Archivos

La plaza del Ayuntamiento de Arles

 

164

El Ayuntamiento con la bandera francesa y S. Trófimo

 

577

579

576

Fotos: Bárbara

En el centro de Arles se encuentra la plaza del Ayuntamiento con San Trófimo a la derecha, que estaba en obras y cubierto de andamios, una pena, y en medio de la plaza está ubicada esta fuente con varios caños y unos leones de piedra que suelen gustar a las palomas. La fuente termina en un monolito que se eleva hacia el cielo como esperando  sobre las siete de la tarde a una bandada de cuervos que pasa inexorablemente todos los días. Cuando estudiaba historia del arte en la carrera me imaginaba que S. Trófimo sería grande, más monumental y resulta que tiene tanto de hermoso como de pequeñas proporciones.

Y la catedral de Murcia(2)

032

033

034

040

 

017

Fotos: Bárbara

La catedral de Murcia pertenece a la diócesis de Cartagena. Se encuentra emplazada en la Plaza del Cardenal Belluga, en el casco antiguo. Se construyó, como muchas de ellas, sobre la antigua mezquita o aljama fundada en el año 825 con el nombre Madina Mursiya por orden de Abderamán II, cuarto emir omeya de Córdoba. El rey Jaime I de Aragón, el Conquistador, al tomar la ciudad en 1266 y visitar la Mezquita Mayor o Aljama; la consagró a la Virgen María. En 1394 comenzaron las obras. Es un templo de cruz latina con tres naves y girola y fue consagrada en 1467; tiene 23 capillas, la capilla mayor tiene rango de Real y en ella se encuentra el sepulcro renacentista con las entrañas de Alfonso X el Sabio. Es de destacar la capilla de los Velez, de estilo gótico flamígero, donde está enterrado el adelantado Mayor del Reino de Murcia, y la capilla de Junterón que fue costeada por D. Gil Rodríguez de Junterón sobre una capilla gótica anterior; es una magnífica obra del renacimiento español. La obra estuvo basada en los planos de un alumno de Miguel Ángel y allí está enterrado D. Gil Rodríguez de Junterón en un sarcófago romano. La fachada principal es de una monumentalidad y belleza excepcional y está dedicada a la Virgen María. La torre del campanario mide 93 metros y 98 con la veleta, siendo la tercera más alta de España tras la Giralda de Sevilla y la Sagrada Familia.

Hay que pensar que en Murcia, durante mucho tiempo, su población fue mayoritariamente  árabe y que la impronta que dejaron fue grande; no hay más que ver el sistema de regadío, las enormes norias para subir el agua, la filosofía, las matemáticas, la toponímia… sin olvidar la gastronomía.

 

Y la catedral de Murcia (1)

042

011

027

029

030

Fotos: Bárbara

Para agradeceros el seguimiento que hacéis del blog a pesar del parón, ahí van unas fotos de la hermosa catedral que tenemos y que, como todas, es el resultado de distintos estilos arquitectónicos. Esta fachada barroca es de las cosas más bonitas y más representativas de la ciudad. En el siguiente post y con más tiempo subiré más fotos y os contaré lo que sé de ella.

El Puente Viejo de Murcia

003

Foto: Aurelio Serrano

Antes que nada quiero disculparme por el silencio de todos estos días. Tras la muerte de mamá, los trámites y papeleo parecen no terminar nunca. Siempre se ha dicho que uno no se puede morir por lo que supone para la familia, aparte del dolor; la burocracia es increíble… y en momentos en los que una no está para nada. En uno de esos días de trámites, Aurelio, mi compañero de vida, mi amigo, mi confidente, socio de cuitas y penas, mientras mis hermanas y yo soportábamos al también sufrido administrativo que nos atendía y estampaba sellos y repasaba los documentos, hizo esta fotografía del Puente Viejo que le salió redonda y que me encanta.

Diferentes estilos en las vidrieras de la catedral de Cuenca.

