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La Tour Eiffel: ¡ Felicidades!

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La Tour Eiffel cumple 130 años y quién lo diría, sigue tan esbelta y pizpireta como cuando la inauguraron. La de cosas que ha visto, la de gentes que la han visitado llevándose en la retina las mejores vistas de París, el Sena con las barcazas y los jardines del Trocadero con el magnífico Palais de Chaillot, la cinemateca francesa, donde los enamorados del cine se dan cita… todo un mundo de sensaciones y vivencias que una se lleva en la memoria. París está de fiesta, porque la Tour cumple años y permanece erguida a pesar de los avatares de la historia, a pesar de que los nazis quisieron volarla por los aires. Mas ella, como una jovencita de tan solo 130 años, nos sonríe desde esa atalaya de hierro y tornillos sin mostrar signo alguno de decadencia.

Fotos de la Tour Eiffel y panorámica desde ella: Bárbara

La catedral de Astorga

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La portada barroca de la catedral de Astorga es, a la vista está, un encaje precioso en donde se entrelazan distintos motivos florales, religiosos y elementos puramente decorativos. En el Barroco, el vacío naufraga; todo espacio por pequeño que sea se puebla de ornamentación. El tiempo, por otra parte, ha jugado un papel muy curioso dado que , justo al lado y casi de la mano, se encuentra el palacio episcopal con las almenas gaudianas lo que da como resultado un conjunto ciertamente surrealista, pero asombroso.

Fotos: Bárbara

La Casa Museo del Dante

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Casa Museo del Dante (Florencia). Foto: Bárbara

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Casa Museo del Dante (Florencia). Foto: Bárbara

Tengo que volver a Florencia porque todavía tengo mucho que ver y respirar del Oltrarno. Detesto ir corriendo de un lado a otro; me gusta sentarme y sentir el ritmo, el pulso de las ciudades. Florencia, curiosamente, me pareció desde el principio un lugar conocido aún no habiendo estado antes. fue como volver a casa. Esa sensación extraña no me abandonó durante toda la estancia que hubiera deseado fuese más larga.

Vidrieras de la Sagrada Familia

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Vidrieras de La Sagrada Familia. Foto: Bárbara

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Vidrieras de La Sagrada Familia. Foto: Bárbara

Las vidrieras de La Sagrada Familia, como las de las catedrales góticas o las de sencillas iglesias como las que hiciera Matisse en Saint-Paul-de-Vence, en la capilla del Rosario, juegan con la luz de una manera tal que nos sobrecoge y emociona. La luz, elemento fundamental para los pintores de todos los tiempos, se vuelve obsesión para los pintores impresionistas como Renoir, que buscan en la Provence la claridad del Mediterráneo. Pero no solo los impresionistas, Picasso, Cézanne, Matisse y un largo etc. de artistas, como Cocteau, abandonan París para instalarse en la Costa Azul (Antibes, Aix-en-Provence, Mugins, Niza…) que los acoge y los seduce con esa luz y esos colores bañados por el mar.

El apóstol Santiago y el camino

 

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Talla del apóstol Santiago (detalle). Foto: Bárbara

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Talla del apóstol Santiago. Foto: Bárbara

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Talla del apóstol Santiago (detalle). Foto. Bárbara

Dentro del Palacio Episcopal de Astorga, que ya vimos realizara Gaudí, y dentro de una de las salas de la planta baja se encuentran varias tallas del apóstol Santiago, algunas tan curiosas como esa en la que está a lomos de un burro, talla policromada en la que el santo viajero muestra en su rostro unas mejillas encendidas de rojo carmín. La posterior, en piedra, parece más seria y sobria, más en concordancia con el personaje. Astorga es un lugar importante en el camino de Santiago y su belleza se merece una parada sosegada, sin prisas, para dar respiro al cuerpo y a la mente. De lo que no hay duda es de que el apóstol era un personaje popular, andariego y viajero al que los buenos aires del camino le proporcionaban un aspecto tan juvenil y sano y tan apetitoso como la manzana de Blancanieves.

