La Boquería… inagotable

Foto: Bárbara

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Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Estando en Barcelona no puedo dejar de hacer una visita al mercado de la Boquería, cada una tiene sus debilidades. Si los puestos de frutas son un derroche de color por la variedad, hay otros, como el de la primera foto, que se especializan en setas y en rovellons, que es otra debilidad que reconozco; en otros el marisco y las mallas de caracoles perfectamente colgadas y alineadas, según la variedad de que se trate, ponen en marcha mis papilas gustativas y entonces lo mejor es pararse en cualquiera de los bares y tomarse, por ejemplo, unas patas de calamar rebozados con una cerveza; de entre todos El Pinocho es el rey, y su bondad se nota por la clientela que espera pacientemente poder coger un puesto en la barra; si no quieren esperar, cualquier otro tiene una variedad de tapas que satisfacen al más exigente.

Caravaggio alquímico

Caravaggio: "Júpiter, Neptuno y Plutón". 1597, Museo Casino Boncompagni Ludovisi. 500x 285. Fresco

Caravaggio: «Júpiter, Neptuno y Plutón». 1597. Museo Casino Boncompagni Ludovisi. 500 x 285. Fresco

 

Esta única pintura mural de Caravaggio le fue encargada al pintor por su protector, el cardenal Francesco del Monte, integrante de un círculo de personajes interesados en la astrología, la alquimia o la magia. La decoración del techo de una habitación de la Villa Ludovisi la ejecutó Caravaggio como una alegoría de las teorías de Paracelso, que contemplaba el mundo como el resultado de los tres elementos: el agua-mercurio, la tierra-sal y el aire-sulfuro; los tres elementos están representados por los dioses del Olimpo que dan nombre al fresco: Júpiter, con las vestiduras al viento, representa el aire; Neptuno representa, con su caballo portador de aletas, al agua; y Plutón, que representa a la tierra y a los infiernos, con el perro de tres cabezas. El Orbe contiene en su interior los tres elementos que, mezclados, originarían el sol, la tierra y los signos zodiacales. Según las reglas alquímicas y el orden que establecen se perseguía la obtención de la piedra filosofal y el secreto de la vida. El interés del cardenal del Monte por las ciencias de Hermes Trismegisto no era ajena a la corriente que recorre el Renacimiento y el Barroco entre las altas jerarquías de la Iglesia y tampoco el único que, en su labor de mecenazgo, encargó obras de contenido hermético. Galileo era uno de los ilustres personajes que frecuentaba la Villa del cardenal junto con otros eruditos. La práctica hermética junto con disciplinas humanísticas como la filosofía o el arte pretendían de alguna manera la conciliación con las doctrinas cristianas.

Increíbles los escorzos de esta única obra mural de Caravaggio.

París en el corazón

Fotos: Bárbara

Fotos: Bárbara

 

Fotos: Bárbara

Fotos: Bárbara

Todas las flores para las víctimas de la barbarie y de la sinrazón. Todos los que amamos París, todos los ciudadanos de bien que guardamos en la memoria los rincones de esta ciudad, allí donde reímos, nos emocionamos y fuimos felices sintiéndonos libres, respirando los ideales que han hecho de Francia la cuna de los valores donde se asienta la democracia, nos sentimos heridos en lo más profundo y lloramos sin consuelo. Pero nosotros tenemos la fuerza, la unidad y el coraje para seguir defendiendo lo que somos.

Reflejos en el agua

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Monet nos mostró toda la belleza de los reflejos en el agua; este estanque es pequeño, pero contiene un micromundo y solo contemplándolo ya me imagino paseando frente a su casa de Giverny, o por la rosaleda que en verano es como un incendio que avanza o viendo pasar las nubes de la mano de los nenúfares sentados, o eso parece, sobre las hojas, que sostenidas desde el fondo por los largos tallos marrones se mecen de forma imperceptible al ojo.

La Cripta de la Colonia Güell de Gaudí

Altar mayor

Altar mayor de la Cripta

 

Interior

Interior

 

Interior

Interior

 

La cripta de la colonia Güell, realizada por Gaudí tras diez años de estudios, es otra de sus obras maestras que quedó inacabada por motivos que se desconocen, habiéndose descartado que fuera por motivos económicos. El sendero que conduce a ella fue diseñado también por Gaudí, de forma que se pudiera observar desde distintas perspectivas, llamando la atención los muros combados construidos con ladrillos y piedra basáltica negra. La Colonia Güell es un pequeño poblado obrer0 donde se pretendía construir un lugar de convivencia entre los obreros y los patronos al dictado del socialismo utópico. La Colonia estaba presidida, al modo de las antiguas ciudades griegas, por un templo situado en una pequeña acrópolis y planificada en forma de triángulo equilátero cuyos vértices están ocupados por la iglesia, la escuela y la fábrica textil. La naturaleza, como siempre en su obra, está muy presente en esta y así el lado del altar mayor está empotrado en la colina, el pórtico parece una prolongación del bosque circundante y sus once columnas inclinadas tienen una textura semejante a la corteza de los pinos.

