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Comer en Arles: «Le Malarte»

Travers de porc caramelicé. Foto: Bárbara

Travers de porc caramélisé. Foto: Bárbara

Una agradabilísima sorpresa gastronómica la tuvimos en Le Malarte, una bonita Brasserie en el Bd. des Lices dotado con una gran terraza llena de gente tomando el tibio sol del mediodía. Pedimos un poco al tun tún el plato del día y ¡caray…! , el corte de cerdo, insuperable, tenía un punto crujiente resultado de un asado lento fantástico, bien tostado en el exterior, se deshacía por dentro cual mantequilla; la salsa caramelizada, deliciosa, le aportaba el punto dulzón que tan bien le va al cerdo; la guarnición era un puré aliñado con un buen aceite de oliva virgen que tenía la textura de patata fait maison cocinada en aceite a baja temperatura… Muy bien emplatado, rotundo, fue un buen comienzo. El servicio y la atención de las mesas, inmejorable.

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

La cerveza que más se consume,  la  Stella, sin mucho cuerpo, estaba buena. El «café resto», un café solo con un vasito de nata era una buena manera de terminar.

El precio del plate du jour era igual que en La place du Forum, 12 euros, en donde nos habían alertado que, por ser muy turístico, los precios eran abusivos; la calidad no sé, pero en Le Malarte la relación calidad-precio es inmejorable.

La Boquería: La Catedral de los Mercados

La Boquería. Foto: Bárbara

La Boquería. Foto: Bárbara

Dos muestras de los  puestos coloristas, bodegones auténticos que se muestran en la llamada con justicia la Catedral de los Mercados; este en Barcelona es una fiesta para los sentidos, todo lo imaginable se encuentra en la Boquería, donde además se pueden tomar unas cañas con unas tapas fantásticas… ¿se puede pedir más?

La Boquería. Foto: Bárbara

La Boquería. Foto: Bárbara

Tomates rellenos de atún y langostinos

Tomates rellenos. Foto: Bárbara

Tomates rellenos. Foto: Bárbara

 

Una receta muy fácil, barata y rápida de hacer. Las propiedades beneficiosas del licopeno, presente en los tomates, hace además que sean una buena apuesta en cualquier época del año; es cierto que los tenemos todos los meses en las grandes superficies, pero también lo es que ya no saben como sabían antes los de temporada, los que iban madurando al sol en las tomateras y de ahí iban directamente a los mercados. El recuerdo del olor, color y sabor de un tomate cogido en la huerta me lleva a la nostalgia… y a pensar en todo lo que nuestra gastronomía le debe al continente americano.

Ingredientes: 1 lata de atún en aceite o de bonito, 1 tomate mediano por persona, arroz redondo, salsa de tomate a ser posible casera o que sea un bote de salsa buena, (no de esas muy aceitosas que arruinan el plato, ojo ahí está el meollo de cualquier plato que lleve tomate), mahonesa casera, gambas o langostinos.

 

Cortamos los tomates en dos y los vaciamos; los ponemos boca abajo para que suelten el agua. Hervimos el arroz y lo enfriamos bajo el grifo para quitarle el almidón y que el grano quede suelto; reservamos. Si por falta de tiempo tenemos que utilizar mahonesa no casera… qué le vamos a hacer, pero está mejor con la casera… en fin. Mezclamos en un bol el atún bien escurrido de aceite -evidentemente cuanto más atún pongamos mejor será el resultado; yo suelo poner dos latas para cuatro comensales-, la salsa de tomate, el arroz y la mahonesa; la mezcla tiene que quedar untuosa, el arroz seco no tiene gracia en esta receta. Por último cocemos muy poco en agua con sal los langostinos o los compramos ya cocidos; aunque otra opción es pasarlos por la sartén. Rellenamos los tomates salpimentados y los guardamos en la nevera para que a la hora de consumirlos estén fresquitos. ¡Y nada, a disfrutar que son dos días!

PD: En la foto parece que el langostino se zambulle en el arroz!

Una tapa murciana: los matrimonios

Foto: Bárbara.

Foto: Bárbara.

 

Hay matrimonios mal avenidos, pero estos, formados por un boquerón y una anchoa, se llevan la mar de bien. Esta es una tapa típica de Murcia que resulta muy refrescante, ideal para el aperitivo en los meses del verano. En las redes sociales se debate apasionadamente sobre una cuestión muy peliaguda: el boquerón se sitúa abajo y la anchoa encima o al revés. ¡Oh, qué dilema! Problema de difícil solución que entretiene y mucho… De derecha a izquierda, un matrimonio normal y otro con edredón… la aceituna es optativa, pero yo es que a todo le pongo la redonda, verde, jugosa fruta del olivo, tan española ella.

