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Paseando por el Born de Barcelona

Foto: Bárbara

Farolas del Born, Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Farola del Born. Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

El barrio del Born, donde está ubicado el antiguo mercado de Barcelona, es un lugar que enamora con sus callecitas, callejones, sitios de encuentro donde tapear de maravilla, terrazas donde ver y dejarse ver, con un ambiente nocturno fantástico y cuyo lugar de referencia, el mercado, que hoy, convertido en un centro cultural, sigue polarizando lo mejor de este céntrico enclave de la villa. El paseo del Born conserva los sitios de siempre, pequeñas tiendas y tascas con ese sabor que deja el paso del tiempo; hay que perderse, sin prisas, respirando el aíre cosmopolita de Barcelona que sabe, no obstante, mantener sus esencias. Se puede y se debe comer o cenar en cualesquiera de sus locales y después tomar una copa; se puede pasar un día fantástico viendo el Museo Picasso o el Museo del Chocolate, Santa María del Mar… La oferta es inmejorable.

Feliz Navidad!!!

Foto: Bárbara. "La Estirga". Notre Dame, París.

Foto: Bárbara. «La Estirga». Notre Dame, París.

 

Aunque impasible, con su rostro de quimera estática, encaramada en lo alto de las torres, La Estirga nos desea a todos unas Felices Fiestas; su piel rugosa, de piedra resistente a todos los vientos, esconde un corazoncito que a buen seguro se conmueve cuando las notas del órgano de Notre Dame se derraman por el Parvis y el jorobado toca con arrebato la enorme campana que apenas cabe en el pequeño campanario de madera. De todas las quimeras que conviven en Notre Dame, La Estirga es la única con nombre propio, así como la campana de la que -y que ella me disculpe- solo recuerdo dos de los cuatro o cinco que tiene, Margarita y Ludovica que para una campana no está nada mal. Lo dicho: ¡Muy Felices Fiestas!

Philippe Halsman les hizo saltar

Philippe Halsman: "l el bigote de Dalí". 1953.

Philippe Halsman: «El bigote de Dalí». 1953.

 

Philippe Halsman: "Dalí atómico" 1948.

Philippe Halsman: «Dalí atómico». 1948.

 

Philippe Halsman: "Salvador Dalí!.

Philippe Halsman: «Salvador Dalí»

 

Philippe Halsman : "Dalí cíclope " !949.

Philippe Halsman: «Dalí cíclope «. 1949.

 

Ya que estoy estos días revisando la obra de los fotógrafos surrealistas, traer de nuevo a Philippe Halsman es obligado; él se convierte en el precursor de la performance en el momento de auge del expresionismo abstracto de Pollock o de Rothko y de la Action Painting. Una vez  que consigue entrar, con la ayuda inestimable de Albert Einstein, en los Estados Unidos tras su huida de Europa por el temor a los nazis, dado su origen judío, y se asienta en el sueño americano, Philippe no cesó de fotografiar a todos los personajes del mundo de la política, del cine y del arte, como Nixon, Marilyn Monroe, Churchill, Matisse, Chagal, Picasso, Cary Grant, Rita Hayworth… una lista interminable de iconos del siglo XX. Alcanzó la fama a través de las revistas ilustradas y de todas ella era «el fotografo de Life». Fue además el primer presidente de la American Society of Magazine Photographers.

Su  fructífera colaboración con Dalí duró cuarenta años y para prueba estas fotografías de entre tantas; aquí se demuestra que la relación de trabajo entre dos grandes artistas puede llegar a ser un pulso creador entre titanes de una gran riqueza y no solo conceptual.

De la familia de las Portulacas

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

No es el tiempo de las portulacarias, pero su fragilidad me recuerda que estamos a un paso del invierno y que dentro de nada tocaremos la pandereta y se nos irá otro año -que por cierto no ha sido nada bueno para los miles de emigrantes que huyen de la guerra y del hambre- y nos volverán a vender la Navidad como un tiempo de paz y felicidad… Que Santa Lucía conserve la vista y el buen juicio a los responsables de enmendar tanto desaguisado a nivel mundial; las Lucías y las flores no tienen culpa de nada, así que: ¡Felicidades!

André Kertész III

André  Kertés<: "Tulipán melancólico". 1939, N.Y.

André Kertész: «Tulipán melancólico». 1939, N.Y.

 

André Kertész: "Chez Mondríian". 1926. París.

André Kertész: «Chez Mondrian». 1926. París.

