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Cola de merluza con mahonesa al horno

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Foto, Bárbara

Pedimos al pescatero que nos quite la espina central y la desescame. Hacemos una mahonesa casera, nada de esas industriales. Pelamos las patatas panaderas y  forramos una bandeja de horno con papel de horno. Salpimentamos la merluza. Y añadimos las patatas, que hemos pasado antes por una sartén porque en el horno tardan mucho en hacerse. Ponemos la merluza y las patatas en la bandeja. Cubrimos el pescado y las patatas con la mahonesa y metemos la bandeja al horno ya caliente. Horneamos un cuarto de hora o veinte minutos máximo, para que no se haga demasiado el pescado. Se formará una costra por la mahonesa. Resulta deliciosa y más fácil imposible, no da trabajo y para un día de fiesta resulta genial.

Fideguá de atún y pimientos morrones

 

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Foto y receta: Bárbara

La foto muy bonita no ha quedado, con ese pimiento de protagonista como diciendo : aquí estoy yo y con forma de martillo; pero esta es una recetilla que soluciona una comida con ingredientes sencillos que normalmente tenemos en casa. En verano no hay que complicarse la vida, con un buen gazpacho fresquito y lo que sea, comemos la mar de bien.

Ingredientes: fideos finos, tipo cabello de ángel (los prefiero a los típicos de la fideguá más gruesos y cortos), dos latas en atún en aceite, cebolla, una cucharada de salsa de tomate, 1 lata o bote de pimientos morrones y 1 brik de caldo para paella.

Hacemos un sofrito con la cebolla picada y la salsa de tomate. En una cazuela ponemos el sofrito, las dos latas de atún (escurrimos el aceite de una de ellas y la otra la añadimos con su aceite),  si no lo hacemos así quedaría muy aceitoso y calorías las justas, ni una más, que luego salen michelines. Agregamos los fideos y removemos un poco. Enseguida añadimos caldo para paella, que ya lo venden en brik. y finalmente los pimientos morrones cortados en tiras ( no tan mal cortados como yo tal como se ve en la foto) Os aseguro que está buenísima y ademas se hace en seguida, lo que tardan en cocerse unos fideos finos.

Ensalada a mi modo

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Receta y fotografía, Bárbara

Hoy me he levantado creativa y, viendo los ingredientes que tenía a mano, me he inventado esta receta que dicho sea de paso me ha salido pas mal! La recomiendo por lo fácil, buena, apetecible y bien fresquita de la nevera apetece con estos calores. Este verano “la canicule” ni nos deja dormir, de modo que si por lo menos comemos bien, eso que tenemos. Ahí va:

Ingredientes: unas hojas de lechuga romana, aceitunas verdes cortadas en aros (ya las venden así), pimientos morrones, palitos de surimi, arroz redondo, salsa mahonesa casera y yogur griego, 1 huevo, aceite de oliva virgen extra, vinagre de manzana y sal.

Mientras hervimos el arroz en agua con sal, cortamos en tiras finas las hojas de la lechuga, que aliñamos como de costumbre con aceite de oliva virgen extra, vinagre de manzana y sal. En un bol grande ponemos la lechuga ya aliñada. Colocamos el arroz hervido en un escurridor y lo enfriamos bajo el grifo de agua, quitando así todo el almidón que haya soltado el arroz al hacerse; lo agregamos bien escurrido al bol. Hacemos una mahonesa y la metemos tapada en la nevera. Cortamos los palitos de surimi en trozos y los añadimos al bol. Cortamos los pimientos morrones en tiras. A la salsa mahonesa le añadimos varias cucharadas de yogur griego natural y mezclamos hasta darle nuestro punto.  Mezclamos todos los ingredientes y añadimos a esta ensalada la salsa resultante de la mahonesa con el yogour. Mezclamos bien y agregamos las aceitunas; adornamos por encima con las tiras del pimiento morrón. Tapamos la ensalada, que metemos en la nevera para que a la hora de comer esté bien fresquita. ¡Repetiréis, seguro!

