Tiziano: «La Venus de Urbino»

Tiziano: "La Venus de Urbino". Óleo sobre lienzo. 119 X 165 cm. Galleria degli Uffizi, Florencia.

Tiziano: «La Venus de Urbino». Óleo sobre lienzo. 119 X 165 cm. 1538. Galleria degli Uffizi, Florencia.

 

Este cuadro de Tiziano es uno de los desnudos más famosos y conocidos del mundo de la pintura. Fue un encargo hecho por el duque de Urbino; se desconoce el nombre de la modelo, aunque se piensa que pudo ser una joven que vivía en el Biri Grandi veneciano, cerca de la casa del pintor que también posó en otras de sus obras, «Muchacha con pelliza» y «la Bella».

Tiziano Vecellio nació en Pieve di Cadore en los Alpes dolomíticos; siendo muy joven, su padre, notario del pueblo, viendo su aptitud para la pintura, lo envía a estudiar a Venecia con los hermanos Bellini y Giorgione. En Venecia se consagra como maestro con una obra para el Palacio Ducal y el retablo de «La asunción» para la iglesia de Santa María Gloriosa dei Frari. Trabaja para las cortes de Ferrara y Mantua.  El emperador Carlos V, al que pintó en un soberbio cuadro ecuestre, hoy en el Museo del Prado, le concedió los títulos de conde palatino y caballero de la Espuela de Oro. Es invitado por el Papa a Roma donde estudia el manierismo de Miguel Ángel. En la corte de los Augsburgo realiza retratos de la familia real. Felipe II se convierte en su mejor cliente. Muere en Venecia en agosto de 1576.

En esta obra Tiziano combina de forma magistral los tonos cálidos con los fríos, consiguiendo una atmósfera sensual donde las sombras y las luces producen contrastes con pinceladas cortas y ágiles en zonas importantes y largas, como en la figura de la criada, en segundo plano. El sutil pincel del maestro siempre se distingue por estar levemente cargado, lo cual le permite administrar la pintura para conseguir delicadas texturas, como el rosado maquillaje de las mejillas o el efecto sedoso del cabello, por poner unos ejemplos…

«La Venus de Urbino» tiene sin duda un marcado contenido erótico y sensual con una localizada luz dorada que se extiende por el cuerpo de la joven en actitud laxa y por las sábanas, donde además descansa un pequeño perro apenas esbozado. Así mismo su mirada, directa al espectador, es provocadora, nada recatada.

Picasso en Vauvenarges

Picasso y Jacqueline. Foto de D. Duncan

Picasso y Jacqueline. Foto de D. Duncan

 

Picasso y su última mujer Jacqueline en un salón de su residencia, el castillo de Vauvenarges, a donde se trasladaron a vivir en 1959.  A partir de entonces se acaba la vida social del pintor y la vida se torna solitaria, centrada casi exclusivamente en el trabajo: todo el castillo, situado en un lugar apartado, se convierte en estudio. Su labor se centra en su modelo: Jacqueline. Mas adelante se mudan a Notre Dame de Vie , su última morada; en 1962 Picasso pinta 70 veces a su mujer, al año siguiente 160 veces. La foto refleja una escena doméstica y cotidiana donde llaman la atención los pantalones a rayas de un Picasso anciano, que viste como un chaval.

Miró y Kandinsky

Miró:

Miró :»Caracol, mujer, flor, estrella», óleo sobre tela (195 x 172). 1934. Fundación Joan Miró, Barcelona.

A Miró y Kandinsky les unió una gran amistad y reconocimiento mutuo. Miró manifestó su admiración dedicándole uno de sus cuadros, «Este es el color de mis sueños», fechado en 1925, en azul, el color preferido del ruso, pero no fue hasta 1933 cuando se conocieron y trabaron amistad. A pesar de sus discrepancias con el automatismo pictórico del surrealismo, Kandinsky, no pudo sustraerse a la influencia de alguno de sus pintores como Miró. En 1935 el ruso y su mujer Nina visitaron Mallorca invitados por los Miró.

En 1940, el mallorquín estaba inmerso en un mundo de formas orgánicas, las «Costelaciones» y trabajaba su mundo poético en Varengeville (Normandia); Kandinsky le hizo una visita y pudo contemplar el mundo mironiano poblado de figuras fantásticas. En su última etapa el pintor ruso compuso su obra en eso que los críticos han llamado «Abstracción biomórfica» para la que son vitales el brillante colorido de la pintura eslava popular y su interés por los temas científicos. Desde los tiempos de la Bauhaus, en la que impartió clases como profesor, se sintió fascinado por la botánica, la zoología y la embriología…; los seres microscópicos, la búsqueda de lo invisible,  es un universo que generó no solo en él la fascinación: Leger, Arp, Miró atienden a la necesidad de una búsqueda distinta. Kandinsky, en su última etapa, llena su obra de formas orgánicas que invaden su quehacer en detrimento de las formas geométricas anteriores en la Bauhaus dando rienda suelta a un mundo onírico, fantástico, lejos de los avatares que la ocupación nazi imponía. Refugiado en Nuilly-sur-Seine su creatividad se reflejó en más de un centenar de acuarelas, dibujos, litografías y 44 lienzos de alegre ironía.

Kandinsky

Kandinsky: fragmento de «Cielo azul», óleo sobre lienzo (100 x 73 cm.) Centro  G.Pompidou, París. 1940.

