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Comer en Castellón: Restaurante aQua

Restaurante aQua  Bacalao con arroz negro y mahonesa de lima. Foto: Bárbara

Restaurante aQua: Bacalao con arroz negro y mahonesa de lima. Foto: Bárbara

El hotel «Luz» es un cuatro estrellas moderno, actual, cuyo restaurante está recomendado por la Guía Michelin y ha obtenido un sol de la Guía Repsol y premios bien merecidos. Tanto el hotel como el restaurante constan de unas instalaciones inmejorables. Este plato de aspecto espectacular confirma las expectativas que a primera vista sugiere. El arroz negro con patas de calamar que sirve de base está delicioso, en su punto; los lomos de bacalao tienen el grado superior que la cocción corta de cualquier buen pescado debe tener: jugoso y fresco.  Por su parte la mahonesa de lima, que no alioli, un acierto suave, es el complemento graso liviano que da el punto necesario al no enmascarar ningún sabor y aportar una ligereza muy agradable. Un plato redondo de una carta excelente.

El restaurante «aQua», todo un hallazgo que recomiendo a todos los que pasen por Castellón. El Hotel Luz está ubicado al lado de la Estación de Ferrocarril y merece la pena hacer un alto en el camino, hacer noche y disfrutar de una carta espléndida. En atención y buen servicio no se queda corto.

La catedral de los mercados: La Boquería

La Boquería. Foto: Bárbara

La Boquería. Foto: Bárbara

 

Qué cosa mejor para endulzar el fin de semana que estos dulces tan apetitosos… empezando por esos bombones bustos que cuanto menos son epatantes.

 

La Boquería. Foto: Bárbara

La Boquería. Foto: Bárbara

 

Y como estamos en época de setas,  la sola visión de los níscalos o rovellons me transporta y casi me hace levitar.

Pollo al limón con alcachofas

Pollo al limón. Foto: Bárbara

Pollo al limón. Foto: Bárbara

Fácil, muy sana y digestiva esta receta además de barata aporta vitamina C y todas las propiedades beneficiosas de las alcachofas como depurativo. Para regímes de adelgazamiento viene muy bien siempre que se haga en la versión ligera es decir prescindiendo de la harina; de esta manera sale igual de bueno aunque hay que tener la picardía de reducir la salsa para que el sabor sea más intenso.

Ingredientes: Muslos de pollo, el zumo de un limón, un poco de harina, 1 diente de ajo, alcachofas congeladas, un poco de perejil y agua o caldo vegetal.

Salpimentamos los muslos de pollo y los enharinamos. Ponemos a cocer las alcachofas en agua hirviendo. En una cazuela ponemos un poco de aceite y vamos dorando los muslos y los reservamos; doramos el diente de ajo fileteado. Si ha sobrado aceite lo retiramos. En el mismo recipiente volvemos a poner los trozos de pollo, agregamos el zumo de un limón y añadimos agua o caldo vegetal hasta cubrirlos. Dejamos que se hagan: una vez que estén tiernos añadimos las alcachofas y el perejil picado. La harina del pollo habrá espesado un poco la salsa que debe tener un sabor a cítrico importante, si hace falta se reduce la salsa. Este plato tiene las tres b: bueno, bonito y barato. Se puede acompañar de arroz blanco como guarnición o bien patatas fritas y así obtener un plato único completo pero si no queremos sumar calorías, una ensalada irá bien.

Salmón marinado: un comodín en la nevera

Salmón marinado. Foto: Bárbara

Salmón marinado. Foto: Bárbara

Hay temporadas en que suelo tener en la nevera salmón que marino en casa, porque soluciona una comida o cena que tienes que improvisar sobre la marcha. Lo más sencillo es comprar colas de salmón que evita tener que quitar las espinas caso de que fuera otra parte; la cola limpia la congelo durante unos días por aquello del anisakis (muerto el perro se acabó la rabia, como se suele decir); una vez descongelada dentro de la nevera, la seco con papel de cocina, la colocó en una bandeja, la cubro con una primera capa de sal con un poco de azúcar y termino cubriendo toda la superficie con  abundante sal. Como no quiero que se seque demasiado la carne del salmón, la tengo en la nevera cinco o seis horas, no más. Pasado este tiempo la lavo debajo del grifo quitando toda la sal. Vuelvo a secar con celulosa y con un cuchillo jamonero la voy cortando en lonchas finas que guardo en un taper cubiertas con aceite de oliva virgen extra y eneldo. En la nevera aguanta así mucho tiempo. Hay personas que lo marinan con ginebra o vodka, y hay diferentes maneras de hacerlo; yo lo hago así y la verdad es que cuando le tomas el punto de marinado sale muy bueno y se puede acompañar de casi todo, como un entrante, primer plato o bien para preparar unos canapés. Personalmente me encantan los ahumados, pero no es conveniente abusar  de ellos, de modo que el marinado es una buena opción.