Potaje de garbanzos con arroz

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Receta de Garbanzos con arroz. Foto: Bárbara.

Aunque es un potaje y estos suelen ser más propios del invierno, este en concreto a mí me encanta tanto frío como caliente y, de un día para otro, también está muy bien. Francisco Grande Covián, el conocidísimo médico y nutricionista, cantaba las excelencias de esta legumbre y decía que deberíamos comer, al día, al menos un puñado de ellos. Dicho este añadiré que, al no llevar nada de grasa animal, es además sanísimo. Y como se dice vulgarmente, fácil, bonito y barato.

Ingredientes: Arroz de grano redondo, garbanzos (los de bote nos facilitan mucho el trabajo),  1 cebolla, tomate frito, un puñado de albahaca (si es fresca mejor), aceite de oliva virgen extra y sal. Casi nunca pongo las cantidades, ya que estas dependerán del número de comensales, pero, a modo orientativo para cuatro, pongo un bote grande de garbanzos.

Lavamos bien los garbanzos para quitarle todo el caldo de la conserva. Hacemos un arroz blanco, hervido con sal. Mientras se hace, freímos la cebolla con un poco de aceite de oliva virgen extra y añadimos 2 cucharadas de tomate frito. Añadimos este sofrito a una cazuela; agregamos el arroz con parte del agua de la cocción, los garbanzos y finalmente bastante cantidad de albahaca picada. Esta última le aporta mucha frescura. En caso de no tener albahaca fresca se sustituye por seca y el resultado es también muy bueno. Como veis, al hacer la foto aún no había añadido la albahaca; un fallo tonto.

Migas

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Receta y fotografía: Bárbara

Las migas se suelen comer en invierno y aquí sobre todo los días de lluvia; esto último no he sabido nunca muy bien el porqué, pero así es. De todas maneras hoy me apetecían y las he hecho. Cuando llueve, se dice: Hace un día de migas. A lo mejor es que en esos días uno se reúne con los suyos alrededor de una buena mesa. Comer es siempre sinónimo de compartir, de charla y de posterior tertulia  Yo pongo la receta que hago, pero en cada lugar tienen sus variantes, de modo que hay quien le añade además huevos fritos. El embutido que acompaña a las migas puede ser el que más nos guste; hay personas que le ponen panceta e incluso cebolla picada o bien las acompañan con uvas como hacen en Aragón.

Ingredientes: 1 paquete de sémola de trigo duro (las cantidades dependerán del número de comensales), embutido fresco, que puede ser: chorizo picante, butifarra blanca, morcilla, chorizo criollo… y 2 dientes de ajo, agua y aceite.

En una sartén ponemos el embutido que queramos y 2 dientes de ajo enteros, con un poco de aceite, ya que el embutido soltará parte de su grasa. Reservamos y en la misma sartén con su aceite ponemos una cucharada de sémola de trigo para migas con agua y removemos. Cuando empiece a hervir,  añadimos el resto de la sémola de trigo y vamos removiendo durante un cuarto de hora o veinte minutos hasta que las migas estén doradas. Después añadimos el embutido troceado y ya está. Acompañado con un buen vino tinto es un plato contundente para los días fríos de invierno.

 

Bizcocho de pasas

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Receta y fotografía: Aurelio Serrano Ortiz

Está claro que a muchas personas que antes del confinamiento por el coronavirus no se les podía llamar “cocinillas” se han enganchado al arte culinario. Véase aquí un ejemplo. A Aurelio le dio por la repostería y he aquí el resultado: un buenísimo y esponjoso bizcocho de pasas. Ya lo decía mi abuela, que era muy refranera: no hay mal que por bien no venga. Esto dicho así puede quedar muy frívolo, nada más lejos de mi intención. Esta pandemia que estamos pasando y sufriendo en todo el mundo es algo terrible que tardaremos mucho en superar. No obstante la vida sigue, aunque nuestro recuerdo estará siempre con los que han sufrido y seguirán sufriendo.

