Fundida con el cielo

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Ayer la luz era de tormenta y en el transcurso del día se sucedieron distintos  escenarios donde el cielo fue telón de fondo donde las flores se recortaban, sobresalían o se fundían  ante el asombro del objetivo…

Leonardo da Vinci

Leonardo da Vinci: "Virgen con Niño. Sta. Ana y S. Juan". 1505. Öleo, tiza y lápiz sobre cartón. National Gallery, Londres.

Leonardo da Vinci: «Virgen con Niño. Sta. Ana y S. Juan». 1505. Óleo, tiza y lápiz sobre cartón. National Gallery, Londres.

El artista que mejor representa al hombre ilustrado renacentista, dominador de ciencias, artífice de inventos, inspirado por todas las musas ese es Leonardo da Vinci. Si como pintor se haya entre los más grandes, si como inventor de máquinas y de artilugios nos sorprende aún hoy por su genio e ingenio, por su conocimiento de física, de matemáticas, de óptica, de botánica, de gastronomía… de todas las artes conocidas y por conocer, su dedicación primera, y no es anecdótico, sería cambiar los hábitos alimentarios en las cortes europeas. Trabajando en el taller de Verrocchio en Florencia servía comidas junto a su amigo Botticelli en la taberna de «Los  Tres Caracoles» situada junto al Ponte Vecchio; allí se dio cuenta de que la comida que se servía no respondía a su idea renacentista de lo que se debía comer,  de cómo hacerla y en qué proporción servirla. En la corte de Milán, fue el encargado de las cocinas del gran duque Sforza y fracasó en sus intentos frente a la desmesura de los festines cortesanos. Fue un autentico defensor de la cocina vegetariana y del refinamiento en la mesa: a él le debemos la servilleta, el tenedor, el pica ajos llamado leonardo y un sinfín de inventos para ahorrar tiempo y esfuerzo. Cuando Milán fue conquistada por el rey de Francia Francisco I le tomó bajo su protección y la relación que se inicia entre ambos se mantuvo a lo largo de los años y, según se cuenta, cuando Leonardo se exilia en Francia, se reunían por las noches, a escondidas para intercambiar recetas y cocinar juntos…

 Esta bellísima obra, «Virgen con el Niño, Sta. Ana y S. Juan Bautista», llamado Cartón de Burlington House, es un boceto de una Sagrada Familia con Sta. Ana por encargo de Luis XII de Francia, su amigo y protector, está realizada con óleo, tiza y lápiz sobre cartón, en la actualidad en la National Gallery de Londres; sus medidas son 139 x 101 cm. Su ubicación en una sala en exclusiva con una buena iluminación, como en un lugar de culto, le deja a cualquiera sin respiración; los museos deberían cuidar, mimar la iluminación, ya que es algo fundamental para poder apreciar debidamente una obra de arte.  Para mí es el mejor boceto que he visto nunca, aunque los de Miguel Ángel no le van a la zaga -los dos monstruos del Renacimiento italiano-. En esta obra se manifiesta de forma exquisita el manierismo, del que se considera precursor a Miguel Ángel, y pienso que el supuesto enfrentamiento entre ellos es más bien cosa de los críticos e historiadores…

Un sol diferente para el verano

 

 

 

Un sol que suda la gota gorda en plena canícula veraniega… cuando el brandy se llamaba coñac en nuestra tierra. Un  estupendo anuncio de la casa Terry emblema del Puerto de Santa María, un lugar para no perderse y donde pasar unas buenas vacaciones. Especialmente dedicado a los vejetes a fin de prolongar su centenario…

Miguel Ángel: el «Tondo Doni»

Miguel Ángel: "La Sagrada Familia". !503-5. Galería de los Uffizi. Florencia.

Miguel Ángel: «La Sagrada Familia». 1503-5. Galería de los Uffizi. Florencia.

