Los fresones

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

He plantado fresones este año sobre todo para que cuando venga Noa, las recoja ella. A los niños de las ciudades, que no están en contacto directo con las plantas ni con los árboles frutales, les hace ilusión  y yo he vigilado para que las hormigas que son muy golosas no terminen comiéndoselas, porque las muy zangolotinas, en cuanto están en su punto y te descuidas ya han terminado con los más rojos. Había que verla cortando los largos tallos…llevándolos a la cocina y lavándolos con cuidado para comérselos con cara de gusto….

La fuente de mercurio de Calder

La fuente de mercurio: Calder

La fuente de mercurio (detalle): Calder

 

En el post anterior, El Pabellón Español de la  República Española, se reprodujo la maqueta hecha por el autor y la citada fuente que Calder regaló al Pabellón y que no pudo firmar por su condición de extranjero. Las autoridades francesas solo permitían que en cada pabellón expusiesen los del país correspondiente y en todo caso artistas franceses. Cuando Calder se enteró de lo que se estaba montando en París, quiso exponer con sus amigos españoles y la única forma en que pudo fue donando la Fuente de Mercurio al Estado Español. Calder había regresado a París tras una ausencia de cuatro años y, acompañado de su amigo Miró, recorrió las instalaciones en construcción. «Sandi», como llamaban los amigos artistas españoles a Calder, supo que se iba a exponer el «Gernika», el «Payés catalán en rebeldía» de Miró y «La Montserrat» de Julio González. El mismo arquitecto responsable de la construcción del pabellón, Sert, le dijo que no podía aceptar sus servicios por no ser español.

La historia de la fuente de mercurio tiene su gracia; parece ser que la primera fuente de mercurio la construyeron los árabes en el salón oriental o salón rico de Medina Azahara o en el Alcázar de Córdoba.

A los pocos días llegó de España una fuente de mercurio que se construyó para la Exposición Internacional del 29 en Sevilla; dicha fuente, que era de mármol, no tenía valor artístico alguno e inmediatamente Calder se ofreció para reformarla. Colocó dos varillas paralelas, como un puente, de un extremo al otro del estanque circular; sobre ellas, tres bandejas a distinto nivel sobre las que iba fluyendo el metal que, al rebosar de una a otra, caía sobre dos elementos que obstaculizando el fluido originaba dos cascadas. El metal líquido surgía por un fino surtidor; además incluyó  un elemento móvil, una varilla vertical que, por el efecto del metal fluido, vibraba continuamente. La fuente tuvo un éxito tremendo y los visitantes arrojaron monedas para ver como flotaban sobre el mercurio; se llegaron a recoger 15.000 francos. Para el gobierno republicano  español, en plena guerra civil, la fuente tuvo un gran valor simbólico de la riqueza mineral de Almadén. De la parte superior de la varilla colgaba otra con un disco rojo en un extremo y en el otro la palabra Almadén en alambre de cobre. En la actualidad la fuente se encuentra en la Fundación Joan Miró de Barcelona como un deposito de la Fundación Calder.

 

 

 

La primera rosa

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara.

 

Acaba de caer un chaparrón primaveral de esos que ni los de la meteó saben adivinar y me he despertado de un sesteo ligero con la impresión de que íbamos a salir a nado, pero no, la primavera pone tal empeño e ímpetu en lo que hace que duró un suspiro, el tiempo suficiente, no obstante, para llenarlo todo de barro. Y me he quedado pensando en lo que han cambiado las cosas, antes la lluvia refrescaba, limpiaba.Y me he vuelto a dormir pensando en la primera rosa que en el jardín estrena temporada, qué poco tiempo de vida…

Pabellón de la República Española en París

Entrada al Pabellón /Del archivo de Alberto)

Entrada al Pabellón

 

Picaso, Alberto y cuando llegó el Guernika

Picasso, Alberto y Sert el día de la llegada del Gernika al Pabellón

 

Cuadro de Miró

Joan Miró: «El payés catalán en rebeldía»

 

Calder frente a su fuente y con el Guernika al fondo

Calder frente a su fuente y con el Gernika al fondo

 

Maqueta de la fuente de Calder

Maqueta de la fuente de Calder. MNCARS

 

Detalle de la fuente de Calder

Detalle de la fuente de Calder

 

Fotografía de la escultura de Alberto «El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella» que presidía la entrada al Pabellón español y que se utilizó como cartel de la muestra. La obra de Alberto, evocadora de dimensiones terrestres y celestes de sus amados paisajes toledanos y de su sentido poético cósmico, era el perfecto equilibrio entre tradición y vanguardia. En la segunda foto, Picasso, el arquitecto Sert y Alberto el día que llegó el Guernika al Pabellón. La tercera nos muestra el cuadro de Miró y su ubicación en el interior del Pabellón que realizaran Luis Lacasa y Josep Lluis Sert, el magnifico arquitecto responsable también de la fantástica Fundación Miró de Barcelona entre otros muchos museos del mundo. La cuarta nos muestra a Calder, el único artista extranjero en el Pabellón, que donó su obra para la muestra, frente a su fuente de mercurio y de espaldas al Gernika. La quinta nos muestra la maqueta de la fuente y, por último, un detalle de la misma realmente fantástica. Todas ellas, documentos históricos de indudable valor.