En la catedral de Astorga

 

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En la fachada principal de la catedral de Astorga, esta figura encaramada con cara de sorna, guasa y divertimento pasa a formar parte de mi colección de primas hermanas o tocayas de la Estirga de Notre Dame de París; todas se caracterizan por tener ese punto de estar de vuelta de todas las cosas terrenas y de ser muy buenas observadoras del discurrir en la calle; desde sus privilegiadas atalayas nos observan con displicencia y estoy segura de que con un tanto de benevolencia también, sabedoras de nuestra condición de humanos imperfectos que se afanan por perseguir quimeras. Toda vez que descubro una nueva, tras hacerle la consabida foto, la mando al Parvis de Notre Dame, sin número, dirigida a La Estirga, cosa que agradece sin género de duda.  Esta, cuyo cuerpo está cubierto con espesos y bien definidos rizos, parece además emparentada con el género bovino, pero nada que ver con el caprino, pues no luce cuernos y su actitud no es nada belicosa, sino más bien jocosa y divertida… En fin no puedo disimular que, cada vez que descubro una nueva, es como encontrar un pariente lejano… de ella claro.

Catedral de Astorga. Fotos: Bárbara

Interior del Palacio Episcopal de Astorga (Gaudí)

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Si sorprendente es la fachada del palacio Episcopal de Astorga, situado a espaldas de la Catedral, el interior es de una gran belleza. Astorga es una ciudad de paso situada estratégicamente en el camino de Santiago, de la cual, desde muy pronto, alrededor de siglo X, se tienen noticias de tener una sede episcopal. Tras el incendio de 1886 del antiguo palacio, la construcción de la nueva sede es adjudicada a Gaudí tras muchas vicisitudes. Según Cesar Martinell los tres arcos abocinados del porche exterior junto con las columnas inclinadas constituyen «El mejor avance de la arquitectura en piedra desde la época ojival hasta la actualidad». Una imagen vale más que mil palabras: estas lo dicen todo sobre la versatilidad y genio del catalán.

Salas del Palacio Episcopal de Astorga. Fotos:  Bárbara.

Interior de la catedral de León

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Interior de la catedral de León. Foto: Bárbara

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Interior de la catedral de León.  Foto: Bárbara

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Interior de la catedral de León. Foto: Bárbara

Todo en esta maravilla gótica nos hace pensar en lo trascendente que existe en el ser humano. La llamada Pulchra Leonina no fue solo construida para ser contemplada, sino para ofrecer de forma evidente ese componente divino que existe en nosotros y de la necesidad que siente el hombre de transcender su condición material. La catedral fue concebida y construida en la época medieval, donde las iglesias eran el epicentro de la vida urbana, de lo social y de lo religioso. Parada obligada en el camino de Santiago, refugio de peregrinos, de creyentes y de no creyentes, pero admiradores de lo que el ser humano es capaz de hacer. Contemplar las maravillosas vidrieras, unas de las más hermosas de toda Europa, a mediodía, cuando el sol se filtra a su través, es todo un espectáculo que merece una visita.

Claustro de S. Marcos de León

 

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Bóveda del claustro de San Marcos

 

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Bóveda del claustro de San Marcos

 

 

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Claustro de San Marcos

 

La iglesia situada en el lateral de la fachada de S. Marcos, hoy un fantástico parador, es de estilo gótico. En la portada de la iglesia se representan dos relieves de la crucifixión y el descendimiento. Comenzó a construirse en 1531, consagrándose 10 años después. Al claustro se accede por sendas galerías que lo circundan con estrelladas bóvedas de crucería. En el crucero de la iglesia se abren las puertas que dan acceso al claustro y la sacristía con hermosas esculturas, obra maestra de Juan de Badajoz.

 

 

La iglesia románica de Ávila

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La iglesia de S. Vicente, vista desde la muralla. Foto: Bárbara

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Campanario al atardecer. Foto: Bárbara

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S. Vicente. Foto: Bárbara

La iglesia románica de S. Vicente se encuentra extramuros, frente a las murallas de Ávila Desde lo alto de ella se perfila tan cerca y tan hermosa, que instintivamente se podría alargar la mano en un gesto inútil. Se comenzó en el siglo XII, aunque por motivos que se desconocen a mitad de siglo las obras se paralizaron para ser finalizada en el siglo XIV. Parece ser que el maestro Fruchel intervino en las obras. Aunque de estilo románico, contiene algunos elementos que apuntan ya al gótico, como el pórtico  de columnas góticas muy altas que sustituyó, posiblemente en el siglo XIII, a otro románico. Los ábsides que miran al este constituyen la parte de románico más puro y la parte más bella de la obra. La torre fue posiblemente torre vigía y su bellísima portada se la compara con el Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela.