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Atardeceres

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Fotos: Jerónimo García Gázquez

De nuevo el BN y el color en estas fotografías preciosas que me llegan desde Ceuta. Como bien me decía Ashley desde Irlanda, no hay porqué elegir en el siempre presente debate sobre unas u otras. Y tenía razón. El color tiene unos matices y el BN tiene otros.¡Gracias mil  Jero por estos regalos magníficos!

 

Reflejos VII

Foto: Bárbara.

Foto: Bárbara.

Hay lugares, rincones que no parecen reales; allí es donde se concentra la belleza de forma excesiva, con una densidad que nos conmueve de manera explícita, concretándose en sentimientos encontrados de llanto y alegría, sensación de haber alcanzado la cumbre de algo, de sentir nuestra existencia única y como un estallido de felicidad…

Reflejos VI

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

 

La luz que se filtra por entre las hojas, que incide en ellas, cuando sobre la superficie se posan como barquitas a la deriva, mientras al mediodía se precipitan las horas hacia la tarde, inexorablemente.

Reflejos V

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Las hojas como manos que acarician el aire, expresivas, que aplauden cuando este las junta, que exploran la superficie antes de planear sobre el agua que las acogerá durante un tiempo antes de que finalmente se cobijen en el lecho que se irá mullendo despacio…

Reflejos III

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Nuevos reflejos de troncos de árboles que se sumergen en el agua sin ánimo de competir, solo de ser, habitar el agua; en el agua “son” de otra manera, más libres quizás, como sin ataduras en la tierra… En el agua son como pájaros estremecidos o como el vuelo rápido que, de tan rápido, queda congelado en la retina.

Foto: Bárbara.

Reflejos II

"Reflejos II". Foto: Bárbara.

“Reflejos II”. Foto: Bárbara.

La madre naturaleza, en este caso ya invernal, sigue obrando maravillas, están ahí para que las captemos y las disfrutemos. Los troncos de los árboles vibran reflejados en el agua, vivos.

Reflejos I

"Reflejos en el agua". Foto: Bárbara.

“Reflejos en el agua”. Foto: Bárbara.

No nos llamemos a engaño, los mejores cuadros impresionistas los pinta la naturaleza y que me perdone Monet al que por otra parte adoro.

Junto al río

"Las fuentes del marqués". Foto: Bárbara

“Las Fuentes del Marqués”. Foto: Bárbara

La piedra, el agua, la vegetación, los árboles, nos proporcionan un sinfín de sensaciones de vida; y una belleza en la que el hombre no participa -menos mal- más que contemplando, sintiendo eso que llamamos naturaleza, fijando sensaciones e imágenes en la memoria para el recuerdo.

El haz y el envés

En Las Fuentes del Marqués. Foto: Bárbara.

En Las Fuentes del Marqués. Foto: Bárbara.

Sé que me estoy poniendo muy pesada con el otoño y no lo puedo evitar; los amigos que viven en otras latitudes, Suecia, Dinamarca, Noruega…, con una naturaleza espléndida, que disfrutan de bosques, de lagos, lagunas, de espacios verdes donde la abundancia de agua hace brotar la vida en cualquier rincón, igual no entienden que los que vivimos en el sureste de este país, donde el desierto va ganando terreno desde hace décadas por la falta de agua, de lluvias que no llegan por culpa del cambio climático y de otros factores medioambientales… amén de políticas poco previsoras. En fin, lo que quiero decir es que, cuando el otoño se reduce a unos pocos días y una se encuentra en el noroeste de nuestra región, un lugar  donde la caída de las hojas es así y se comportan como si esta estación durara lo que debe durar… no puedo dejar de extasiarme ante un río que nace y comienza a andar con una belleza de otras latitudes. ¡Pero que es de aquí y me sorprende como un milagro!