Strudel, receta de ARSO

Foto: ARSO

Foto: ARSO

Para comenzar bien un mes como este nada mejor que un postre delicioso como el Strudel, uno de los más populares postres alemanes,  como este que probé hace unos días tras una comida perfecta. Un mar tranquilo con una brisa ligera ponía el marco a la buena compañía… imposible pedir más. El strudel de considerable tamaño salió a la mesa con su hojaldre dorado, crujiente, desprendiendo todo el aroma de su rico contenido; nada sobró y, si me descuido, ni tiempo para la foto. La receta y la ejecución de ARSO, nos hizo levitar y debo decir que es el postre más extraordinariamente bueno que he probado nunca, aparte de una tarta Tatin casera que probé hace unos años en la zona de la Défense y que Estibaliz bordó.  A los dos les debo un festín repostero y el reconocimiento eterno.

Ingredientes: 2 masas de hojaldre estiradas, tres manzanas Golden ácidas, pan rallado, canela, zumo de limón, azúcar, 70 gramos de mantequilla, pasas de Esmirna si es posible (no tienen ni pipos ni rabos), piñones, nueces (estas mejor glaseadas) y ron.

Ponemos a macerar las pasas durante 4-5 horas en ron, que debe cubrirlas. Cortamos las manzanas en rodajas finas con pocas puntas que puedan romper la masa; las rociamos con el zumo de limón para que no se oxiden (el zumo además les aporta la acidez que buscamos). Estiramos con el rodillo las dos hojas de hojaldre hasta que queden tan finas que se pueda leer el periódico a través de ellas -es un decir que nos de una idea de lo finas que deben quedar-. Rellenamos poniendo una capa extendida de pan rallado que irá absorbiendo todos los líquidos. A las manzanas les ponemos azúcar y abundante canela y las vamos colocando con el zumo también; por encima, las pasas con el ron; agregamos los piñones y las nueces glaseadas, que por ser así mantendrán su textura crocante. Ponemos unas nueces de mantequilla y pintamos el interior con mantequilla fundida antes de enrollar. Vamos enrollando, como para hacer un brazo de gitano, con cuidado de ir cerrando mediante dobleces los extremos para que no salga parte del relleno. Una vez hecho el rollo pintamos con mantequilla el exterior y rociamos con azúcar. Metemos al horno precalentado y lo horneamos a 180 grados durante 30-45 m. dependiendo del tamaño. Servimos acompañado de bolas de vainilla.  ¡Delicioso!

Canelones de humus de A. Serrano García

Canelones de humus. Foto: Bárbara

 

 

Esta receta, sorprendentemente fresca, de sabores originales muy bien combinados, es una creación de Aurelio Serrano García con la que nos obsequió este mes de julio en su casa de Alicante. Nuestro hijo tiene un gusto especial para la cocina y la que hace es muy creativa, nueva y debo decir que exquisita. Estoy convencida de que el gusto y el placer por el buen comer se transmite en el hogar de padres a hijos, de abuelas sabias y de tías reposteras… es un decir. En este punto me pongo la medalla al mérito y él también porque a su hija, con casi tres años, da gusto verla comer de todo y encantada en dejarse sorprender. Hoy, por el tipo de vida que llevamos, con los niños comiendo en comedores escolares, sin tiempo para guisar y comiendo los fines de semana en grandes superficies… es bien difícil iniciar el camino del amor por la buena mesa y el buen yantar. Pero el esfuerzo merece la pena, ya que al final, alrededor de una mesa, se comparte felicidad y alegría.

Ingredientes: Placas de canelones que pueden ser de las ya precocidas, 1 lata de bolitas de anchoas, 1 de seudo caviar, aceite de oliva, unas hojas de cilantro, humus (puede ser de los preparados).

Es realmente fácil y el resultado es espectacular. Rellenamos las placas con el humus, al que añadimos las hojas de cilantro picadas; enrollamos. Ponemos por encima las bolitas de anchoas y las del seudo caviar. El contraste entre el humus y las bolitas con fuerte sabor a mar es extraordinario. Acompañado de un buen vino blanco fresco de Alicante como el Marina Alta una delicia.

Canelones con humus. Foto: Bárbara

Fotos : Bárbara.

Rollito de hígado de ternera encebollado

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

El hígado o te gusta o rotundamente no; no conozco a nadie que le deje indiferente, en el caso de esta viscera, la respuesta es visceral; el ni fu ni fa, no existe. En caso afirmativo, de vez en cuando (la casquería eleva los niveles de colesterol malo), puede ser una vez al mes, es super conveniente por su  gran aporte de hierro. Esta fácil receta me encanta, sin duda soy carnívora, aunque podría pasar solo con verduras, ensaladas y legumbres, por supuesto sin la gallina sería desgraciada: unos huevos fritos con patatas es uno de mis placeres gastronómicos al que me costaría renunciar…

Ingredientes: Filetes de hígado de vacuno no muy gruesos, cebolleta por lo menos dos, 1/2 puerro, mostaza de Dijon, vinagre de manzana, aceite, pimienta y sal, escarola y pimiento morrón.