Ingredientes:

5 huevos, 300 gr. de harina, 300 gr. de mantequilla, 250 gr. de azúcar glass, 100 gr. de pasas de Corinto y 10 de levadura en polvo.

Juntamos el azúcar con la mantequilla en un bol con las manos hasta obtener una crema homogénea. Añadimos a esto las yemas de los huevos y reservamos las claras. Añadimos a la crema anterior la harina y la levadura tamizadas. Trabajamos hasta obtener una masa sin grumos. Después añadimos las claras montadas a punto de nieve. Mezclamos hasta conseguir una masa algo esponjosa. Engrasamos un molde con mantequilla derretida y luego un poco de harina para que no se pegue el bizcocho al desmoldarlo. Vertemos la masa en el molde y agregamos las pasas de forma homogénea. Calentamos el horno a 220 e introducimos el molde. A los diez minutos y tras formarse una costra en la superficie, haz una incisión. Bajamos la temperatura a 180 grados y dejamos durante 50 minutos. Desmoldamos y dejamos que se enfríe fuera del molde por lo menos durante tres horas antes de consumir.

Bizcocho 1, 2, 3.

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Receta y fotografía: A. R. S. O.

Este bizcocho tan esponjoso y con esta pinta tan buena es el que llamamos 123 porque tomamos como medida el vaso de yogur, generalmente natural. Ya sabemos que en la repostería las cantidades marcan la diferencia y debemos ceñirnos a ellas si queremos que nos salgan las recetas bien.

Ingredientes: 1 yogur natural o bien de limón, en cuyo caso no hace falta añadir a la mezcla ralladuras de limón, 1 medida del vaso del yogur de aceite de girasol, 2 medidas de azúcar y 3 de harina, 1 sobrecito de levadura royal (16g.) y 3 huevos.

Precalentamos el horno antes de preparar la masa a 160 grados con calor arriba y  abajo. Untamos con mantequilla o aceite el recipiente. En un bol mezclamos los huevos con el azúcar y batimos con unas varillas eléctricas hasta que la mezcla duplique su tamaño y blanquee. Esto ayuda a que el bizcocho quede más esponjoso. Añade el aceite a la mezcla y bate un poco para integrarlo. Después añade el yogur y sigue batiendo para mezclar todo muy bien. Por último añadimos la harina junto con la levadura que antes tamizamos. Batimos un poco y luego seguimos mezclando con una lengua pastelera o una espátula para que quede más esponjoso. Vierte la mezcla en el molde y dale unos golpecitos sobre la mesa para quitar las posibles burbujas de aire. Introdúcelo en el horno, que mantenemos a 160 grados, durante 50 minutos y, si ves que se está  tostando demasiado, tápalo con papel de aluminio. Comprueba con una puntilla si está hecho cuando esta salga seca. Si ya está, retira del horno. Fácil y rápido. Podemos ponerle por encima azúcar glas.

Tortilla de cebolla

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Tortilla de cebolla. Receta y foto: Bárbara

Aunque se me ha tostado un poco, el resultado al probarla ha cumplido todas las expectativas. Me habían hablado mucho sobre lo buena que estaba la tortilla de cebolla, pero nunca la había hecho ni probado. Ya sabemos que se pueden hacer tortillas de casi todo, de lechuga, de patatas, de guisantes, de sobrasada, de atún… Debo decir que a mí la cebolla me gusta mucho tanto cruda, en ensalada, como en estofados, de modo que al que no le guste la cebolla mejor abstenerse. En estos días en que todos pretendemos que nos traigan la compra a casa por aquello de evitar el contagio del virus “coronado”, (hay que jorobarse con el nombre super monárquico), resulta que los supermercados están desbordados. Todo esto viene a cuento porque tenia bastantes cebollas en casa, de manera que me dije: voy a probar a hacerla y veremos como sale.¡Y salió buenísima!