Alberto Sánchez

Alberto Sanchez

Alberto Sánchez: «Toro», 1958-60. Madera y pasta de madera, 94 x 73 x 23. MNCARS, Madrid

 

Alberto Sanchez

Alberto Sánchez: «Maternidad», 1930-65. Bronce, 80 x 22 x 14 (realizada a partir del ejemplar en piedra de Novelda original. Fundición póstuma). MNCARS, Madrid

 

  Alberto Sanchez

Alberto Sánchez: «El pueblo español tiene un camino que lleva una estrella», cemento, 12,5 m. (reproducción del original frente al MNCARS) 

 

La obra de Alberto Sánchez, solo Alberto para la gente del mundo del arte, es fruto de su experiencia vital sumada a su ideología y a una honestidad personal y artística notables. Consecuente con su periplo existencial, de este artista toledano Iliá Erenburg dijo en una exposición retrospectiva que se realizó en Moscú: «Lo que más impresiona aquí es la comprobación de que a los veinte años de forzoso exilio, Alberto sigue siendo español y artista por los cuatro costados. Tercamente español y artista». Con estas palabras Erenburg define al hombre luchador que tuvo que desempeñar los más humildes trabajos para conseguir hacer lo que llevaba dentro. Duro, y sin desviarse, al mismo tiempo que de panadero, trabaja los materiales que convierte en arte desde su conciencia social obrera. Después de la guerra civil tuvo que exiliarse a Moscú donde fallece en 1962. Antes de la guerra se dio a conocer en la exposición de Artistas Ibéricos celebrada en Madrid, formando parte de la vanguardia española y colaborando con Lorca, Alberti, Miguel Hernández y Neruda… Es de destacar, al lado de sus pinturas y esculturas, su colaboración en escenografías y realización de telones  para la Barraca, en Fuenteovejuna, El cerco de Numancia de Cervantes o Las germanies de Valencia de Bergamín y Altolaguirre. La guerra trunca esa colaboración siempre fructífera entre los artistas plásticos y el teatro. Para  el pabellón español de la Exposición Universal del 37, realiza en París su obra «El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella» de 12 metros, cargada de simbolismo poético, cuya réplica se encuentra frente al Museo de Arte Reina Sofía. Esta escultura fue realizada en cemento monocromo, con una basa que era una rueda de molino traída desde España y rematada por una estrella roja y una paloma apoyada en un saliente. Picasso al respecto dijo: «Alberto era un hombre muy grande, como aquella escultura que presentó en la exposición de París».

Setas de ostra a la plancha

Setas de ostra. Foto: Bárbara

Setas de ostra. Foto: Bárbara

Una vez recogidas las primeras, las setas de ostra tenían ese aspecto.

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Y así hechas a la plancha con solo un chorrito de aceite de oliva virgen extra y dos dientes de ajo picados. ¡Excelentes! Me está gustando eso de tener la producción en casa.

Los retratos de Lucian Freud

Lucian Freud

Lucian Freud: «Mujer con un pecho desnudo», 1970-72. Óleo sobre lienzo, 63,5 x 49,5

 

Lucian Freud

Lucian Freud: «Retrato de David Hockney», c. 1947

 

Lucian Freud

Lucian Freud: «El joven pintor», 1957-58. Óleo sobre lienzo, 40,8 x 39,4

 

Lucian Freud es un pintor inglés de origen alemán que nació en diciembre de 1922 en Berlín y emigró con su familia a Inglaterra en los años treinta. No sé si los genes influyeron en su obra, dado que su abuelo fue Sigmund Freud, del que hoy, precisamente, se cumplen 160 años de su nacimiento, pues de su pintura, y más concretamente de los retratos de su madre, se ha dicho que tienen una gran penetración sicológica. Con Bacon y Auerbach forma la denominada Escuela de Londres, siendo uno de los pintores más importantes de su generación. Aunque en sus inicios transita por el surrealismo y el neorromanticismo utilizando escasa pintura, a partir de los años cincuenta la materia cobra significado e importancia en su obra; tanto con sus rudas pinceladas de gran expresividad como a través de la espátula busca, a pesar de ello, el detalle, consiguiendo una pintura desgarrada e intimista; sus desnudos flácidos son perturbadores y a nadie deja indiferentes. La tradición realista inglesa le debe mucho a Lucian Freud y la figuración cobra un gran impulso gracias a su obra y, sin ella, quedaría coja la pintura del  siglo pasado. En los años ochenta se hizo una gran retrospectiva de su obra que recorrió París, Londres, Berlín… En el 2010 y en el Centro Pompidou de París se realizó su última gran exposición, con cincuenta obras de gran formato; Freud murió  al año siguiente. No me queda más que decir que sus retratos son extraordinarios.

