La noticia dice literalmente:»Remedios Varo se merienda al gran Diego Rivera»; aparecía hoy en eldiario.es, sección feminismo. El suceso, que arrancó aplausos entre los espectadores de la subasta de Christie’s en N.Y., fue la suma que el cuadro de Varo consiguió, alrededor de tres millones de euros (3,3 millones de dólares) superando en tres veces el cuadro de Diego Rivera y el de Wifredo Lam. La subasta era de pintores surrealistas latinoamericanos; sin embargo, el famoso muralista mexicano, a mi entender y hasta donde llego, no se le puede considerar un pintor surrealista, a no ser que los entendidos digan otra cosa. Dicho lo cual celebro enormemente este triunfo que ha tenido la obra reproducida no hace mucho aquí en la Estirga Burlona: «Vampiros vegetarianos». La obra, absolutamente genial y divertida donde las haya, muestra a tres vampiros vegetarianos, sentados a la mesa y sorbiendo «sangre vegetal» con pajitas de rojos tomates y sandías, mientras uno de ellos sujeta a una gallina con cuatro patas con una cuerda y otro tiene atada a otra a la pata de su taburete. Esto me recuerda que Leonardo da Vinci narra como en los festines florentinos se ataban conejos para que los convidados se limpiaran la grasa de las manos en su piel, por lo que el gran genio tuvo que inventar también las servilletas.
¡Enhorabuena a Remedios Varo, allá donde esté! Despacio, pero avanzamos.