 

Dos muestras magníficas que no tienen nada que ver con la serie «Distorsiones», aunque la luz, la mirada y su maestría son patentes. La primera de ellas para mí es realmente impresionante, bellísima y bellísimo ese tulipán víctima del sentimiento; la sobriedad y perfección de «Chez Mondrian» es toda una lección que no habría que olvidar. Cuando llega a París se instala en Montparnasse y se dedica a retratar a escritores y artistas de su círculo de amigos, como Fujita, Mondrian, Chagall, Colette… Kertész fotografía escenas de la vida cotidiana, en ambientes naturales, pero a partir de 1928 su mirada se vuelve más sofisticada, con luces artificiales, perspectivas en diagonal e incluso aéreas, con encuadres esmeradamente construidos y sombras protagonistas. Su primera exposición individual la realizó en una pequeña galería de Montparnasse,»Le sacre du Printemps», en 1927. El artista, a lo largo de toda su vida, no cesa de experimentar, pero siempre siguiendo los dictados de su propio deseo; así, en los años sesenta, desde el piso 12 de su casa de N.Y., realiza unas tomas abstractas de Washington Square. En 1962 decide poner fin a su carrera. Este grande del arte de la fotografía dijo: Yo escribo con luz. Y yo añado: «y con poesía». Arte con mayúsculas y, aunque el azar a veces juega su partida, él no dejó nada al azar o casi nada.

 

 

 

 

André Kertész II

André Kertész

André Kertész: «Distorsión 147»

 

André Kertész: " Distorsión 136"

André Kertész: » Distorsión 136″

André Kertész se mantuvo fiel a sí mismo al margen de los diversos movimientos, surrealismo, humanismo o constructivismo en los que se le puede encuadrar; su idea, su punto de vista prevalece, es un maestro que no se desvía al margen de las modas. Cada cosa está estudiada y pensada como hiciera después Cartier-Bresson y cada elemento debía estar en su sitio. Su mirada nueva y honesta consigo mismo nos abre un mundo nuevo y diferente.

André Kertész

Fotografía de André kertész

Fotografía de André Kertész de la serie «Distorsiones»

 

André Kertész: "Distorsión número 60"

André Kertész: «Distorsión número 60»

 

El gran maestro húngaro de la fotografía, nacido en Budapest en 1894, maestro a su vez de fotógrafos como Cartier-Bresson y de Brassaï, se inicia en la fotografía a su llegada a París en 1925. Y es en 1933 cuando con una Leica produce su famosa serie de «distorsiones», fotografiando el reflejo de los personajes en espejos deformantes, consiguiendo con ello que la plena subjetividad del artista prevaleciera sobre la realidad. Conseguir el reconocimiento internacional como fotógrafo vanguardista no fue, precisamente, un camino de rosas, a pesar de su traslado a N.Y. Tiene que llegar la década de los sesenta, concretamente en el año 1964, cuando su obra se da a conocer a través de una exposición individual en el MOMA. Trabajó como freelance para revistas como Vogue, Look y Harper’s Bazaar, pero es a raíz de su muestra en el MOMA cuando su carrera despega definitivamente; a partir de ahí se celebran homenajes por todo el mundo, Tokio, París, Estocolmo. Londres… En 1975 es el invitado de honor en Los Encuentros Internacionales de Fotografía de Arles. En 1984 dona sus negativos al Estado Francés. Su última serie, «Desde mi ventana», la realiza con una Polaroid. Fallece en su casa de N.Y. el 28 de septiembre de 1985.

Dora Maar por Man Ray

Man Ray: "Dora Maar" 1936.

Man Ray: «Dora Maar» 1936. París

 

Man Ray: "Dora Maar. 1936. París.

Man Ray: «Dora Maar». 1936. París.

 

Man Ray junto con Brasaï están considerados los dos fotógrafos del surrealismo aunque la manera de trabajar del primero molestara a Bretón que lo consideraba «pre-surrealista» Para Man Ray el artista debe ser un ser privilegiado capaz de liberarse de todas las convenciones sociales, en cuya meta debería alcanzar la libertad y el placer, por tanto: el arte debe ser un placer sin esfuerzo.

 En este caso la fotógrafa Dora Maar, una de las compañeras de Picasso, es objeto de la captura de la realidad- huella de la cámara de Man Ray. El surrealismo abre un camino a la fotografía que se aproxima a un sueño, lo onírico tiene un gran campo de acción en el blanco y negro.

 

 

El río

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

El río Segura, a su paso por el Balneario de Archena, corría manso entre los juncos que enmarcaban sus orillas. El  sol comenzaba a declinar y había una luz extraña que envolvía los verdes en tonos ceniza, como si estos fueran el resultado, anticipado, de una combustión postrera al ocaso.

Santa María del Mar

Foto: Bárbara. Abside.

Foto: Bárbara. Ábside.

 

Foto: Bárbara.

Foto: Bárbara.Nave lateral con columnas octogonales.

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara. Ábside

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara. Nave central con rosetón

Santa María del Mar, la catedral de los hombres del mar, no deja de asombrarnos por su belleza sobria y rotunda. El gótico catalán en su más excelsa expresión nos eleva y nos conmueve como si una plegaria inmensa se elevara desde las simas más profundas hasta las playas, rozando los cantos pulidos en olas redondas que se rizan sobre sí mismas. Y el órgano callado no hace más que recoger el eco de la espuma…