Fideuá con chirlas o almejas

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

 

Los fideos, como el arroz, admiten casi todo; un día se me ocurrió hacerlos con trozos pequeños de magra de cerdo y alcachofas, y el resultado fue bastante bueno, pues se lo comieron y esa es la mejor prueba del algodón. Esta fideuá la hago con almejas, pero como ese día no encontré las suplí con chirlas y salió también muy sabrosa y marinera. Lo que cuenta es el resultado y en cocina la imaginación es un grado y cuando no hay de algo se pone otra cosa y aquí no ha pasado nada… Me gusta mucho trabajar con pasta, porque es fácil cogerle el punto. Ahí va la receta:

Ingredientes: Fideos (el grosor depende del gusto de cada cual) 2 puñados por persona, cebolla, 2 dientes de ajo, pimientos verdes y rojos,  2 cucharadas de salsa de tomate, caldo de pescado o de marisco, almejas o chirlas, 1 bote de bonito o 2 latas de atún en aceite, azafrán o colorante alimentario, un poco de cúrcuma y otro poco de pimentón dulce.

Hacemos un sofrito con los ajos enteros, la cebolla y la salsa de tomate; agregamos los fideos y removemos para que se impregnen del sabor del sofrito y se tuesten ligeramente. Añadimos los pimientos fritos previamente y el caldo de pescado caliente. A continuación el pimentón, la cúrcuma y el azafrán en hebras (mejor que el colorante, aunque los tiempos no están para tonterías). El bonito o el atún casi al final igual que las almejas. Muchas veces le doy un golpe de horno para que queden tostados los fideos, pero si voy con prisas, tal cual están de rechupete. Otra opción consiste en sustituir las almejas por mejillones o hacerlos con amb0s a la vez y gambitas.

Brigitte Bardot y Picasso

Una foto curiosa de la actriz francesa de moda, musa de los años cincuenta-sesenta, icono en el que se fijaban todas las adolescentes del mundo, con Picasso, otro fenómeno que, al margen del mundo artístico, era también objeto mediático. La foto corresponde a una visita que ella hizo al estudio del pintor en Cannes en 1956. La fotografía aun siendo antigua, con poca definición tiene su aquel, siendo además poco conocida.

La tragedia de Siria, ¿a quién le importa?

¿Los mass media fluctúan en todas partes igual?. Hace unos meses nos llevaban, casi a diario, a las distintas ciudades bombardeadas, masacradas por el ejercito del tirano jefe del estado sirio. Nos narraban puntualmente la situación de los refugiados en los países vecinos; cómo el tirano impedía que los corredores de auxilio internacional fueran operativos y pudieran  llevar a cabo su cometido para que la ayuda llegara a su destino; nos describían las reuniones de la oposición en el exilio en ciudades donde no llegaban ni las bombas ni la desesperación; en esos encuentros  no se oía el llanto de los niños heridos ni el furor de las madres ni el desaliento de los ancianos ni el grito desesperado de los hambrientos… pero ahí estaban los medios de comunicación para describir lo que estaba pasando…  En aquellos momentos de excitación informativa, se esperaba, por parte de los bien informados, que los estados poderosos se repartieran casi amistosamente los recursos energéticos, que la situación geopolítica de antes del conflicto se mantuviera, aunque cara al exterior la situación fuera de guerra civil; bueno pues es lo que ha pasado, se ha mantenido el statu quo y no pasa nada. Pasa que la inacción de los estados poderosos con intereses en la zona han aburrido a los medios de comunicación y esta tragedia de Siria ya no interesa a nadie… Ahora el foco está puesto en Ucrania, Putin… y en los norteamericanos. Y pasa, también, que Europa no tendrá nada que decir hasta que no tenga una política exterior común (¿hace años que se intenta? ¿qué pasó en la ex Yugoslavia?) y un poco de vergüenza.

Nona, el adiós.

Foto: Bárbara.

Foto: Bárbara.

 

Cuando hace unos días  escribía sobre un cementerio de perros y gatos, no me podía imaginar que al poco tiempo Nona, nuestra perra, nos iba a abandonar… Han sido diez años de convivencia diaria, a todas horas, dándonos cariño, alegría, haciéndonos mimos y carantoñas…; el que tenga o haya tenido animales en casa sabe de lo que estoy hablando. Se ha ido y ha dejado un vacío enorme que se siente en cada rincón de la casa, esperándola ver aparecer trotando por la escalera o saltando al tratar de cazar una mosca… Esta semana pasada ha sido dura, difícil, pero la vida sigue, aunque sin ella.

Juan Gris: «Retrato de Picasso»

Juan Gris junto con Braque y Picasso forman los vértices del triangulo del cubismo más importante. Juan Gris realizó este retrato a su amigo Picasso en 1912, inconfundiblemente captado con los elementos del nuevo lenguaje pictórico.

Juan Gris; "Retrato de Pablo de Picasso".

Juan Gris; «Retrato de Picasso».

Cita de Picasso

Picasso le dijo a Malraux: «¡Y Mussolini! ¡Qué terrible final ha tenido! Colgado de los pies como un buey desollado en la carnicería… Siempre que le veía arengando a la masa, abombando el pecho, echando la cabeza hacia atrás, tenía la impresión de que alguien le estaba dando patadas en el trasero…»