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Pol Bury

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Fuente de Bolas. Palais Royal. París

 

Este polifacético belga, nacido en Haine-Saint-Pierre en 1922, se puede considerar un artista renacentista, dado que su inquietud le lleva a dedicar su empeño tanto al dibujo como a la escultura, la pintura, la escritura, la construcción de fuentes hidráulicas y el diseño de joyas. Su trayectoria abarca los distintos movimientos por los que transita su obra desde el surrealismo hasta la abstracción y la cinética. Y su instinto le lleva a utilizar en sus construcciones los materiales que mejor se adaptan a sus fines, como son el acero, el corcho, la madera y el cobre. Su primera exposición individual la celebró en París en 1961, donde residía y, tres años más tarde, se traslada a Estados Unidos. Fue miembro del grupo «Cobra» y de «Peintre Belge Jeune». Con 16 años estudió arte en la Academia de Bellas Artes de Mons; fue entonces cuando conoce a Achille Chavée, poeta valón, que marcaría su camino por el surrealismo y de esta manera entra en el grupo «Rupture» y se une, como muchos miembros del grupo, a la ideología comunista. Después conoce a René Magritte y participa en la Exposición Internacional del Surrealismo en 1945. Dos años más tarde su pintura se encamina hacia la abstracción; cuatro años después está implicado en la redacción y la ilustración de la revista «Cobra», participando activamente en las exposiciones colectivas. Funda el grupo «Art Abstrait» y su admiración se centra en Mondrian y se acerca a la obra de Joan Miró. A continuación se centra en la cinética, construyendo sus primeros móviles. Junto con Calder está considerado uno de los padres de este arte en movimiento. En 1964 representó a su país en la Bienal de Venecia. Este hombre inquieto, que también fue escritor y poeta, y se dedicó a la crítica de arte así como a la edición, crea en 1976 su primera fuente hidráulica; en sus fuentes, cada vez más sorprendentes, utiliza cilindros, esferas, copas, triángulos… El cine experimental también le tentó con varios cortometrajes. Pol Bury es un genio contemporáneo que muere en París el 27 de septiembre de 2005.

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Fuente. Fundación Maeght de Saint-Paul de Vence. 1978

Una gárgola diferente

 

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Catedral de la Santa Cruz de Orleans. Fotografía: ARSO

A estas alturas del blog los seguidores sabrán de mi debilidad confesada por la amplia familia de las gárgolas, quimeras… y que, de entre todas ellas, la Estirga de Notre Dame es con mucha diferencia la más mía. Mi preferencia viene de lejos, aunque debo confesar que en aquel verano lejano de 1972 no tuve el placer de conocerla; fue mucho después, en mis escapadas parisinas, cuando subí a las torres y cuando adopté su eterna visión del Parvis, del Sena y del pequeño jardín de Sant Julian le Pauvre, de los tejados que sobrevuela en noches inciertas. Esta gárgola frailuna es a todas luces sorprendente y aunque no sé si pertenece a su familia, si es un mero adorno o cumple su función de desaguar, la adjunto para que vea que esta de Orleans es cuanto menos curiosa. Gracias a ARSO por su aportación.

Yaacov Agam II

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La fuente de la Defense de Agam. Paris 1975

En sus cuadros polifónicos de 1953, que vimos en el apartado anterior, el espectador puede observar, a medida que se mueve, distintos cuadros. Se trata de cuadros basados en figuras geométricas elementales que cambian  según sea la posición frontal o lateral del que lo contempla. Agam pintaba sobre unas planchas de aluminio plegadas en zig-zag como se puede ver en la obra del Centre Pompidou de París. Sus figuras geométricas y abstractas se mantienen a lo largo de toda su trayectoria. De la connivencia con el espectador pasará a utilizar mecanismos que ponen las obras en movimiento, cinéticas, y pinturas que se transformaban por la manipulación del espectador. Las nuevas tecnologías son utilizadas por Agam: holografías, vídeo arte, cibernética, arte electrónico, ondas electromagnéticas… esta obsesión  suya le hace hermanarse con las obras móviles de Calder, cambiantes continuamente y sin embargo siguiendo un plan riguroso. Conceptualmente el op -art es una corriente paralela al arte cinético en su relación con los avances técnicos y la participación del espectador. Breton, ya anciano, quedó impresionado con sus obras. La gran aportación de Agam, ya lo dijimos, es haber introducido el factor tiempo en las obras de arte, superando la segunda y tercera dimensión. Y me atrevería a decir que durante el siglo XX muchos artistas han trabajado buscando, desde diversos enfoques, el cambio o la observación desde distintos ángulos; sin ir más lejos, el cubismo.

