Amedeo Modigliani, desnudos

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“Desnudo doliente·”, 1908

Cariátide - 1

“Cariatide II”

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“El gran desnudo”, 1917

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“Desnudo sentado con las manos en el regazo”, 1918. Museo de Honoluu

El primero de ellos debió de ser el que hiciera con veinte años, del que destacaría las pinceladas gruesas, furiosas, con esa linea negra que refuerza la postura de la cabeza caída hacia atrás. De estos otros, personalmente, me gusta muchísimo el último por su delicadeza y armonía de color. Amedeo Modigliani tiene un estilo tan personal que es inconfundible. Alguna vez he contado que sobre su tumba suele haber una rosa amarilla y una muchacha que le llora sentada sobre la lápida…

 

 

Otoño… y las plantas desconcertadas

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Fotos: Bárbara

Otoño, veroño, ya no sabemos, tal como está el tiempo, en qué estación estamos. El cambio climático nos atañe a todos, lo difícil es comprender en qué medida se puede contribuir a paliar este desastre y si nuestra pequeña contribución servirá para algo, porque muchos dudan de que esto sea reversible. A mí particularmente me preocupa mucho que lo estemos haciendo tan mal, y hablo de los que realmente tienen el poder de cambiar las cosas, de los gobiernos, de los países que tanto contaminan… en fin, ya sé que esto no sirve para nada, pero ahí queda.

“Ganancia de lo perdido” de Pedro Villarejo

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Este libro de Pedro Villarejo se presentó no hace mucho, el 13 de septiembre, en el auditorio de Estepona (Málaga). Si la presentación de cualquier libro es un acontecimiento gozoso, este puedo decir que lo fue en grado sumo. A lo largo de mi vida, tengo la suerte de tener muchos amigos escritores, he acudido a muchos de estos actos y puedo afirmar que ninguno ha sido como este. Llenar el aforo de un auditorio para acudir a la presentación de un libro es de por sí un acto insólito, pero es que el libro no es cualquier libro y si además el autor ha hecho amigos, de esos de verdad, por donde la vida le ha llevado, desde su Córdoba natal, pasando por Argentina, Estepona y Nueva Andalucía, esto explica lo que sucedió ese 13 de septiembre pasado. No es casual, pues, que de entre todos los amigos fuera Amancio Prada a deleitarnos con un recital magnífico ni que actuara también la coral Magnun Mysterium ni  que José Manuel Martín Portales escribiera las contraportadas, ni que el ayuntamiento de Estepona se volcará también. “Ganancia de lo perdido” son las memorias de este gran hombre que dejó el mundo para hacerse del Carmelo, carmelita descalzo pues, llevó su palabra y consuelo hasta los exiliados españoles de la república en América. La prosa poética con la que el libro se va desgranando es un puro deleite y una reflexión profunda sobre la vida y el amor por todo lo creado. A Pedro le auguro y le deseo de corazón que siga deslumbrándonos con su prosa poética para poder seguir bebiendo de ese manantial que pocos escritores son capaces de hacer correr con esa mirada limpia de Pedro. Gracias, querido amigo.

Más tortugas

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Foto: Gero

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Foto: Gero

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Foto: Gero

Nuevas y preciosas fotos de tortugas que me envía Gero  y que le agradezco mucho porque él sabe lo que me entusiasman esos animales que van despacito con su casa a cuestas. De ellos deberíamos aprender que viviendo sin prisas, sin estrés, se consigue vivir muchos años, siguiendo el dicho italiano: “qui va piano va lontano…”

 

Tarta Tatin de manzana

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Foto y elaboración: Bárbara

 Cuando voy a París siempre tomo tarta Tatin, es absolutamente deliciosa. Nunca pongo dos recetas casi seguidas, por aquello de diversificar los temas y no aburrir al personal, pero como hice mi tarta preferida el otro día, tenía muchas ganas de compartir con vosotros este invento fabuloso de las hermanas Tatin que, como todos los grandes inventos gastronómicos y de otros géneros, son el producto de una equivocación o de un, en este caso, fantástico error. Las hermanas Tatin se equivocaron e hicieron esta tarta de manzana al revés y he aquí el resultado, que dice cómeme. Además de estar buenísima doy mi receta personal, que no tiene muchas calorías. Se toma caliente y acompañando el café, resulta un postre delicioso y, lo mejor, nada pesado.

Ingredientes: podéis hacer caramelo, pero yo lo compro líquido y me ahorro ese paso, manzanas reinetas, una  lámina de hojaldre y un poco de mantequilla (opcional).

Pelamos las manzanas y las cortamos en cuartos y esos cuartos por la mitad. En un molde redondo para el horno, ponemos el caramelo líquido cubriendo toda la superficie; a continuación vamos colocando los trozos de manzana de manera que no queden huecos entre ellas y, por encima, pongo unos trozos no muy grandes de mantequilla. Cubrimos con la masa de hojaldre metiendo los bordes hacia dentro y pinchamos para que no suba. Introducimos en el horno a altura media, precalentado a 200 grados hasta que el hojaldre esté dorado: alrededor de 25 minutos o media hora, según la potencia del horno. ¡Y el resultado es espectacular! Se puede acompañar de una bola de helado, pero yo no necesito nada más.

Se me olvidó decir que hay que darle la vuelta.

 

Amrita Sher-Gil

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“Tres mujeres”, 1935

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“Gitana húngara” (probable autorretrato), 1932

 

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“Retrato de Marie-Louise Chassany”, 1931

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“Notre Dame”,  1932

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“Naturaleza muerta”, 1 y 2, 1932

A pesar de su corta vida, murió a los 28 años de forma repentina, esta pintora, nacida el  30 de enero de 1913 en Hungría y muerta en Lahore el 5 de diciembre de 1941, fue la pintora india considerada la mejor del siglo XX y la que renovó el arte indú. Es la única pintora asiática que formó parte del gran Salón de Otoño de París. Sus primeros años los pasó en Hungría, pero en 1921 se mudó con su familia a Shimla, al norte de la India. A los tres años de residir allí se mudó con su madre a Italia, donde conoció más de cerca a los pintores clásicos. En 1929 decidió trasladarse a París donde estudió en varias academias e ingresó en l’École des Beaux-Arts. Allí recibió la influencia de Renoir, Cézanne, Modigliani y sobre todo de Paul Gauguin en su autorretrato como tahitiana. También reconoció la influencia de la pintora Suzanne Valadon en sus desnudos. En 1934 regresó a la India desarrollando su estilo propio. La mayoría de sus obras están en la National Gallery of Modern Art de Nueva Delhi.

 

 

Setas con nata

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Foto: Bárbara

Esta es otra forma de hacer las setas que acompañando a unos medallones de solomillo o bien solos resultan deliciosos. Facilísimo de hacer y de solucionar una comida especial cuando se nos presenta algún invitado no esperado o queramos quedar bien con alguien especial. Otra idea sería acompañarlo de arroz blanco.

Ingredientes: Setas de cardo, champiñones, setas portobello o cualquier otra, alcaparras, un puerro grande o dos pequeños, aceite de oliva, sal, pimienta y nata para cocinar.

Con un paño limpio, nunca debajo del grifo, limpiamos las distintas variedades de setas y las laminamos. En una sartén rehogamos el puerro, cortado en rodajitas y también parte de las hojas verdes (los japoneses nunca desechan esa parte). Añadimos las distintas variedades de setas y damos vueltas para que se hagan, pero no demasiado que queden un poco al dente. Añadimos un generoso puñado de alcaparras, salpimentamos y añadimos la nata.Y listo, tan rápido y fácil como eso.