El tema de la bañista ha dado en pintura mucho juego, Picasso, Cézanne, Matisse; … y yo caí en la tentación. Este cuadro se expuso en Amberes en una de las exposiciones que se celebraron con ocasión de Europalia 1985. La «Bañista» está realizada sobre lino con técnica mixta e indudablemente con una mirada matissiana de la que no reniego en absoluto, al revés, mi admiración siempre por su obra. Mi «Bañista», robusta, de amplio perímetro, también rinde homenaje a Rubens, barroco, y más estando en su ciudad adoptiva, Amberes, con su bello puerto por donde llegaban las nuevas tendencias pictóricas desde Italia.
Así comienza junio…
Así, con unas previsiones tormentosas con fuerte aparato eléctrico y en realidad, aquí, esto se traduce en una lluvia finita que deja como muestras estas gotas-perlas sobre las hojas de un rosal casi refractario al agua; así comienza junio en el sudeste en el que el desierto avanza sin que nos demos cuenta, pero sin pausa.
Picasso y su última musa: Jaqueline Roque
Madreselvas en flor
Llevo días, en estas mañanas de alérgicos estornudos tempraneros, en los que salgo al jardín para comprobar que las abejas existen. Porque hubo un tiempo, no hace mucho, que parecían extinguidas totalmente. Ese cataclismo a nivel mundial ya se venía anunciando desde todas las partes del mundo. Bueno pues cuando las veo libar de flor en flor, me invade una tranquilidad que trasformo en un suspiro de alivio. Y entre estornudo y suspiro me parece escuchar a Carlitos Gardel cantando: «Madreselvas en flor…» con esa voz inconfundible…
No he podido dejar de poner el estribillo de la canción que Gardel inmortalizó:
Madreselvas en flor que me vieron nacer
y en la vieja pared sorprendieron mi amor
tu humilde caricia es como el cariño
primero y querido que siento por él.
Madreselvas en flor que trepándose van
es su abrazo tenaz y dulzón como aquel
si todos los años tus flores renacen
hace que no muera mi primer amor.
Pollo estofado a la española con arroz a la criolla
Esta es una de mis recetas preferidas. Solo el nombre me emociona por lo que supone de hermanamiento con lo criollo y contiene las tres b: bueno, bonito y barato. Y aún más, el resultado es espectacular; la mezcla de sabores es muy muy especial…
Ingredientes: Muslos y contramuslos de pollo, chorizo picante, pimientos italianos, aceitunas deshuesadas, arroz tipo bomba (de grano redondo, para entendernos), queso rallado en polvo, aceite de oliva, sal y pimienta.
Para hacer el arroz a la criolla tenemos que lavar el arroz y ponerlo a hervir en agua con sal; a los diez minutos lo apartamos del fuego, lo ponemos en un colador y lo refrescamos con agua fría. Lo volvemos a sumergir en agua caliente y lo dejamos hasta que el arroz esté hecho y lo volvemos a escurrir para que suelte toda el agua, de esta manera el arroz queda suelto y libre de almidón. Toda esta operación lleva poco tiempo. La víspera podemos dejar hecho el pollo estofado que, de un día para otro, está mejor y así podemos ofrecer una gran comida para los amigos sin tener que hacerlo todo a última hora.
Para hacer el pollo estofado a la española, primero freímos ligeramente los pimientos lavados y partidos en trozos en aceite de oliva; los reservamos y en el mismo aceite sellamos por todos lados los trozos de pollo salpimentados. En una cazuela ponemos el pollo y lo cubrimos con agua. Añadimos sal. Dejamos que se vayan haciendo e incorporamos los pimientos, el chorizo cortado en rodajas y casi al final las aceitunas, que pueden ser rellenas o bien de anchoas o bien de pimiento rojo. El caldo de la cocción debe reducirse de modo que quede una salsa. Emplatamos junto con el arroz y por encima ponemos bastante queso. La combinación del pollo con el chorizo picante, los pimientos, las aceitunas y el queso resulta delicioso. Suelo servir aparte el queso, en un bol, para que cada cual se ponga la cantidad que quiera. Importante: tiene que estar todo regado con la salsa.
Consejo dietético-gastronómico: para evitar que el estofado quede demasiado graso, por la grasa del chorizo, suelo pinchar el trozo grande que vaya a utilizar con un cuchillo afilado por la piel varias veces y lo pongo en un cazo con agua hirviendo; gran parte de la grasa queda en el agua, Así desgrasado ya lo utilizo en el estofado. Ahora, que si no tenemos problemas de colesterol…
Antiguo anuncio erótico
Puvis de Chavannes: «Jóvenes a la orilla del mar»
Puvis de Chavannes, nacido en Lyon en 1824, está considerado como uno de los más representativos de los pintores simbolistas franceses. Estudió en el taller de Thomas Couture casi al mismo tiempo que Manet. Abordó con entusiasmo un género que habían abandonado los impresionistas, la decoración mural, tarea que llevó a cabo pintando sobre grandes telas, labor que realizaba en su estudio y que pegaba sobre los muros previamente preparados para ello. Su dedicación al arte mural posiblemente fue debido al influjo de Chassérieu. Estos trabajos los alternaba con los cuadros de caballete, como «El pobre pescador» que tuvo una gran relevancia en el desarrollo del simbolismo. Esta tela fue copiada por Gauguin y Seurat y algunos lo consideran el inicio de estos dos pintores que la tenían como la representación de la «saintaise», palabra inventada por Gauguin que significa la síntesis y la santificación.