Umberto Boccioni

Umberto Boccioni

Umberto Boccioni: «Formas únicas de continuidad en el espacio», 1913. MoMA, New York.

 

Umberto Boccioni

Umberto Boccioni: «Debajo de la pérgola de Nápoles», c. 1914. Óleo sobre lienzo. Civica Galleria d’Arte Moderna, Milan.

 

Umberto Boccioni, pintor y escultor, nacido en Reggio de Calabria en 1882, está considerado el máximo representante del movimiento futurista; su periplo vital lo lleva a vivir en París, Rusia, Venecia…, pero es cuando se traslada a Roma en 1901 cuando conoce a otros artistas que sienten las mismas inquietudes que plasma él mismo en el Manifiesto sobre la escultura futurista que publica en 1912:»Hay que destruir la nobleza totalmente literaria del mármol, del bronce… el escultor debe utilizar materiales diferentes o más aún en una sola obra, con tal de que la emoción plástica lo exija». Cualquier material vale, cartón, vidrio, espejos, crin, cuero…, con ello se abre la veda a un sinfín de materiales nunca antes considerados susceptibles de ser utilizados en «obras de arte», aunque no sé qué consideración le produciría que el Arte Povera, muchos años después, otorgara el placet a materiales tales como las heces del artista debidamente enlatadas. Y no es broma, como ya sabemos. Boccioni, admirador del cubismo, no obstante se manifiesta totalmente opuesto a ese arte inmóvil, congelado y apuesta por «un estilo del movimiento que nunca fue intentado antes de nosotros». Desarrolla las llamadas «líneas de fuerza» que buscan plasmar la huella que deja un objeto en movimiento en el espacio, es decir la continuidad del trayecto espacial de cualquier objeto; de esta manera, así mismo, busca esa dinámica en el cuerpo humano en obras tan conseguidas como en la escultura, «Formas únicas de continuidad en el espacio», curiosamente en bronce, de 1913, o en «Cabeza de su madre».

Shiitake: mi primer cultivo

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

 Hacía tiempo que me rondaba por la cabeza cultivar setas; es tan sencillo que cualquiera que tenga un lugar con poca luz y sin corrientes de aire, puede hacerlo. Debe ser que los ciudadanos echamos de menos el contacto directo con la naturaleza, el poder contemplar cómo brotan y crecen los productos con los que no solo nos alimentamos sino con los que gozamos en la mesa; he tenido pimientos y tomates, y este año he plantado fresones; ahora tengo setas shiitake y de ostra, estas últimas van más lentas, a diferencia de las primeras, que han cogido una carrerilla increíble. Al segundo día aparecieron las primeras setas shiitake como botoncillos pequeños y al tercero están como aparecen en la foto: alucinante. Ahora busco recetas y ya casi voy salivando pensando en la primera cosecha.

Naum Gabo: Constructivismo y arte cinético

Naum Gabo

Naum Gabo: «Construcción lineal en el espacio nº 2», plexiglás y filamento de nailon.

 

 Naum Gabo

Naum Gabo: «Bronce esférico», 1960. Bronce fosforado sobre base de madera. Tate Gallery 

 

Naum Gabo

Naum Gabo: «Tema espiral», 1941. Acetato de celulosa y plexiglás. Tate Gallery

 

A este escultor ruso, Naum Neemia Pevsner, que nació en Briansk en 1890, le debemos el impulso del nuevo movimiento dentro del arte, el que se produce tras la revolución rusa de octubre, el movimiento constructivista y la creación del arte cinético. La obra de Gabo se puede sintetizar en una búsqueda e indagación  constante del espacio realizada de forma científica y la utilización de los nuevos materiales industriales, de manera especial los transparentes.En 1920 redactó el Manifiesto Realista junto con su hermano Anton, sentando las bases del constructivismo; en sus primeras líneas se dice: Dejemos el pasado a nuestras espaldas como una carroña. Dejemos el futuro a los profetas. Nosotros nos quedamos con el hoy.

El arte cinético es una corriente del arte en el que las obras tienen movimiento o parecen tenerlo, y se caracteriza por la utilización de materiales industriales; lo que busca es la integración entre la obra y el espectador. Las primeras manifestaciones de arte cinético se deben a Marcel Duchamp en 1910, pero el nombre de arte cinético aparece por primera vez en 1920 en el citado Manifiesto. De una manera sencilla se puede hablar de los distintos tipos de arte cinético: los estables, en los que el espectador debe rodearlos para percibir el movimiento; los móviles (ya vimos los móviles de Calder, posteriores), obras que producen un movimiento real y los penetrables, en los que el espectador debe entrar en la obra para recorrerla y así percibirla en su totalidad. Pictóricamente el arte cinético se basa en las ilusiones ópticas, en la vibración retiniana. Según el manifiesto solo la vida, sus leyes y sus movimientos incesantes pueden servir de base a un verdadero arte realista. En el manifiesto redactado por Gabo y Pevsner se atacan el cubismo y al futurismo por su incapacidad de crear el movimiento, la vida.