
Foto: Bárbara
Esta es una de mis recetas preferidas. Solo el nombre me emociona por lo que supone de hermanamiento con lo criollo y contiene las tres b: bueno, bonito y barato. Y aún más, el resultado es espectacular; la mezcla de sabores es muy muy especial…
Ingredientes: Muslos y contramuslos de pollo, chorizo picante, pimientos italianos, aceitunas deshuesadas, arroz tipo bomba (de grano redondo, para entendernos), queso rallado en polvo, aceite de oliva, sal y pimienta.
Para hacer el arroz a la criolla tenemos que lavar el arroz y ponerlo a hervir en agua con sal; a los diez minutos lo apartamos del fuego, lo ponemos en un colador y lo refrescamos con agua fría. Lo volvemos a sumergir en agua caliente y lo dejamos hasta que el arroz esté hecho y lo volvemos a escurrir para que suelte toda el agua, de esta manera el arroz queda suelto y libre de almidón. Toda esta operación lleva poco tiempo. La víspera podemos dejar hecho el pollo estofado que, de un día para otro, está mejor y así podemos ofrecer una gran comida para los amigos sin tener que hacerlo todo a última hora.
Para hacer el pollo estofado a la española, primero freímos ligeramente los pimientos lavados y partidos en trozos en aceite de oliva; los reservamos y en el mismo aceite sellamos por todos lados los trozos de pollo salpimentados. En una cazuela ponemos el pollo y lo cubrimos con agua. Añadimos sal. Dejamos que se vayan haciendo e incorporamos los pimientos, el chorizo cortado en rodajas y casi al final las aceitunas, que pueden ser rellenas o bien de anchoas o bien de pimiento rojo. El caldo de la cocción debe reducirse de modo que quede una salsa. Emplatamos junto con el arroz y por encima ponemos bastante queso. La combinación del pollo con el chorizo picante, los pimientos, las aceitunas y el queso resulta delicioso. Suelo servir aparte el queso, en un bol, para que cada cual se ponga la cantidad que quiera. Importante: tiene que estar todo regado con la salsa.
Consejo dietético-gastronómico: para evitar que el estofado quede demasiado graso, por la grasa del chorizo, suelo pinchar el trozo grande que vaya a utilizar con un cuchillo afilado por la piel varias veces y lo pongo en un cazo con agua hirviendo; gran parte de la grasa queda en el agua, Así desgrasado ya lo utilizo en el estofado. Ahora, que si no tenemos problemas de colesterol…