Miguel Ángel volvió desde Roma a Florencia en 1501; fue en este periodo cuando comenzó a sentir la influencia de Leonardo da Vinci, que puede ser apreciada en dos medallones de mármol: «La Virgen Taddei», en la actualidad en la Royal Academy de Londres, y en «La Virgen Pitti», en el Museo de Bargello de Florencia. El dominio del claroscuro en el relieve demuestra que está en posesión de la técnica que utilizo Leonardo en sus pinturas. Durante estos años, 1504-05, Miguel Ángel pintó la única obra de caballete que ha llegado a nosotros, «La Sagrada Familia», conocida por el «Tondo Doni» (tondo= redondo; Doni, el florentino influyente que le encargó la pintura). La obra mide 120 cm. y está realizada sobre tabla con una técnica nueva llamada cangianti que consiste en la aplicación de témpera y óleo en sucesivas capas desde las de color más oscuro hasta las de color más claro en las zonas de luz, consiguiendo así una mayor luminosidad y colorismo que los artistas flamencos. El resultado es una obra bellísima con un colorido deslumbrante. La composición, en principio de apariencia sencilla, la Virgen entrega el Niño a San José, está en un equilibrio forzado y en espiral, muy poco utilizada antes. Las figuras de los jóvenes desnudos, al fondo, son para muchos la representación de las ideas platónicas, de la edad Dorada del hombre, el paraíso pagano en contraposición con la llegada de Dios al mundo. La rotundidad de los volúmenes escultóricos otorga una grandiosidad única a esta obra inigualable; el genio de Miguel Ángel anuncia el Manierismo del que se considera precursor. El marco fue diseñado por el mismo Miguel Ángel.

Dalí-huevo

Dalí-huevo.

Dalí-huevo.

 

 

Dalí siempre nos sorprende y AÚN NO SIENDO CLARA LA FOTO, HUEVO SÍ ES. Dalí en posición fetal me trae a la memoria  lo que decía sobre sus recuerdos intrauterinos, él: decía: «… me basta con cerrar los ojos, apretarlos con mis puños, y vuelvo a encontrar los colores del purgatorio intrauterino, los del fuego luciferino: el rojo, el naranja, el amarillo de reflejos azulados; una viscosidad de esperma y clara de huevo fosforescente en la que floto como un ángel despojado de su gracia».

Del libro : «Comment on devient Dalí». Opera Mundi, París 1973.

Siguen así de bonitas

foto: Bárbara.

Foto: Bárbara.

A la vuelta de este puente, hoy es festivo aquí, las madreselvas siguen así de bonitas. Y no es que me haya ido a ningún sitio, es que he desconectado para leer, pensar y disfrutar de la gente que quiero… ¡habrá mejor descanso! He jugado con mi chiquitina de casi tres años a coger trozos de luna que saben a chocolate… y, sentadas las dos en el escalón del patio, mirábamos cómo brillaba en el cielo y su cara era el mejor poema que nunca nadie podrá superar, ni yo olvidar… Así sigue junio, esplendido, brillando en unos ojos que ríen de inocente felicidad.

Potaje de alcachofas con garbanzos

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Un plato para vegetarianos muy completo que frío resulta delicioso y que aporta pocas calorías. Soy partidaria de no dejar de hacer recetas sanas a base de legumbres en verano por su aporte en fibra, además de su valor dietético, solo es cuestión de evitar las grasas y complementarlas con verduras variadas.

Ingredientes: 1 bote de garbanzos ya cocidos, alcachofas congeladas, judías verdes congeladas, 1 huevo, 1/2 cebolla, 1/2 puerro, salsa de tomate, 1 diente de ajo, 1 cucharadita de mostaza de Dijon, 1 de cúrcuma, cominos, orégano.

Es tan fácil de hacer que nos ahorra mucho tiempo y trabajo. Hacemos un sofrito con la cebolla, el puerro, el ajo y la salsa de tomate. Lavamos bajo el grifo los garbanzos hasta que no queden restos del líquido de la conserva. Cocemos las judías verdes y las alcachofas por separado y reservamos un poco del líquido de cocer las alcachofas. En una cazuela ponemos el sofrito, los garbanzos y las verduras, añadimos un poco del caldo de las alcachofas, sazonamos con cominos, orégano y agregamos la mostaza y la cúrcuma. Dejamos que den un hervor, bajamos el fuego y mantenemos unos cinco o diez minutos más. Cocemos el huevo y lo picamos por encima; de esta manera el plato dietéticamente resulta completo. Para los vegetarianos que no toman huevos, es prescindible.

