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Flor de Cactus

Foto: Bárbara

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Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Una de las flores más delicadas  y más hermosas es la de los cactus, como si celebrara, por pocos días, el esplendor de la primavera sumándose así a la fiesta de las flores que por estas fechas conmemoran un nuevo futuro. Rodeadas de espinas, se ruborizan al atardecer cerrándose sobre sí mismas para no desgastar inútilmente tanta belleza…

Los higuillos ya están aquí

Foto: Aurelio

Foto: Aurelio

 

Foto: Aurelio

Foto: Aurelio

 

Foto: Aurelio

Foto: Aurelio

 

Los miramos por la mañana; nos hemos enterado de que no hay que regarlos mucho, si queremos que los higuillos, proyecto de los higos, estén más dulces cuando en verano los podamos comer. Cuándo los veo, me acuerdo de la maravillosa serie inglesa para televisión «Yo, Claudio», basada en uno de los libros de la trilogía que Robert Graves dedicó al Imperio Romano, en la que el veneno era un instrumento eficacísimo para la alternancia en el poder. Un soberbio Augusto moría por comer higos envenenados que él mismo cogía de la higuera… Un simple higo y todo al garete…, pero estos, que no son coetáneos, dicen: ¡cómeme, y sin peligro alguno!

Los fresones

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

He plantado fresones este año sobre todo para que cuando venga Noa, las recoja ella. A los niños de las ciudades, que no están en contacto directo con las plantas ni con los árboles frutales, les hace ilusión  y yo he vigilado para que las hormigas que son muy golosas no terminen comiéndoselas, porque las muy zangolotinas, en cuanto están en su punto y te descuidas ya han terminado con los más rojos. Había que verla cortando los largos tallos…llevándolos a la cocina y lavándolos con cuidado para comérselos con cara de gusto….

La primera rosa

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara.

 

Acaba de caer un chaparrón primaveral de esos que ni los de la meteó saben adivinar y me he despertado de un sesteo ligero con la impresión de que íbamos a salir a nado, pero no, la primavera pone tal empeño e ímpetu en lo que hace que duró un suspiro, el tiempo suficiente, no obstante, para llenarlo todo de barro. Y me he quedado pensando en lo que han cambiado las cosas, antes la lluvia refrescaba, limpiaba.Y me he vuelto a dormir pensando en la primera rosa que en el jardín estrena temporada, qué poco tiempo de vida…

Shiitake: mi primer cultivo

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

 Hacía tiempo que me rondaba por la cabeza cultivar setas; es tan sencillo que cualquiera que tenga un lugar con poca luz y sin corrientes de aire, puede hacerlo. Debe ser que los ciudadanos echamos de menos el contacto directo con la naturaleza, el poder contemplar cómo brotan y crecen los productos con los que no solo nos alimentamos sino con los que gozamos en la mesa; he tenido pimientos y tomates, y este año he plantado fresones; ahora tengo setas shiitake y de ostra, estas últimas van más lentas, a diferencia de las primeras, que han cogido una carrerilla increíble. Al segundo día aparecieron las primeras setas shiitake como botoncillos pequeños y al tercero están como aparecen en la foto: alucinante. Ahora busco recetas y ya casi voy salivando pensando en la primera cosecha.

Las hojas del rosal

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Aunque puede parecer la misma foto no lo es; si la luz que me ha enamorado. Y esa luz, en las hojas del rosal, al atardecer ha pintado de colores increíbles esas simple hojas… La naturaleza tiene el mejor surtido de tonos, la paleta más exquisita.

La cala

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Hacía años que llegada la primavera las hojas de las calas comenzaban a ponerse bonitas y bien tiesas, pero calas ni una. Esta vez, la cala con su blancura impoluta, a excepción de una hormiga que iba y venía sobre ese manto en forma de cucurucho, me sorprendió una mañana agradablemente y ahí está, entre los helechos, mirando como los peces suben a comer con ese aire altanero que no engaña a nadie.

Geranios

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Los geranios están ya en todo lo suyo. Recién estrenado abril y los pomos se abren como un estallido de carcajadas que inundan el jardín de color y de alegría. La primavera se acercará al verano  de frente y con paso decidido; los geranios ya coquetean sin disimulo.

Color nazareno

Foto: Bárbara

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Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Color nazareno, color procesional en una época estival en la que ya no se oyen los tambores sino el zumbido de las abejas y el calor permanece pegajoso como la savia de algunas plantas. Debe pasar la primavera toda y, después, en agosto, florecerán de nuevo. Yo las espero contando los días, deshojando el calendario…

Buganvillas

Foto: Bárbara

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Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Vacaciones, sol, playa y buganvillas color procesional. Arranca la primavera que avanza hacia el verano por el que muchos suspiran pensando en el dolce far niente… eso de «ganarás el pan con el sudor de tu frente» es una maldición; con lo bien que se está en plan contemplativo, pensando en las musarañas, sin dar palo al agua, dejándose ir como mecido por las olas…