Archivos

Casi en primavera

 

 

FLORES CHINO 2018 006

Foto: Bárbara

Quedan cuatro días para que la primavera esté presente a pesar de que medio país esté nevado, pero por aquí, como siempre, la naturaleza va a su aire y a lo suyo, cosa que por otra parte se agradece. Dense una vuelta por los viveros y ya verán como se han espabilado las plantas y las flores coquetean que da gusto…

FLORES CHINO 2018 012

Foto: Bárbara

A orillas del río Bernesga II

IMG_9644

Río Bernesga. Foto: Bárbara

IMG_9645

Río Bernesga. Foto: Bárbara

IMG_9646

Río Bernesga. Foto: Bárbara

A su paso por la ciudad de León, el río Bernesga deja rincones que el paseante recorre sin dificultad, disfrutando de sus recodos llenos de flores, escuchando el ligero susurro de sus aguas tranquilas.

 

Encogida de frío

 

003

Después. Foto: Bárbara

Una dalia encogida de frío. De sobras sé que en general las flores no se encogen de frío, pero eso fue lo que pensé cuando vi a la pobre antes, tan hermosa, tiesa y estirada, mostrando toda su belleza, en todo su esplendor y ahora cerrándose sobre sí misma, como protegiéndose de las inclemencias del tiempo. Igual que los pobres gorriones que se paran en mi ventana que veo desde la cama, volando de rama en rama, piando algunos, protestando por que ni las hojas les resguardan ya. Cuando ayer amaneció lloviendo, vi a uno mojado como un pollito indefenso en el alféizar mientras yo intentaba volver al mundo de los vivos arropada, tapada con el edredón hasta los ojos. Y pensé en lo mal que está repartido el mundo…

 

002

Antes. Foto: Bárbara

Raíces y hojas

 

074

Foto: Bárbara

 

 

Todavía las hojas que cayeron en otoño alfombran los caminos dejando ver en parte las raíces que se resisten a vivir bajo tierra. Ahora será la nieve la que termine por hacer el humus que fertilice nuestros pasos; aquellos que nos hacen volver, aunque sea solo con la imaginación, a los lugares tan queridos que todos llevamos dentro. Y no será la distancia el obstáculo para poder transitar por ellos, será de nuevo la nostalgia, la fértil memoria y los vientos gélidos del invierno, los que nos devuelvan los sentimientos de amor hacia la Ítaca perdida de cada cual. Ulises viaja con nosotros, también en estos días, refugiados ante el hogar, cuando contemplamos como fluyen las lenguas de fuego, oyendo  el crepitar de la madera como la música ancestral que nos conmueve…

 

080

Foto:. Bárbara

Dalias

 

018

Dalias. Foto: Bárbara

 

Son días de poda. Las lantanas, ahora, son solo troncos leñosos casi a ras de suelo. Parece mentira que en un espacio pequeño, como es este, quepan tantas hojas; tantas, que al abrir la puerta de la casa se cuelen un montón de ellas. Con el jardincillo pelado, aún se nota más el frío. Miro las dalias o mejor dicho, lo que queda de ellas y me sorprende ver que a pesar de tanta desolación están brotando tallos verdes y que incluso una gitanilla, a mis espaldas, luce brotes que explotarán en  flores rosas. Y me digo, para mis adentros: ¡que fuerza tiene la naturaleza! y que la vida se abre paso sin pedir permiso. Y me alegro de que eso sea así y de que todo siga su curso… Ya me imagino las dalias naranjas y amarillas junto con las de color de rosa, cuando en abril, con la primavera caminando hacia el verano, nos regale los mejores colores de una paleta tan difícil de imitar. Y yo sola me sonrío pensando en el esfuerzo inútil de los pintores… entre los que me encuentro.

