemeja a la barca en la que la diosa llegó… Ahí lo dejo, y repito que no es un cuento de hadas, que su exhaustiva bibliografía nos puede llevar a profundizar en el tema.

Edición original: Jurgis Baltrusaitis: “La Quête d’Isis. Essai sur la légende d’un mithe”. Editorial Flammarion, 1985.

Mercado de la Paja (Florencia)

florencia 112.JPG

Mercado de la Paja (Florencia). Foto: Bárbara

Hay dos mercados en Florencia que conviene visitar, al margen de que queramos comprar algo o no. Uno es el que se pone en las calles cercanas a la iglesia de los Medici, San Lorenzo, y este de la foto, llamado el de la Paja, porque antiguamente se ofrecían sobre todo cestería y todo tipo de objetos hechos con fibras naturales. En la actualidad en ambos se encuentra de todo, pero son de destacar los trabajos hechos en cuero. Pasear por estos mercadillos, sin prisa, es  una delicia y un buen lugar de observación, porque no solo lo visitan los turistas sino la gente del país.

florencia 555.JPG

Mercado callejero de S. Lorenzo. Foto: Bárbara

Lugares que amo de París

 

 

montmartre-6

La Maison Rose (Montmartre) Foto: Bárbara

montmartre-5

Le Consulat (Montmartre) Foto: Bárbara

 

Para mí es muy difícil quedarme con unos pocos lugares, pero hay algunos a los que siempre vuelvo. Por ejemplo en Montmartre me encanta la Maison Rose, que fue la vivienda del pintor Utrillo, una casita pintada en rosa, coqueta y pequeña con unos veladores en la calle donde puedes tomar unas cervezas, o Le Poulbot, igualmente habitada por el pintor del mismo nombre, amigo de los niños desamparados del barrio, hoy un pequeño restaurante, o Le Consulat, igualmente bar y restaurante en la misma Place du Tertre, siempre abarrotada de gente. En esta misma plaza se encuentra el Sindicado de actividades de Montmartre. Cuando paseo por el Sena, siempre acudo al Café Esmeralda, detrás de Notre Dame. En su interior la gitana Esmeralda del Jorobado de Notre Dame, baila que te baila tocando la pandereta en el fondo del local, en el mural que hay al lado de la escalera que lleva a los lavabos; desde sus veladores, en la calle, se puede contemplar como discurre el Sena plácidamente y el puente que lleva al Marais. Allí se puede tomar un croquemonsieur o un croquedame divinos. En fin… seguiré hablando de París; es inagotable.

 

Algunas direcciones de París

 

La tour Eiffel 2.JPG

La Tour Eiffel desde el Trocadero. Foto: Bárbara

Descubrir París callejeando, siempre nos aporta sorpresas agradables, pero llevar algunas direcciones en la agenda nos puede resultar muy eficaz, ya que la oferta es infinita. Lo primero que yo apuntaría sería el teléfono de uno de los taxis, ya que a veces resulta difícil o casi imposible que paren (+33 01.2.76.00.40). Hay un café muy céntrico, cercano al Louvre, que adoro, es el Café Ruc al que voy siempre que estoy en París (159 rue St-Honoré) y lugar de citas de periodistas; otro es el Marly con vistas al patio central del mismo Museo. En La Truffière (4 rue Blainville) triunfa la trufa del Perigord; no es barato, pero sirve para darse uno un buen homenaje por la noche. En Montparnasse tenemos Chez Toyo, el menú de mediodía ronda los 35 euros (17 Jules Chaplain), estupendo maridaje de la cocina de Japón y la francesa; pare empezar se sirve una deliciosa mantequilla de algas, y que nadie se sorprenda de su genial paella. Un local que no hay que olvidar es Le Pré Verre, cerca del Panteón (8 rue Thénard); de aperitif sirven un vino espumoso menos caro que el champán, un champalou del Loire estupendo; el menú de mediodía ronda los 13 euros: excelente el cochinillo con canela y anís estrellado.  Si buscamos platos bajos en calorías nada como La Femme Opera (55 rue Saint-Roch). En la terraza Le Mini Palais se puede compartir mesa con famosos diseñadores de moda. Para ir de compras me gusta ir por el Marais y finalmente, si queremos bailar hasta el alba, en Le Pompon (9 rue des Petites-Écuries) lo podéis pasar bomba.

La catedral de Astorga

IMG_9804.JPG

IMG_9806.JPG

IMG_9807.JPG

La portada barroca de la catedral de Astorga es, a la vista está, un encaje precioso en donde se entrelazan distintos motivos florales, religiosos y elementos puramente decorativos. En el Barroco, el vacío naufraga; todo espacio por pequeño que sea se puebla de ornamentación. El tiempo, por otra parte, ha jugado un papel muy curioso dado que , justo al lado y casi de la mano, se encuentra el palacio episcopal con las almenas gaudianas lo que da como resultado un conjunto ciertamente surrealista, pero asombroso.

Fotos: Bárbara

Comenzado el Año Nuevo

IMG_9873.JPG

IMG_9874.JPG

IMG_9893.JPG

Comenzado 2017, ahora que el frío reina por todas partes, nada mejor que unas imágenes floridas que nos conduzcan, aunque sea por unos instantes, a la primavera que antes de que nos demos cuenta ya estará llamando a nuestras puertas. Estas las tomé en León, donde he visto los balcones más bonitos y más cuajados de flores con una armonía tonal muy bella.

Fotos: Bárbara.