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Piazza della Santissima Annunziata

Florencia. Foto: Bárbara

Florencia. Foto: Bárbara

 

Detalle. Foto: Bárbara

Detalle. Foto: Bárbara

 

Detalle. Foto: Bárbara

Detalle. Foto: Bárbara

 

Florencia. Foto: Bárbara

Florencia. Foto: Bárbara

 

No lejos del Duomo, en la preciosa Piazza della SS Annunziata, esta fuente seca me encantó, aunque no logré saber quiénes son estos personajes ni su simbolismo; al fondo las singulares arcadas iguales a las del orfanato -enfrente- «Spedale degli Innocenti», que fue el primer trabajo renacentista de Brunelleschi; los medallones con niños pequeños se incorporaron en 1480 realizados por Andrea della Robbia, según dicen, para inspirar compasión.

Medallones degli Innocenti. Foto: Bárbara

Medallones degli Innocenti. Foto: Bárbara

L’Art Brut y la perversión del nazismo (II)

Carlo: "L'échassier"

Carlo: «L’échassier». Gouache, 70×50.cm . 1963

Durante los años 1929 a 1933 ya se habían realizado diversas exposiciones de l’art brut en ciudades de Francia, Alemania y Suiza. A partir de 1933 el Psychiatrc Clinic de Heidelberg, donde trabajaba  el psiquiatra Hans Prinzhorn, es objeto del programa de exterminio de los enfermos mentales por parte de los nazis; la clínica es tomada por los alemanes y las obras de los enfermos usada como propaganda de la manera más perversa. Goebbels, el gran orquestador, organiza con las obras de arte contemporáneo, confiscadas en distintos museos, de Klee, Kokoshka, Kandinsky, Chagall, Cézanne… unas comparativas con las obras del psiquiátrico bajo el nombre de «Arte degenerado». El desprecio del nazismo hacia los enajenados, los marginados, los homosexuales, los seres más indefensos de la sociedad a los que había que eliminar, en aquellos años de locura colectiva, se hace patente en estas burdas exhibiciones donde el arte es utilizado  de forma cruel y panfletaria, abortando el sentido profundo del arte y de los misterios de la mente humana.

Publications de la Compagnie de l’Art Brut. Fascicule 6. Dirigées par Jean Dubuffet, Paris, 1966.

l’Art Brut (I)

Dubuffet: "París plaisir V". 1962

Dubuffet: «París plaisir V». 1962

El arte primitivo, popular, como expresión de una necesidad interior, realizado por personas al margen de consideraciones artísticas o de convencionalismos culturales, ha existido siempre; sus realizaciones, caracterizadas por su pureza, originalidad y alejadas de todo formalismo artístico, es el reflejo de lo más intimo del ser, de su subconsciente. Cosificar, tanto como clasificar, es una tentación a la que esta pura expresión de los pueblos primitivos no escapa; y así, en Francia, en los años cuarenta del pasado siglo, el pintor vanguardista Jean Dubuffet crea la expresión l’art brut (arte en bruto) para designar estas manifestaciones mezcla de estética neofigurativa y de pintura matérica.

El arte bruto o fuera de las normas encuentra su inspiración en el arte popular tradicional, pero a diferencia del naïf no está realizado cara a un reconocimiento posterior.  En la espontaneidad de los niños, de los enfermos mentales, de los marginados es la fuente donde bucea Dubuffet, que en 1945 crea la compañía del Arte Bruto en París con André Breton y el también escritor Jean Paulhan, y publican un manifiesto. En el Museo de las Artes Decorativas de París se realiza, en 1967, una gran muestra dedicada a este movimiento, al final «artístico», una vez que el sistema lo ha integrado.

No hay que desdeñar la gran influencia del psiquiatra Hans Prinzhorn, que ya en 1922 publicó un estudio sobre las expresiones artísticas basado en las de los enfermos mentales del psiquiátrico de Heidelberg en el que trabajaba, demostrando que la pulsión creadora instintiva no desaparece con la desaparición de la personalidad; sin duda en los medios artísticos fue un gran revulsivo, influenciando a Paul klee, Schlemmer, Max  Ernst, André Breton,,,  En los años 30 se realizan ya exposiciones temporales en varios países europeos.

Dubuffet :"La Grotte" de la ville Falbala.

Dubuffet :»La Grotte» de la ville Falbala.

 

La Grotte se encuentra dentro de la Closerie o Ville Falbala, construida en Périgny-sur-Yerres -donde está la fundación Dubuffet, lugar donde se conservan más de 1000 obras de este artista polifacético-, simulacro de un jardín cerrado construido por el artista en epoxi y cemento proyectado, y pintado con poliuretano sobre una superficie de 1610 metros cuadrados, declarada Monumento Histórico en noviembre de 1998.  La Ville Fabala está considerada su obra mayor.