Ingredientes: Salmón fresco, 1 kg. de sal gruesa, eneldo fresco o seco, aceite de oliva virgen extra, una cucharada de azúcar.

El salmón en el plato lo he acompañado con un triángulo de arroz blanco, unos champiñones laminados y unas rodajitas de remolacha.

Nota: He dado por hecho que todo el mundo sabe que la cola de salmón tiene que estar abierta y sin la espina  y que la sal se pone sobre la carne quedando la piel  hacia abajo sobre el fondo del recipiente.

Comer en Arles II : «Le Malarte»

"Seiche en persillade et tortilla". Foto: Bárbara

«Seiche en persillade et tortilla». Foto: Bárbara

Cuando uno come bien en un lugar, normalmente repite. Habíamos estado toda la mañana en la abadía de Montmajour, a las afueras de Arles en un día espléndido y a la vuelta quisimos seguir disfrutando del sol. Al llegar al Bd. des Lices, la terraza de Le Malarte nos esperaba y hasta el simpático camarero, Philippe, nos saludó desde lejos nada más vernos.  Por las calles estrechas del centro, los restaurantes ofrecen una cocina local e internacional de gran calidad, lo realmente meritorio es tener unos platos del día y un servicio de la categoría de este restaurante. Las sepias pequeñas rellenas con rodajas de chorizo de toro fueron una sorpresa deliciosa; el contraste de sabores, una delicia y la tortilla, así en castellano, muy buena. Del toro, aquí, se aprovecha todo y de una manera espectacular…

Interior de Le Malarte Foto: Bárbara

Interior de Le Malarte Foto: Bárbara

Interior de Le Malarte. Foto: Bárbara

Interior de Le Malarte. Foto: Bárbara

Comer en Arles: «Le Malarte»

Travers de porc caramelicé. Foto: Bárbara

Travers de porc caramélisé. Foto: Bárbara

Una agradabilísima sorpresa gastronómica la tuvimos en Le Malarte, una bonita Brasserie en el Bd. des Lices dotado con una gran terraza llena de gente tomando el tibio sol del mediodía. Pedimos un poco al tun tún el plato del día y ¡caray…! , el corte de cerdo, insuperable, tenía un punto crujiente resultado de un asado lento fantástico, bien tostado en el exterior, se deshacía por dentro cual mantequilla; la salsa caramelizada, deliciosa, le aportaba el punto dulzón que tan bien le va al cerdo; la guarnición era un puré aliñado con un buen aceite de oliva virgen que tenía la textura de patata fait maison cocinada en aceite a baja temperatura… Muy bien emplatado, rotundo, fue un buen comienzo. El servicio y la atención de las mesas, inmejorable.

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

La cerveza que más se consume,  la  Stella, sin mucho cuerpo, estaba buena. El «café resto», un café solo con un vasito de nata era una buena manera de terminar.

El precio del plate du jour era igual que en La place du Forum, 12 euros, en donde nos habían alertado que, por ser muy turístico, los precios eran abusivos; la calidad no sé, pero en Le Malarte la relación calidad-precio es inmejorable.

La Boquería: La Catedral de los Mercados

La Boquería. Foto: Bárbara

La Boquería. Foto: Bárbara

Dos muestras de los  puestos coloristas, bodegones auténticos que se muestran en la llamada con justicia la Catedral de los Mercados; este en Barcelona es una fiesta para los sentidos, todo lo imaginable se encuentra en la Boquería, donde además se pueden tomar unas cañas con unas tapas fantásticas… ¿se puede pedir más?

La Boquería. Foto: Bárbara

La Boquería. Foto: Bárbara

Tomates rellenos de atún y langostinos

Tomates rellenos. Foto: Bárbara

Tomates rellenos. Foto: Bárbara

 

Una receta muy fácil, barata y rápida de hacer. Las propiedades beneficiosas del licopeno, presente en los tomates, hace además que sean una buena apuesta en cualquier época del año; es cierto que los tenemos todos los meses en las grandes superficies, pero también lo es que ya no saben como sabían antes los de temporada, los que iban madurando al sol en las tomateras y de ahí iban directamente a los mercados. El recuerdo del olor, color y sabor de un tomate cogido en la huerta me lleva a la nostalgia… y a pensar en todo lo que nuestra gastronomía le debe al continente americano.