Puvis de Chavannes, llamado «artista del alma», en esta obra, que se puede contemplar en el Museo de El Louvre, se ciñe al clasicismo, a la tradiciön académica más pura, inspirándose en Rafael o en Poussin. La cuidada composición, a la que el pintor otorgaba una gran importancia, en este caso sorprende por estar el eje central desviado hacia la derecha por esa figura de espaldas y por la serena quietud de la atmósfera intemporal del cuadro. Puvis de Chavannes murió en París en 1898.
Gauguin: «Mujer con mango»

Paul Gauguin: «Mujer con Mango». Óleo sobre lino. The Cone collection, Museo de Arte, Baltimore. 1892.
Esta obra de considerable belleza pertenece a la producción de su primer viaje y estancia en Tahití, que abarca desde 1891 a 1893. «Mujer con mango» está fechada en 1892. Gauguin quería liberar la pintura de todo artificio, de la manera de hacer para los salones, despojarla de «lo decorativo» y aun así muchos teóricos del arte, aún hoy, lo califican a él de «demasiado decorativo», con un cierto desprecio. ¿Decorativo? Habría que preguntarse en qué consiste «lo decorativo» en el arte. ¿O todo arte es decorativo? Sería como afirmar que los frescos de Tahull, el Pantocrátor, por ejemplo, son decorativos; de igual manera, si viéramos hoy el Partenón con sus colores originales, ¿lo encontraríamos un pastiche…?
Gauguin aconseja a sus amigos impresionistas, con los que expuso al principio de su carrera como pintor, que no se fijen tanto en la naturaleza, que deben abstraer la realidad, no copiarla sino expresar ideas y sentimientos a través del color por medio de un lenguaje diferente. Gauguin encontró en Bretaña, en Pont-Aven, un lugar que mantenía sus raíces populares intactas, lo suficientemente fuertes para que se sintiera a gusto y fue allí donde se inició el «sintetismo» o la escuela de Pont-Aven, encabezada por él y por Émile Bernard. Allí encontró por primera vez lo salvaje, lo primitivo. Después buscó sus orígenes en un mundo casi intacto lejos de la civilización y encontró su verdad. En 1896 decidió abandonar Europa definitivamente; la Polinesia será, hasta su muerte en 1903, su paraíso.
«Mujer con mango» contiene ya todos los elementos, define el arte, plasma el nuevo lenguaje teórico y práctico de la restructuración que iniciara Cezanne. Las masas de color como tintas planas de expresiva fuerza y belleza son como la plasmación de sus sueños: «sueño con armonías violentas cuyos perfumes naturales me embriagan».
Quino y Mafalda: Premio Príncipe de Asturias de la Comunicación
A las tiras de Quino le debemos unos ratos deliciosos de la mano de Mafalda, de su mundo infantil tremendamente lúcido, con un humor ácido y corrosivo al tiempo que lleno de ternura. ¡Enhorabuena a Quino por la concesión del Premio Príncipe de Asturias de la Comunicación! Lo que viene del continente hermano nos nutre siempre con grandes legados culturales que nos enriquecen con su savia nueva y renovadora, de modo que felicidades, también, a todos los hispanoparlantes.
Ensalada de pepino con yogur griego
Ensalada muy refrescante, que apetece en los días de verano. Fácil, barata y que se deja hecha en la nevera para tenerla a punto a la vuelta de la playa. El yogur griego le da una cremosidad deliciosa, pero si se hace con desnatado es estupenda para mantener el peso o nos puede ayudar en la operación biquini.
Ingredientes: Pepinos (prefiero holandeses porque son menos fuertes de sabor), 1 diente de ajo, zumo de limón, sal, eneldo, yogur natural.
Lavamos y pelamos los pepinos; los cortamos en rodajas finas. picamos el diente de ajo con una puntilla o mejor con un leonardo, si lo tenemos. En un bol ponemos el ajo, las rodajas de pepino y el yogour; mezclamos, añadimos un hilo de aceite de oliva si el yogur es desnatado -si es griego no hace ni falta-, un poco de zumo de limón, sal y sazonamos generosamente con eneldo. Y a la nevera para que esté fresca en el momento de consumirla. ¡Y a disfrutar!