Ingredientes:  2 cebollas grandes  (eso dependerá del tamaño que queramos hacerla), 2  o 3 huevos, sal, aceite de oliva, (pimienta negra, optativo)

En una sartén grande, ponemos  2 cucharadas de aceite de oliva, mejor si es virgen extra. Cortamos finamente en palmera la cebolla, bajamos el fuego y dejamos que se vaya pochando, y la salamos. No se trata de que se frían, sino de que poco a poco se pochen. Una vez bien pochada, la retiramos. Batimos los huevos y mezclamos (si queremos añadimos un poco de pimienta negra), y la cuajamos como es habitual, dándole la vuelta como si se tratara de una de patata. Como la cebolla contiene mucha agua, y aunque esta se pierde en el proceso, queda muy jugosa. Os la recomiendo

La ensaladilla rusa, inventada por Olivier

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Fotografías : Bárbara

Esta claro que hay muchas versiones de la ensaladilla rusa, pero esta delicia la inventó un chef francés llamado Olivier. Los ingredientes de esta, la auténtica, se cortan en daditos y para que la patata no se deshaga al cortarla lo mejor es cocer los ingredientes un día antes y meterlos en la nevera. También hay diversas maneras de decorarla aunque se suele poner por encima cebolleta cortada muy fina, otros les ponen tomates cherry, rodajas de rábanos e incluso gambas. Yo la he fotografiado tal cual para que se puedan ver todos los ingredientes tal como se prepara en Rusia; la mahonesa la he puesto a propósito a un lado para este fin.

Ingredientes: 6 patatas cocidas con piel, 2 zanahorias cocidas, 3  huevos duros, 1 cebolla, 400 gr. de ternera cocida (o pollo), yo prefiero la ternera que es lo suyo, 10 pepinillos agridulces, 1 lata de guisantes, mahonesa, pimienta molida y sal.

Como ya hemos dicho cortamos todo en daditos, salpimentamos y añadimos la mahonesa y a la nevera. Tan fácil como eso y tan deliciosa. He encontrado otra receta en la que se le añade crema fresca. En esto como en todo es probar y al final darle nuestro propio punto.

 

Calabacines rellenos a mi manera

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Receta y foto: Bárbara

En Menorca, donde me crié, se hacían mucho al horno y rellenos de carne, así como las berenjenas. Esta es una receta mía que me inventé ayer; me levanté así de creativa.  Es muy sencilla, que es lo que pretendo siempre, pero que esté para chuparse los dedos, (es un decir).

Ingredientes: según el número de comensales, de 2 a 4 calabacines grandes, bechamel, nata, queso en polvo, 1 cebolla, mantequilla salada, sal, pimienta, aceite de oliva virgen extra, lonchas de jamón serrano.

Lavados los calabacines, los cortamos en trozos y los ponemos en una olla con agua caliente durante no mucho tiempo; que estén firmes, pero que no hiervan demasiado. Los escurrimos y dejamos que se enfríen para poder manipularlos. Con una cuchara vaciamos la pulpa y la reservamos. Pochamos la cebolla con un poco de aceite de oliva virgen extra (en esto soy inflexible, el aceite tiene que ser bueno) y le añadimos la pulpa de los calabacines y seguimos friendo el conjunto; salpimentamos. En una bandeja, que forramos con papel para horno, vamos colocando las mitades de los calabacines, que son como barquitas, y las salamos un poco, ya que llevarán jamón; dentro de cada trozo de calabacín ponemos una nuez de mantequilla salada. Por último las rellenamos con la cebolla y la pulpa, y por encima ponemos unos trocitos de jamón. Cubrimos con una bechamel que habremos hecho con nata o bien la compramos ya hecha, que las hay buenísimas. Terminamos cubriendo todo con el queso y metiendo la bandeja en el horno ya caliente, y dejamos que se hagan durante diez minutos a 180 grados. A los diez minutos abrimos el horno y los pinchamos con una puntilla y, según estén, los pongo, si es necesario algunos minutos más hasta que la barquita de calabacín esté tierna. El resultado es espectacular por lo suaves y ricos que salen.