La primera rosa de la temporada

 

 

 

ROSA 002

Rosa. Foto: Bárbara

006

Rosa. Foto: Bárbara

La primera rosa de la temporada me trasmite el porvenir de otras que perfumarán el jardín. En casa del abuelo no había rosas, pero si un emparrado con racimos de uva que los niños comíamos aún verdes; la infancia es impaciente y el abuelo protestaba porque no maduraban, y como iba a ser… Ayer compré peces rojos, cometas creo que se llaman, que comen como fieras, pero son pequeños aún y espero verlos crecer mientras nadan entre los papiros… de Egipto, me dijo Noa, que a sus cinco años posee la sabiduría de los críos espabilados y que a la primera todo lo graban en sus mentes receptoras. En la tienda había carpas como las que tenía el abuelo en su estanque bajo el emparrado, pero estas, las de la tienda, no se vendían, porque habían estado enfermas y estaban en cuarentena. Y mientras las observaba pensaba que, de todas maneras, en mi pequeño receptáculo se sentirían a disgusto…

 

Sigo cargando pilas

20170424_121632.jpg

Foto: Bárbara

 

20170424_121608.jpg

Foto: Bárbara

 

Por diversos asuntos que no vienen a cuento he tenido que parar y vuelvo al cabo de los días satisfecha, porque aquello que me impedía estar al pie del cañón se va resolviendo de manera satisfactoria. Y vuelvo con lo que más me gusta, que es ver como florecen los jardines y los bordillos, y las macetas rebosan alegría. No todo va a ser malo y aun así, después de un parón, una se da cuenta de que todo sigue más o menos igual, que los amigos siguen aportando cariño y esa sensación de alivio que nos hace sonreír pervive. «La amistad es la máxima bondad de la vida», dice Epicuro en sus «Máximas capitales», concretamente en la máxima 27, en la que afirma: «De entre las bondades que la sabiduría procura para la felicidad de la vida entera, la mayor con diferencia es la riqueza de la amistad». La amistad es algo maravilloso que hay que cuidar, mimar y corresponder como se merece. Y aún así, o por eso mismo, echo de menos a los que ya no están… o están en una situación de riesgo… Van por ellos estas flores.

Estalla la primavera

010

Hortensias. Foto: Bárbara

011

Hortensia. Foto: Bárbara

No conocía esas hortensias de blancura impoluta. No puedo evitar hablar de plantas sobre otros temas quizás más interesantes, la primavera tiene la culpa con su estallido de belleza. Ahora es el momento de visitar los viveros y paladear todas las variedades del color, la sutileza de los innumerables tonos. Tengo la suerte de tener tres viveros bastante cerca de casa y uno de mis hobbys preferidos es visitarlos como quien va de paseo a otros lugares que son sin género de duda menos placenteros, como por ejemplo las grandes superficies, lugares estos de los que huyo como gato escaldado. Nada peor para los pies y el buen humor como esas aglomeraciones de gente que compra por comprar en una ceremonia para mí desconcertante y absurda. Prueben a cambiar esa costumbre por un vivero, lleno ahora de flores, y déjense embriagar por el perfume que serena el espíritu, y al rato saldrán con la mirada feliz y las pupilas radiantes.

Papiros y helechos

088.JPG

Papiros y helechos. Fotos: Bárbara

 

080.JPG

Papiros y helechos. Fotos: Bárbara

Quién haya viajado por el norte llevará en la pupila los enormes y maravillosos helechos propios de zonas húmedas. En un pequeño rincón de mi minijardín los he hermanado con los papiros, tan mediterráneos, que nos evocan la tierra de los faraones, las pirámides y todo el hechizo de Egipto. Una persona a la que aprecio mucho me dice que cultivar helechos en este clima que tengo tiene mérito, pero la verdad es que salen solos ¡Soñar no cuesta apenas nada (lo digo por los de Egipto)!

Flor de Lirio

 

1035-3.jpg

Desde siempre me han gustado mucho las ilustraciones de Botánica; son dibujos limpios y bien definidos, con un sombreado espectacular, que hacen volar la imaginación. Recuerdo los álbumes de cromos de Nestlé que coleccionábamos de pequeños los niños de mi generación; eran unos cromos preciosos, en color, y recuerdo especialmente uno de un nenúfar blanco que me fascinaba. Este dibujo es de la Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana (tomo 24), Espasa Calpe S. A., Madrid, 1924.