Archivos

¡¡¡Feliz Navidad a todos!!!

009

Foto: Bárbara

A todos los amigos y seguidores de la Estirga de todas partes del mundo que me honran con su presencia y sus visitas, mis mejores deseos de paz y felicidad para estas fiestas, que este año que termina quiero vestirlas de rosa, para variar un poco, obviando un poco el rojo y verde que nos inunda por todos lados. Lo dicho: a pasarlo lo mejor posible, a disfrutar de la familia y los amigos y a los que prefieran alejarse del bullicio de estos días, un viaje no es una mala opción.

Rosas en diciembre

 

20181210_151954

Foto: Bárbara

20181204_163507

Foto: Bárbara

Paseando por Alcalá de Henares, ciudad universitaria a media hora de Madrid, cargada de historia y de lugares imprescindibles de visitar como la casa natal de Cervantes, me encuentro con estos bellos ejemplares de rosas en todo su esplendor, como si ellas estuvieran ajenas al frío y a la humedad tremenda por la proximidad del río Manzanares que se nos cala hasta los huesos; ellas, desafiando las bajas temperaturas, nos demuestran que también puede ser primavera en diciembre.

Moreras otoñales

IMG_1319

Foto : Bárbara

 

IMG_1317

Foto: Bárbara

IMG_1315

Foto: Bárbara

No es la primera vez que lo digo, el otoño es mi estación preferida, quizá porque de forma palpable se ve como el ciclo de la vida se pone otra vez en marcha, para en la primavera volver a contemplar cómo nacen los diminutos brotes y los ves crecer día a día. El otoño es como la vejez de la naturaleza que, al igual que en los humanos, pone arrugas de sabiduría en nosotros; yo aspiro a envejecer con la misma dignidad y belleza de las moreras que hay frente a mi casa. Un rostro surcado de arrugas puede ser tan bello o más que el cutis terso de un adolescente insulso, que los hay. El paso del tiempo no nos debe asustar, pues formamos parte de ese ciclo de vida que renueva nuestro mundo y ese mundo, hay que reconocerlo, es muy hermoso.

Los cementerios

IMG_0076

Foto: Bárbara

IMG_0078

Foto: Bárbara

Se acerca el día de Todos los Santos y el día de Difuntos. En Europa nos lo  tomamos en serio, pero en México, por ejemplo lo celebran de otra manera, digamos más festiva y alegre; allí los esqueletos bailan y se come y se bebe sobre las tumbas. Cada cultura lo asume a su manera y cada pueblo su forma de entenderlo y sentirlo. En París vamos al cementerio de Montparnasse y al del Père Lachaise para contemplar las tumbas de los personajes ilustres que allí reposan, literatos, artistas, cineastas, políticos… Montparnasse es más recoleto, le Père Lachaise es enorme y casi te lleva una mañana entera recorrerlo. Personalmente busqué la tumba de mi admirado Cortázar y no paré hasta encontrarla; casi a la salida me encontré con la tumba de Sartre y de Simone de Beauvoir y con la de Langlois, el fundador de la cinemateca francesa. Emociona ver que siempre tienen flores y pequeños mensajes de admiración.

El Otoño

IMG_0755

La manta. Foto: Bárbara

IMG_0756

La manta. Foto: Bárbara

El Otoño, siempre lo digo, es la estación que más me gusta. Adoro esa sensación tan hogareña de estar tumbada con la manta viendo una buena película. Y si a esto le sumamos que antes hemos dormido una siesta reparadora, entonces me siento en la gloria. Hacer el vago de vez en cuando no está nada mal, lo confieso sin remordimientos, pero cuando pienso en los sin techo, lo de la manta se me atraganta, esa es la verdad. Estos días han llegado a nuestras costas alrededor de 500 emigrantes en pateras; pienso entonces en el frío, en el miedo y el sufrimiento de personas que han dejado atrás a sus familias…  y entonces me digo que este mundo está tan mal distribuido, que dan ganas de llorar y llorar sin parar y de ponernos en marcha… pero al final no hacemos nada. Y todo se queda en unas simples fotos vistas en la televisión, tantas veces. ¡¡¡Y NO HACEMOS NADA!!! 

Lo de Siria

1001.jpg

Leonardo da Vinci: dibujo

Los lugares en el mundo donde estalla la violencia y el terror se adueñan del día a día allí donde la vida humana de pronto no vale nada, y suelen ser, ya lo sabemos, lugares estratégicos donde las potencias tienen intereses, léase petróleo, gas o simplemente salida al mar. La riqueza, el comercio y el poder son los becerros de oro que hay que venerar hoy día. “Lo de Siria” dura, también lo sabemos, seis años, pero qué son seis años cuando el botín es tan goloso; qué son los miles de muertos, el dolor, el hambre y la miseria de otros, que además son árabes y nos pillan tan lejos. Es cierto, no es más que otro conflicto del que vemos y oímos distraídamente mientras comemos. Acaso la lejanía nos vuelve insensibles, acaso la costumbre nos vuelve sordos. Echo de menos las iniciativas que nos movilizaban, que nos hacían salir a la calle…; no nos olvidemos del poder de la gente que protesta en la calles: eso que parece poco llega a ser un clamor que a veces y según la fuerza de ese grito puede mover montañas. No soy ilusa, pero sí tengo esperanza en esa fuerza que no se conforma con cruzarse de brazos. Y si lo llamo “lo de Siria” es porque así, “qué hay de lo nuestro”, es como los granujas hablan de sus asuntos; y Siria no deja de ser más que “el asunto” de los que gobiernan el mundo.

Última hora: El triunfo de Remedios Varo

La noticia dice literalmente:”Remedios Varo se merienda al gran Diego Rivera”; aparecía hoy en eldiario.es, sección feminismo. El suceso, que arrancó aplausos entre los espectadores de la subasta de Christie’s en N.Y.,  fue la suma que el cuadro de Varo consiguió, alrededor de tres millones de euros (3,3 millones de dólares) superando en tres veces el cuadro de Diego Rivera y el de Wifredo Lam. La subasta era de pintores surrealistas latinoamericanos; sin embargo, el famoso muralista mexicano, a mi entender y hasta donde llego, no se le puede considerar un pintor surrealista, a no ser que los entendidos digan otra cosa. Dicho lo cual celebro enormemente este triunfo que ha tenido la obra reproducida no hace mucho aquí en la Estirga Burlona: “Vampiros vegetarianos”. La obra, absolutamente genial y divertida donde las haya, muestra a tres vampiros vegetarianos, sentados a la mesa y sorbiendo “sangre vegetal” con pajitas de rojos tomates y sandías, mientras uno de ellos sujeta a una gallina con cuatro patas con una cuerda y otro tiene atada a otra a la pata de su taburete. Esto me recuerda que Leonardo da Vinci narra como en los festines florentinos se ataban conejos para que los convidados se limpiaran la grasa de las manos en su piel, por lo que el gran genio tuvo que inventar también las servilletas.

¡Enhorabuena a Remedios Varo, allá donde esté! Despacio, pero avanzamos.

Remedios Varo:

Remedios Varo: “Vampiros vegetarianos”