1

Gustavo Torner

4

5

Bonifacio Alonso

11

Henri Dechanet

9

Gerardo Rueda

Haciendo historia, el 1 de julio de 1966 se inauguraba el Museo Abstracto de Cuenca, cuyos cofundadores fueron Gerardo Rueda, Gustavo Torner y Fernando Zóbel, artistas unidos  por su concepción abstracta del arte y enamorados de la ciudad. Los artistas elegidos para la realización de las vidrieras de la Catedral fueron Gustavo Torner, Gerardo Rueda, Bonifacio Alonso Gómez y Henri Dechanet. Para esos trabajos hubo un acuerdo entre la Consejería de Cultura y Educación de Castilla-La Mancha y el Cabildo. Fue el 2 de abril de 1995 cuando se inauguraron las nuevas vidrieras. Para la realización de los bocetos el Cabildo elaboró unas directrices u orientaciones iconográficas que fueron facilitados a los artistas seleccionados que fueron La Creación, la Salvación, Glorificación y Redención. La obra se encargó al arquitecto D. Magín Ruiz de Albornoz y al maestro vidriero Henri Dechanet. Aprobados los bocetos por parte del Obispado y del Cabildo se realizó un informe sobre la obra a la Comisión del Patrimonio Histórico de Cuenca, donde fueron definitivamente ratificados. Se encargó la realización a la cooperativa de vidrieros “Vitrea”, dirigida por el maestro vidriero Henri Dechanet y los vidrios con la gama cromática a la fábrica francesa de Saint Just.

Gustavo Torner se centró en la Creación, aludiendo al big bang, a la creacion del mundo, a la cadena del ADN y a las lenguas de fuego de Pentecostés. Torner quiso representar la subida de las almas al cielo y los atardeceres de Cuenca; Bonifacio Alonso se ocupó del Génesis. Por su parte Henri Dechanet se centró en El sol, la luna, y la muerte, asi como en la Virgen y al auxilio que buscan los fieles ante la Madre.

Personalmente no conozco las vidrieras, pero cuando expuse en Cuenca, me enamoré de la parte alta de la ciudad, de sus paisajes y de su gastronomía, así como de los amigos conquenses, que me trataron con una amabilidad extraordinaria así como de las autoridades de Cultura. Mi recomendación es que, si pueden, reserven alojamiento en la famosa Posada de S. José con vistas a las hoces del Júcar: maravilloso. La Posada, en la parte alta de la ciudad, se conserva tal como era y es una joya a conservar; espero que siga abierta. Cuenca, tan cerca de Madrid, merece no una sino varias visitas; en otoño, un paseo por el río es imprescindible.

 

Autorretrato de Van Gogh en plena crisis psicótica

53

Autorretrato (fragmento)

Impresiona este autorretrato que Vincent probablemente realizara durante o inmediatamente después de su primera crisis psicótica en el verano de 1889, durante su estancia en el sanatorio de Arles o en Saint- Remy en el sur de Francia, en la Provenza. Su mirada huidiza, triste, muestra de la verdad que el cuadro no trata de esconder, pues se retrata con la expresión que él mismo observa en los otros enfermos ingresados. La carta que el pintor escribe a su hermano Theo fechada el 20 de septiembre así lo confirmaría en la que le dice que: “había intentado pintarse cuando estaba enfermo” y que se veía como: “Una persona que no deseaba ser y que era”. El episodio psicótico comenzó a mediados de julio y terminó a principios del mes de septiembre. Este retrato había pertenecido a los Ginoux, un matrimonio amigo que Vincent tuvo en Arles, y fue adquirido por el Museo Nacional de Oslo. Con posterioridad se puso en duda su autenticidad, pero el mismo Museo encargó una exhaustiva investigación, en la que también colaboró el Museo van Gogh de Ámsterdam, que llegó a la conclusión de que realmente es auténtico. Se cree que este autorretrato pudo ser pintado el 22 de agosto y  que después realizó sus dos famosos autorretratos de 1889, hoy en el Museo de Orsay de París y en la Galería Nacional de Arte de Washington.