Ingredientes: 1 lata de atún en aceite o de bonito, 1 tomate mediano por persona, arroz redondo, salsa de tomate a ser posible casera o que sea un bote de salsa buena, (no de esas muy aceitosas que arruinan el plato, ojo ahí está el meollo de cualquier plato que lleve tomate), mahonesa casera, gambas o langostinos.

 

Cortamos los tomates en dos y los vaciamos; los ponemos boca abajo para que suelten el agua. Hervimos el arroz y lo enfriamos bajo el grifo para quitarle el almidón y que el grano quede suelto; reservamos. Si por falta de tiempo tenemos que utilizar mahonesa no casera… qué le vamos a hacer, pero está mejor con la casera… en fin. Mezclamos en un bol el atún bien escurrido de aceite -evidentemente cuanto más atún pongamos mejor será el resultado; yo suelo poner dos latas para cuatro comensales-, la salsa de tomate, el arroz y la mahonesa; la mezcla tiene que quedar untuosa, el arroz seco no tiene gracia en esta receta. Por último cocemos muy poco en agua con sal los langostinos o los compramos ya cocidos; aunque otra opción es pasarlos por la sartén. Rellenamos los tomates salpimentados y los guardamos en la nevera para que a la hora de consumirlos estén fresquitos. ¡Y nada, a disfrutar que son dos días!

PD: En la foto parece que el langostino se zambulle en el arroz!

Una tapa murciana: los matrimonios

Foto: Bárbara.

Foto: Bárbara.

 

Hay matrimonios mal avenidos, pero estos, formados por un boquerón y una anchoa, se llevan la mar de bien. Esta es una tapa típica de Murcia que resulta muy refrescante, ideal para el aperitivo en los meses del verano. En las redes sociales se debate apasionadamente sobre una cuestión muy peliaguda: el boquerón se sitúa abajo y la anchoa encima o al revés. ¡Oh, qué dilema! Problema de difícil solución que entretiene y mucho… De derecha a izquierda, un matrimonio normal y otro con edredón… la aceituna es optativa, pero yo es que a todo le pongo la redonda, verde, jugosa fruta del olivo, tan española ella.

Strudel, receta de ARSO

Foto: ARSO

Foto: ARSO

Para comenzar bien un mes como este nada mejor que un postre delicioso como el Strudel, uno de los más populares postres alemanes,  como este que probé hace unos días tras una comida perfecta. Un mar tranquilo con una brisa ligera ponía el marco a la buena compañía… imposible pedir más. El strudel de considerable tamaño salió a la mesa con su hojaldre dorado, crujiente, desprendiendo todo el aroma de su rico contenido; nada sobró y, si me descuido, ni tiempo para la foto. La receta y la ejecución de ARSO, nos hizo levitar y debo decir que es el postre más extraordinariamente bueno que he probado nunca, aparte de una tarta Tatin casera que probé hace unos años en la zona de la Défense y que Estibaliz bordó.  A los dos les debo un festín repostero y el reconocimiento eterno.

Ingredientes: 2 masas de hojaldre estiradas, tres manzanas Golden ácidas, pan rallado, canela, zumo de limón, azúcar, 70 gramos de mantequilla, pasas de Esmirna si es posible (no tienen ni pipos ni rabos), piñones, nueces (estas mejor glaseadas) y ron.

Ponemos a macerar las pasas durante 4-5 horas en ron, que debe cubrirlas. Cortamos las manzanas en rodajas finas con pocas puntas que puedan romper la masa; las rociamos con el zumo de limón para que no se oxiden (el zumo además les aporta la acidez que buscamos). Estiramos con el rodillo las dos hojas de hojaldre hasta que queden tan finas que se pueda leer el periódico a través de ellas -es un decir que nos de una idea de lo finas que deben quedar-. Rellenamos poniendo una capa extendida de pan rallado que irá absorbiendo todos los líquidos. A las manzanas les ponemos azúcar y abundante canela y las vamos colocando con el zumo también; por encima, las pasas con el ron; agregamos los piñones y las nueces glaseadas, que por ser así mantendrán su textura crocante. Ponemos unas nueces de mantequilla y pintamos el interior con mantequilla fundida antes de enrollar. Vamos enrollando, como para hacer un brazo de gitano, con cuidado de ir cerrando mediante dobleces los extremos para que no salga parte del relleno. Una vez hecho el rollo pintamos con mantequilla el exterior y rociamos con azúcar. Metemos al horno precalentado y lo horneamos a 180 grados durante 30-45 m. dependiendo del tamaño. Servimos acompañado de bolas de vainilla.  ¡Delicioso!