La primavera, como quien dice, ya está aquí; se renuevan los ciclos mientras seguimos absortos pensando que aún tenemos tiempo de vivir nuevas primaveras y tres nonagenarios en la familia celebrarán durante ella su novena década, y todos asistiremos gozosos a sus largos caminos recorridos. Las campanillas vuelven la mirada sobre sí mismas capaces de medir, con disimulo, el vestido deslumbrante de las otras y se complacen ensimismadas, y algunas hasta enrojecen de orgullo.

























