En la primavera de 1908 se exponen en Praga algunos cuadros de Klimt; en el verano se abre la primera manifestación oficial del grupo de artistas que, en 1905, se aleja de la Secesión Vienesa, llamado también «grupo Klimt»; en ella también expone Oskar Kokoschka. Ese mismo año inicia «Vida y Muerte» en su primera versión con el fondo de oro; con posterioridad lo cambia radicalmente por un tono verde azulado, tal como apareció en la Exposición Internacional de Roma (1911), y acentúa el volumen de la maraña humana. En Roma obtiene el primer premio ex aequo junto con Zuloaga y Szinyei Merse. La obra, sin vender durante tiempo y en el estudio del pintor, sufrió una transformación intermedia en 1911 y otra más radical en 1915, que es cuando la da por terminada tal como aparece aquí.
En marzo de 1913 participa en la exposición de la Liga de los artistas austriacos, con sede en Budapest. En este año termina «La Virgen», que luego es expuesta en la XI Exposición Internacional de Arte de Munich. Los elementos geométricos de esta gran obra simbólica son como el magma que une los cuerpos enmarañados en una gran geoda cuyo volumen se acentúa por la incorporación de caras y cuerpos alrededor de ella; el concepto, la»idea» prima en ese periodo según una concepción decimonónica (pintura del pensamiento). Inagotable la obra de Klimt, que en este momento está inmerso también en el paisaje.


