En una sartén rehogamos el puerro y las cebolletas picadas con un poco de aceite. Cuando estén cogiendo color, añadimos los filetes salpimentados; cuando veamos que se van sellando por fuera, agregamos un buen chorro de vinagre y al poco una cucharada de postre de mostaza. Bajamos el fuego y dejamos hacer añadiendo vinagre para que no se queden secos y sin caldo. Está emplatado sobre escarola y con un poco de mostaza para los muymostaceros; el pimiento morrón le aporta un punto de frescura. ¡Buen provecho!

Ensalada de merluza

Ensalada de Merluza. Foto: Bárbara

Ensalada de merluza. Foto: Bárbara

 

Una ensalada fresca, con buena proteína, que recién sacada de la nevera apetece mucho; como entrante, segundo plato e incluso como plato único nos soluciona un menú, si lo terminamos con frutas de temporada o con un gazpacho ligero. Y para los más triperos, se puede completar el plato añadiendo un poco de arroz basmatik hervido con salsa de curry y mango (ya la venden preparada).

Ingredientes: lomos de merluza (pueden ser congelados, lo que abarata el plato), pimientos del piquillo, aceitunas rellenas de anchoas, 1 huevo duro, mahonesa (mejor si es casera) y unas tiras de salmón ahumado para decorar (optativo).

Cocemos el huevo, hacemos al vapor los lomos de merluza unos pocos minutos solamente, picamos las aceitunas y los pimientos del piquillo y el huevo. Troceamos la merluza en trozos pequeños. Mezclamos todos los ingredientes y le añadimos la mahonesa, adornamos con tiras de pimiento y de salmón ahumado, si tenemos a mano. Guardamos en la nevera para que se enfríe hasta la hora de consumirla.

Berenjenas rellenas con sardinas salmuerizadas

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Los productos de la huerta están en su mejor momento; aprovechemos sus beneficios culinarios y dietéticos.  La berenjena, ese manjar primordial en la cocina de todo el arco mediterráneo, ha inspirado tantos platos como la imaginación es capaz de producir: en tortilla, rebozadas, asadas, rellenas, en revueltos, en ensaladas… de modo que se ha visto que casan bien con carnes, huevos, pescados, mariscos, pastas; solo basta pensar en una deliciosa mousaka,  en una fresquita escalivada o en una fantástica lasaña para darse cuenta de su versatilidad. En este caso, y para el fin de semana, hacer una buena cantidad de ellas rellenas nos puede resolver un entrante, un primero o incluso un plato único acompañada de una ensalada veraniega que nos recarguen de vitaminas. Las sardinas en salmuera siguen el mismo proceso que las anchoas y resultan deliciosas con un punto de sabor más fuerte que estas; en los supermercados es fácil encontrarlas.

Ingredientes: Berenjenas de tamaño mediano, puerro, cebolleta, perejil, pan rallado, 1 diente de ajo, queso rallado (cualquier tipo va bien, pero a mi me gusta el parmesano), aceite de oliva y filetes de sardinas en salmuera.

Partimos las berenjenas por la mitad, les hacemos unos cortes en la pulpa y las ponemos boca abajo en un recipiente con agua y sal abundante para que suelte el amargor. Pasado un tiempo, las vaciamos con un sacabolas; reservamos la pulpa. Metemos las mitades en una bandeja al horno a 200 grados hasta que estén hechas. Mientras picamos el ajo  y el perejil; troceamos muy fino el puerro y la cebolleta y la pulpa de las berenjenas. En una sartén con un poquito de aceite de oliva salteamos el puerro bien picado y la cebolleta; cuando comiencen a tomar color, añadimos la carne de las berenjenas también picadita. Rehogamos todo. Rellenamos las berenjenas con esto y por encima cubrimos con la mezcla de pan rallado, ajo y perejil, por encima unos filetes de sardina con un poco de su aceite y por último queso rallado. Metemos al horno solo para gratinar el queso. Si caliente están muy buenas, frías me entusiasman, de modo que siempre hago bastantes para que queden para la cena. ¡Este es uno de los muchos placeres que nos depara el verano!

El sol de julio

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

El sol ya lo tenemos y muchos preparan sus vacaciones; listas las maletas con los bañadores, las toallas de baño, los protectores solares… Por su parte, los limoneros ofrecen sus frutos dorados para refrescar los gin tonics, las sangrías, los mojitos a falta de limas …, para sazonar los calamares a la romana, las gambas a la plancha, las paellas… ¡El sol ya lo tenemos y los limones también! A todos los que se van de vacaciones que se lo pasen muy bien.