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Lugares que amo de París

 

 

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La Maison Rose (Montmartre) Foto: Bárbara

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Le Consulat (Montmartre) Foto: Bárbara

 

Para mí es muy difícil quedarme con unos pocos lugares, pero hay algunos a los que siempre vuelvo. Por ejemplo en Montmartre me encanta la Maison Rose, que fue la vivienda del pintor Utrillo, una casita pintada en rosa, coqueta y pequeña con unos veladores en la calle donde puedes tomar unas cervezas, o Le Poulbot, igualmente habitada por el pintor del mismo nombre, amigo de los niños desamparados del barrio, hoy un pequeño restaurante, o Le Consulat, igualmente bar y restaurante en la misma Place du Tertre, siempre abarrotada de gente. En esta misma plaza se encuentra el Sindicado de actividades de Montmartre. Cuando paseo por el Sena, siempre acudo al Café Esmeralda, detrás de Notre Dame. En su interior la gitana Esmeralda del Jorobado de Notre Dame, baila que te baila tocando la pandereta en el fondo del local, en el mural que hay al lado de la escalera que lleva a los lavabos; desde sus veladores, en la calle, se puede contemplar como discurre el Sena plácidamente y el puente que lleva al Marais. Allí se puede tomar un croquemonsieur o un croquedame divinos. En fin… seguiré hablando de París; es inagotable.

 

Algunas direcciones de París

 

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La Tour Eiffel desde el Trocadero. Foto: Bárbara

Descubrir París callejeando, siempre nos aporta sorpresas agradables, pero llevar algunas direcciones en la agenda nos puede resultar muy eficaz, ya que la oferta es infinita. Lo primero que yo apuntaría sería el teléfono de uno de los taxis, ya que a veces resulta difícil o casi imposible que paren (+33 01.2.76.00.40). Hay un café muy céntrico, cercano al Louvre, que adoro, es el Café Ruc al que voy siempre que estoy en París (159 rue St-Honoré) y lugar de citas de periodistas; otro es el Marly con vistas al patio central del mismo Museo. En La Truffière (4 rue Blainville) triunfa la trufa del Perigord; no es barato, pero sirve para darse uno un buen homenaje por la noche. En Montparnasse tenemos Chez Toyo, el menú de mediodía ronda los 35 euros (17 Jules Chaplain), estupendo maridaje de la cocina de Japón y la francesa; pare empezar se sirve una deliciosa mantequilla de algas, y que nadie se sorprenda de su genial paella. Un local que no hay que olvidar es Le Pré Verre, cerca del Panteón (8 rue Thénard); de aperitif sirven un vino espumoso menos caro que el champán, un champalou del Loire estupendo; el menú de mediodía ronda los 13 euros: excelente el cochinillo con canela y anís estrellado.  Si buscamos platos bajos en calorías nada como La Femme Opera (55 rue Saint-Roch). En la terraza Le Mini Palais se puede compartir mesa con famosos diseñadores de moda. Para ir de compras me gusta ir por el Marais y finalmente, si queremos bailar hasta el alba, en Le Pompon (9 rue des Petites-Écuries) lo podéis pasar bomba.

La Tour Eiffel: ¡ Felicidades!

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La Tour Eiffel cumple 130 años y quién lo diría, sigue tan esbelta y pizpireta como cuando la inauguraron. La de cosas que ha visto, la de gentes que la han visitado llevándose en la retina las mejores vistas de París, el Sena con las barcazas y los jardines del Trocadero con el magnífico Palais de Chaillot, la cinemateca francesa, donde los enamorados del cine se dan cita… todo un mundo de sensaciones y vivencias que una se lleva en la memoria. París está de fiesta, porque la Tour cumple años y permanece erguida a pesar de los avatares de la historia, a pesar de que los nazis quisieron volarla por los aires. Mas ella, como una jovencita de tan solo 130 años, nos sonríe desde esa atalaya de hierro y tornillos sin mostrar signo alguno de decadencia.

Fotos de la Tour Eiffel y panorámica desde ella: Bárbara

Annie Leibovitz y las quimeras

Annie Leibovitz: " Angejine Jolie"

Annie Leibovitz: ” Angelina Jolie”.

 

Entre las quimeras, la bruma azulada de la noche pinta las piedras como si el lapislázuli se derramase por los tejados y por entre las torres de Notre Dame. París duerme y ellas, las quimeras de Violet Le Duc, son vigías de ese barco fantasma que es la isla y que navega sin rumbo ni destino posible; y esa visión de pesadilla se torna sueño placentero en el que ellas volaban planeando sobre los puentes hasta que las primeras luces del alba se reflejaran en el agua y formaran círculos concéntricos como si un clochard lanzara piedras sobre su superficie verde musgo. Pero mientras, París duerme…

Le Lapin agile III

Le Père Frédé.

Le Père Frédé.

Oh,  là là…!, la neurona me ha traicionado y se me ha olvidado poner la foto del personaje principal de esta historia, le Père Frédé que acompañado por su asno Lolo se dedicó a la venta ambulante antes de ser el propietario de “Le Lapin agile”. ¡Todo un personaje!

Aviso a navegantes

Plaza de . Foto: Bárbara

Un rincón del jardín  Lagrange. Foto: Bárbara

 

En vista de que tengo unos lectores maravillosos, cuatro capítulos nuevos un poco gamberros por exigencia del guión.