Andrea Mantegna: «Cristo muerto»

Andrea Mantegna: Cristo muerto", fragmento. 1474.Pinacoteca di Brera.

Andrea Mantegna:  «Lamentación sobre Cristo muerto». 1474.Pinacoteca di Brera.

Andrea Mantegna nació en la provincia de Padua alrededor de 1431. Siendo aún muy joven entró a trabajar en el taller del maestro Andrea Squarcione; la relación laboral entre ambos terminó en los tribunales. Para el joven aprendiz era fundamental el conocimiento de los artistas florentinos que trabajaban en el Véneto: Donatello, Ucello, Filippo Lippi. El centro del humanismo era Florencia. Mantegna trabajó en Mantua, en la corte de los Gonzaga. Por entonces en la Academia, fundada por Pompeio Leto, el amor por el mundo clásico es la nueva religión.  En los últimos quince años de su vida Mantegna  siguió tratando el tema religioso, pero añadiendo un nuevo elemento, la expresión del dolor. Este temple sobre tabla es un extraordinario escorzo de Cristo muerto donde se expresa todo el dolor según el canon renacentista, pero con un dramatismo nunca antes visto y por ese  alarde en el dominio de la perspectiva y de la anatomía  magistral. En su momento ese realismo tremendo del cuerpo llagado, el color amoratado de la piel escandalizó y sorprendió; esta representación casi escultórica impresionó a Rembrandt. Extraordinario, este Cristo en escorzo; el cuerpo visto desde los pies se acorta de forma tremenda aportando un realismo que se acrecienta además por las escasas notas de color.

 

 

 

 

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Aviso a navegantes

 Foto: Bárbara:  Le Pont-neuf antes de la limpieza,

Foto: Bárbara: Le Pont-neuf antes de la limpieza.

 

Tres nuevos capítulos de mi novela PARÍSombra en donde se narran las andanzas de Niko Sureda por el barrio Latino en busca de su amigo Denis y los sofocos que la familia de Marie Santini, alias «La poche», le provocan a la teniente.

Matisse y el paisaje

Matisse:"Charca de Trivaux"

Matisse: «Charca de Trivaux». 1916.Tate Gallery, London.

Durante el siglo XIX el paisaje fue un género del gusto de los pintores, género que, salvo rara excepciones, durante el siguiente siglo fue abandonado progresivamente. Y así como los impresionistas, amantes de pintar al aire libre, para captar las variaciones de la luz dieron al paisaje sus mejores logros, los precubistas y cubistas  lo fracturan, descomponiéndolo en realidades nuevas que poco tenían que ver con la concepción preciosista y estética anterior. Matisse, sobre 1900, realiza  distintas versiones y en diversos estilos de Notre Dame y el Sena sobre las vistas que tenía desde la ventana de su estudio; una de ellas, «Notre Dame», se encuentra en la Tate Gallery de Londres. Igualmente sabemos por Brassaï  que Picasso realizó desde los muelles del río muchas versiones de la catedral, pero son obras de ejercicio a las que nunca dio mayor importancia. En 1905 Matisse pinta «Paisaje de Collioure», hoy en el Statens Museum for Kunst de Copenhague, en el que el color, de forma definitiva, es el protagonista principal.

Esta obra, diametralmente diferente a la anterior, «Charca de Trivaux», fechada en 1916 o 1917 (Tate Gallery, London), es una delicada y equilibrada composición conseguida por medio de los troncos desnudos y en donde la sensación húmeda del bosque la aportan los colores sobrios fundidos  al crearse una atmósfera sutil en verdes, pardos y azules. Particularmente me gusta mucho, aun no siendo «característica» de Matisse.

Entre los años 1916 y 1917 Matisse pintó diversos paisajes sobre vistas de Meudon muy cerca de Issy. No obstante es la figura y los interiores el objeto sobre los que se desarrolla el grueso de su obra.