El barrio del Born, donde está ubicado el antiguo mercado de Barcelona, es un lugar que enamora con sus callecitas, callejones, sitios de encuentro donde tapear de maravilla, terrazas donde ver y dejarse ver, con un ambiente nocturno fantástico y cuyo lugar de referencia, el mercado, que hoy, convertido en un centro cultural, sigue polarizando lo mejor de este céntrico enclave de la villa. El paseo del Born conserva los sitios de siempre, pequeñas tiendas y tascas con ese sabor que deja el paso del tiempo; hay que perderse, sin prisas, respirando el aíre cosmopolita de Barcelona que sabe, no obstante, mantener sus esencias. Se puede y se debe comer o cenar en cualesquiera de sus locales y después tomar una copa; se puede pasar un día fantástico viendo el Museo Picasso o el Museo del Chocolate, Santa María del Mar… La oferta es inmejorable.
