Arte cinético, Yaacov Agam

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YAACOV AGAM, «Doble metamorfosis III». Centro Pompidou, 1968-69. París

 

Yaacov Agam es el máximo representante del llamado arte cinético y activo defensor del Op Art o arte Óptico. Nacido en una ciudad de Palestina en 1928, este pintor y escultor israelí fue pionero en la investigación de nuevos materiales con la finalidad de hacer obras cambiantes, en las que el espectador fuera parte activa en la exploración de la obra. En Rishon le-Zion, la ciudad palestina en donde nace bajo el dominio británico, vive la difícil situación de esos territorios siempre en guerra y cuya situación poco ha cambiado en el trascurso de los años. Los atentados y los distintos intereses geopolíticos  marcan sin duda su forma de entender el arte y el suyo está, sin duda, marcado por una carga profunda de espiritualidad. En su adolescencia, Van Gogh y los maestros del XIX le descubren el mundo del arte; estudia en La Academia de Artes y Diseño en Jerusalén, que estaba en esos momentos influida por la Bauhaus y el movimiento constructivista. Tras su paso por Zurich, su escala en París le retiene en esa ciudad, que convierte en su hogar definitivo. En la década de los 50 forma parte de la llamada Nouvelle Tendence y se acerca cada vez más al arte cinético; en 1955 tuvo lugar en la galería Denis René de París la primera muestra internacional de arte cinético. Después siguieron múltiples exposiciones, como la bienal de París y en la muestra El Movimiento en el Arte de Amsterdam. En 1963 obtuvo el primer premio en la Bienal de Sao Paulo, cuyo tribunal tuvo que crear una nueva categoría, el premio a la investigación artística, ya que no sabían si concederle el premio de pintura o el de escultura; magnífica anécdota que demuestra a las claras su enorme contribución al arte más actual. Agam añade una cuarta dimensión, el tiempo, que se manifiesta a través del movimiento. Esto define perfectamente su enorme labor de búsqueda incesante.

Matisse. Recortes.

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Henri Matisse: «Zulma», 1950. Gouache sobre papel recortado 238 x 133 cm. Museo Estatal de Kunst, Copenhagen.

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Henri Matisse: «Memoria de Oceanía».

A la pregunta de si la pintura al óleo sigue siendo adecuada para el nuevo lenguaje del arte o si la pintura de caballete está anticuada y si la utilización del papel recortado constituye un autentico medio de expresión, Matisse responde: «Este nuevo lenguaje al que usted alude no implica, a mis ojos, la condena de la pintura al óleo ni en consecuencia la de caballete…El papel recortado me permite dibujar en color. Para mí se trata de una simplificación». Y a continuación:»No es un punto de partida sino una culminación…Exige una sutilidad infinita y un largo trabajo anterior. Así comenzando por el signo se llega muy pronto a una situación sin salida. Personalmente he ido de los objetos al signo». Para terminar afirmando que  el papel recortado no supone  una reprobación de la pintura convencional al óleo. Era el periodo que abarca desde el 49 al 52 y estas, parte de sus declaraciones contenidas en el interesantísimo libro «Matisse. Recortes»; un libro insustituible para conocer la obra innovadora y renovadora de Henri Matisse, el pintor que, a ojos de Picasso, era el más interesante de su época y el más completo si se analiza el conjunto su obra, que abarca no solo la pintura sino la escultura, el dibujo, el tapiz, de los que hizo espectaculares diseños, y sus famosos recortes.

«Henri Matisse. Recortes.  Dibujando con tijeras». Editores Gilles y Xavier Néret, editado bellísimamente por Taschen.

Tholos de El Romeral (Antequera)

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Cámara circular

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Pasillo

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Falsa bóveda por aproximación de hiladas

El arte prehistórico es algo que me apasiona y emociona a la vez, al pensar que nuestros antecesores pudieron sentir, no solo el impulso de «crear» con fines religiosos, sociales, de caza… sino, ¿y porqué no?, por puro placer estético. La belleza de Altamira así nos lo hace pensar. Su «arquitectura»: dólmenes, taulas, talayots, tholoi, con sus recintos amurallados nos hablan de una cultura y una sociedad perfectamente estructurada. El Tholos de El Romeral (Antequera, Málaga) es un monumento megalítico declarado Patrimonio Mundial el 15 de julio de 2016 y Bien de Interés Cultural, que forma parte del Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera. Su tipología es de cúpula por aproximación de hiladas y atípico por su orientación hacia la sierra de El Torcal (vinculación geográfica) y los ortos solares en el solsticio de invierno (vinculación astronómica). Está formado por un corredor adintelado construido con grandes lajas y piedras pequeñas; al fondo se encuentran dos cámaras circulares, destinadas a las ofrendas, con una piedra de altar construidas con pequeñas piedras salientes en cada hilada respecto a la inferior, con lo que se consigue una sección abovedada.. El conjunto se cubre con un túmulo de 75 m. de diámetro rodeado por cipreses. Fue construido en el 3.800 a. de C.

