Foto Bárbara. Óleo sobre lienzo.2026.
De forma esporádica hago algún que otro retrato de amigos o familiares. Desde hace tiempo, no hago nunca retratos por encargo, ya lo he dicho alguna vez. Y las pocas veces que lo hice no quedé satisfecha, pues me debe mover el cariño sobre cualquier otra consideración. Cuando intento captar a la persona, lo que hay detrás de una mirada, es, ya el afecto, ya la admiración, nunca el interés monetario. Dicho así puede quedar muy bonito, pero es la verdad. En este caso, la mirada azul y la media sonrisa de mi amiga era todo un reto… pero el cariño todo lo puede. Y mi recompensa fue su expresión cuando se lo entregué.


