 En la bóveda del pórtico se encuentran trece cruces de San Andrés -o de Santa Eulalia según otros- de distintos colores; las tres últimas son de color azul y podrían tener relación con los grados simbólicos de aprendiz, compañero y maestro de la masonería. Eusebi Güell era masón de grado negro y se cree que la cripta estaba destinada a ser su sepulcro; así, de las tres cruces de color negro que representan el prendimiento, pasión y muerte de Cristo, la última está situada en el centro de la puerta de acceso, como si nos señalara el lugar exacto. En la cripta se hayan así mismo elementos de los Templarios y de la Orden de los Rosacruz. Impresionante la obra de Gaudí, inagotable, siempre sorprendente. Esta obra se comenzó a construir en Santa Coloma de Cervelló (Barcelona) en 1908 y se interrumpió de forma definitiva en 1917, un año después de la muerte de Güell por decisión de sus herederos. En 1969 fue declarada Patrimonio Histórico y Artístico y, en 2005, Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO.

Ángel con alas de mariposa

 Sanders van Hemessen: Ángel mariposa

Sanders van Hemessen: «Vanitas», óleo sobre tabla, 90 x 73. Museo de Bellas Artes de Lille.

Aunque el barroco holandés no es precisamente un tipo de pintura que me entusiasme, traer aquí esta obra me parece muy interesante por lo peculiar de esa «vanitas», género cuya finalidad es precisamente advertir de la necesidad de obrar bien, de reflexionar sobre la vanidad de las cosas terrenas a fin de persuadir a los cristianos de no hacer el mal pensando en el premio o castigo en la otra vida. Esta tabla del Museo de Lille tiene la singularidad de que el ángel se representa con alas de mariposa, según unos porque esta encarna la metamorfosis y para otros porque anuncia la fragilidad de la vida, lo efímero; sea como fuere este ángel de Hemessen es sumamente curioso, macabro y casi coincide el que la incluya aquí con la celebración -tan anglosajona- y que tanto está arraigando aquí como es Halloween. Así mismo, las moscas suelen ser muy comunes en este tipo de representaciones, simbolizando la corrupción y la muerte. Se cree que esta tabla  formaba parte de un díptico en el que figuraba el personaje cuya calavera se refleja en el espejo. «La muerte saquea todas las cosas», la idea de la vanitas, se estampa en la tela en latín; la iconografía es tremenda para nuestra época llena de frivolidad y de carpe diem, pero hay que reconocer que está muy bien pintado. El trabajo de Jan Sanders van Hemessen se debió realizar en torno a 1535-40.

Matisse, «El mantel rojo»

Matisse,

Matisse, «El mantel rojo», 29 x 116. Óleo sobre tela. Museo de Pinturas y Esculturas de Grenoble

En esta espléndida naturaleza muerta se pone de manifiesto el gusto del pintor por las telas cuyos dibujos y arabescos, como es patente en sus «odaliscas», forman una detallada caligrafía que aparece tanto en sus composiciones de bodegones como en la decoración de sus  «interiores». El rigor operativo de Matisse y su bagaje cultural los describe Apollinaire -el teórico defensor y apasionado de las vanguardias- con estas palabras: «El docto Matisse pinta con gravedad y solemnidad como si centenares de rusos y berlineses le estuviesen mirando. Si alguien se encuentra en su estudio él le catequiza y cita a Nietzsche y Claudel, mencionando también a Duccio, Cézanne y a los neozelandeses». Para Apollinaire el arte de Matisse sigue coherentemente hasta el final la poética baudeleriana de «lujo, calma y voluptuosidad». Siempre ocurrente el poeta Apollinaire, fue un lujo para «sus artistas».

Desde el Oceanográfico de Valencia

Erizo. Foto: Aurelio Serrano García

Erizo. Foto: Aurelio Serrano García

Anémona. Foto: Aurelio Serrano García

Anémona. Foto: Aurelio Serrano García

Medusas. Foto: Aurelio Serrano García

Medusas. Foto: Aurelio Serrano García

Desde el Oceanográfico de Valencia recibo este regalo inesperado y que agradezco doblemente porque sus remitentes son las personas que más quiero y porque el mar y sus pobladores, tanto del mundo vegetal como animal, son mi gran pasión. Y sigo dando las gracias… totalmente restablecida añoraré tantas muestras de cariño.

La flor del otoño

Foto : Bárbara

Foto : Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Aunque con un solo ojo todavía, no puedo dejar de acudir al blog; debo tener «mono» bloguero. Mañana me intervienen del otro de modo que, y antes de que se marchiten estos crisantemos que tanto me gustan, ahí se quedan ellos tan pimpantes celebrando el otoño con ese color tan espectacular. Y además, por si alguien me quiere felicitar, hoy es mi cumpleaños.

Las Tullerias en otoño

Fotos Elena Colomina

Foto: Elena Colomina

 

Foto: Elena Colomina

Foto: Elena Colomina

 

París en otoño o París invernal es igual de bonito que París en primavera, cambia la gama de colores, pero no la esencia, el embrujo que hechiza, que hace palpitar el corazón, que hace brotar la alegría ante la belleza. Elena, mi parisina preferida, que sabe de mi debilidad por París, me regala estas dos estampas que me traen un sin fin de recuerdos ahora que estoy en la recta final. ¡Gracias mil!