Dólmenes de Antequera

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Interior del dolmen de Menga

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Interior del dolmen de Menga

Los dólmenes de Antequera constituyen un hecho megalítico único por la relación que establecen con los elementos naturales: lo que les dota de excepcional singularidad es que establecen una relación estrecha con el paisaje, es decir, se produce una monumentalización del paisaje. Así opina el profesor Michael Hoskin al constatar, por el contrario, que el 99,99 % de los dólmenes del arco mediterráneo tienen una orientación de tipo celeste, es decir, vinculada a la salida del Sol en el amanecer de los equinoccios. El dolmen de Menga es una obra maestra de la arquitectura adintelada megalítica (tradición atlántica) que lleva a su máxima expresión la tipología del sepulcro de corredor incorporando pilares intermedios, una solución inédita. Por su parte, el Tholos de El Romeral presenta una solución abovedada por aproximación de hiladas a base de mampostería (tradición mediterránea). Los dólmenes de Antequera se adscriben al Neolítico el de Menga (arquitectura adintelada) y al Calcolítico  (arquitectura abovedada por aproximación de hiladas) el de El Romeral. Increíblemente bien conservados, son un testimonio excepcional de la arquitectura megalítica.

Malta (2), templos de Mnajdra

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Los templos de Mnajdra, de Malta, frente a la isla de Fjfla están formados por tres edificios con un patio ovalado en común. Son edificaciones megalíticas similares a las de Hagar Qim. El templo del sur de Mnajdra está construido de tal forma que en los equinoccios de primavera y otoño y en los solsticios de invierno y de verano, al salir el sol, su puerta principal se alinea con los rayos del sol que se reflejan en las losas decoradas dentro de la primera cámara. El culto al sol es un fenómeno que se manifiesta en diversas culturas a través de los tiempos, de forma que no solo en los egipcios sino hasta en los romanos pervive y se mantiene a fin de mostrar la magnificencia de emperadores como ocurre en la Domus Aurea de Nerón y en el Panteón de  Adriano, a través de su cúpula abierta. Cuando el emperador entraba, los rayos solares lo iluminaban de manera que quedaba rodeado por una aureola más propia de los dioses.

Malta, templo de Hagar Qim

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El templo es una construcción megalítica de más de 7.ooo años de antigüedad. Situada en una colina con vistas al mar, tiene una estructura formada por un gran patio central realizado con losas megalíticas y con una fachada monumental; por su diseño se cree que fue ampliado sucesivamente. Alrededor del patio se disponen habitaciones con forma de C llamadas ábsides y  dotadas de ojos de buey cuadrados. Uno de esos ábsides tiene un pequeño agujero a través del cual los primeros rayos del sol del solsticio de verano iluminan una losa dentro de la cámara. El templo posee un altar excavado en la roca con un diseño parecido a un árbol y una losa con adornos espirales. La mayoría de las estatuillas de arcilla halladas en él se encuentran en el Museo Arqueológico de Malta, así como las piezas que formaban Hagar Qim y que han sido reemplazadas por réplicas. Este espectacular templo del Neolitico tardío fue declarado Patrimonio de la Humanidad.

Ibiza, necrópolis del Puig des Molins

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Dama de Eivissa. Terracota. Museo Arqueológico Nacional. Madrid.

La necrópolis es un yacimiento fenicio-púnico fundado por los primeros a finales del siglo VII a. de C. que fue utilizado después por los romanos (siglos I a V . de C.) ocupando hasta cinco hectáreas. El cementerio experimentará un enorme crecimiento como consecuencia del crecimiento de la ciudad. Los fenicios solían enterrar a sus muertos cerca de sus aldeas. El nombre de la necrópolis se debe a que en la colina había muchos molinos harineros hasta el siglo XV. En la época fenicia se aprovechaban las cavidades naturales en la roca así como fosas rectangulares; en la púnica distintos enterramientos de inhumación; en la época romana hipogeo con una hilera de piedras alrededor de la boca reutilizada como fosa para contener un enterramiento de inhumación. En la actualidad la vegetación arbustiva oculta la mayor parte de las 3.ooo sepulturas, siendo visibles solo 340. Estas tumbas visibles son en su mayoría de la época púnica. Es el cementerio más importante de todo el Mediterráneo.