La Cúpula de la ONU de Miquel Barceló

Miquel Barceló, Cúpula de la ONU

Miquel Barceló, Cúpula de la ONU

Miquel Barceló, Cúpula de la ONU

Impresionante la Cúpula de la Sala de los Derechos Humanos y de la Alianza de las Civilizaciones en la ONU que realizara Miquel Barceló en 2008-2009, el pintor vivo español más universal. La Cúpula tiene 45 m. de diámetro y está a 12 m. de altura; ocupa  una superficie de 1.400 m. cuadrados y se necesitaron 35.000 kilos de pintura. El pintor mallorquín contó con un equipo de 15 personas. La cúpula se reforzó con una nueva estructura de aluminio. La dificultad técnica del principio se vio resuelta con la utilización de un fuerte y compacto pegamento que permitió al artista modelar las estalactitas que cubren el techo, de hasta 50 kilos de peso. Tiraba la pintura con un compresor y poco a poco tomó cuerpo la idea de representar una cueva barrida por las olas; una especie de planeta lleno de estalactitas, que resume su idea del mundo que se dirige hacia el futuro. El enorme lienzo lleno de materia, tan querida por el artista, se tiñó de colores puros, verdes, azules y grises como base, y amarillos, lapislázulis y rojos para las estalactitas.

El mundo marino, recreado tantas veces por el pintor de Mallorca, es una constante en su obra; la insularidad está presente y condiciona la necesidad de expresión en pintores isleños como Miró, que mira al cielo, y en él, que se hunde en el mar, en las cuevas hermosas de Artá y del Drach. Son pintores telúricos atados a su singularidad cósmica.

Jackson Pollok II

Jackson Pollok: "Obra número 18". Museo Guggenheim de N.Y.

Jackson Pollok: «Obra número 18». Museo Guggenheim de N. Y.

Se suele decir que «nunca segundas partes fueron buenas», en este caso doy fe de que sí; los cuadros de Pollok, a medida que avanza en su estilo, son cada vez mejores. Fue una gran pérdida su muerte prematura en un accidente y siempre se piensa, en estos casos, lo que podría haber llegado a hacer. En la Colección Peggy Guggenheim de Venecia se encuentra, por ejemplo, «La mujer luna» de 1942 con referencias todavía naturalistas. Al ir eliminando elementos reconocibles su personalísima forma de pintar abre un camino nuevo lleno de posibilidades. A Pollok se le llegó a conocer como «Jack the Dripper», haciendo un juego de palabras con «Jack the Ripper» (Jack el destripador).

Jackson Pollok: "Número 30. Ritmo de otoño". Museo de Arte Moderno de N.Y.

Jackson Pollok: «Número 30. Ritmo de otoño». Museo de Arte Moderno de N. Y.

Henry Miller: «Cartas a Anaïs Nin»

Bárbara Carpi. Oleo sobre papel.

Bárbara Carpi. Oleo sobre papel. Carpeta instrumentos musicales, París 2007.

Imprescindible este autorretrato del propio escritor americano a través de las cartas que durante quince años, los más fructíferos de su carrera, le envía a su amiga, amante y confidente, la también escritora Anaïs Nin. Estas «cartas» escritas en papeles de cualquier tipo -en sobres, en menús…- sin ánimo de ser publicadas posteriormente, nos dan cuenta del Miller ser humano en sus batallas diarias para sobrevivir como escritor en aquel París anterior a la guerra y de ese mundo en lo que todo pasaba en la Ciudad Luz. En ellas nos encontramos con el escritor tenaz, divertido. escandaloso, fascinado por el viejo continente, por su «madre, amante y musa»: Francia. Dos sensibilidades, Anaïs y Henry, unidas por su imperiosa necesidad de expresarse, de publicar sus respectivas obras y el estímulo que ambos artistas se procuran. El excelente escritor cobra aquí una dimensión distinta a la del libertino y escandaloso autor de relatos eróticos que sin duda lo fue para aquellos años en la convencional Norteamérica. Su lenguaje desinhibido, directo, explícito, demasiado explícito para muchos, se nos revela con una personalidad cautivadora y vitalista y cuya receptora, Anaïs, no le anda a la zaga en cuando a sensibilidad y categoría intelectual.

El autor de «Trópico de Cancer» y «Trópico de Capricornio»,  termina con»Primavera Negra», la trilogía que dedica a Anaïs. La sordidez en las relaciones humanas, la poesía y el sexo se aúnan en estas obras que palpitan de vida. Esta última fue publicada en París en 1936.

Acabo de releer «Días Tranquilos en Clichy» , publicada en 1940 en París y después reescrita en 1956 y finalmente publicada eb EEUU tras muchas vicisitudes, tachada de inmoral. El descaro y, repito, la poesía se enlazan con elementos rabelaisianos; la gran diferencia entre un relato erótico o pornográfico, para mí a estas alturas, estriba en que esté escrito por un mal o por un excelente escritor, ese es el caso de Miller junto con el gran Rabelais.

Rothko Chapel

La capilla de Rothko. Houston (Texas)

Interior de la capilla de Rothko. Houston (Texas)

 

ala sur de la capilla de Rothko.

Ala sur de la capilla de Rothko.

 

Sorprendente esta capilla ecuménica, lugar de meditación para todos, creyentes de cualquier religión y no creyentes, lugar de celebración de actos en defensa de los derechos civiles y culturales. El arte de hoy al servicio del hombre en un lugar de paz; igual que la capilla que Matisse decorase en S. Paul de Vannces, en el sur de Francia (esta católica). Esta obra singular se debe al matrimonio Menil, franco-estadounidense, que huyó del nazismo y se establecieron en Houston, Estados Unidos. John y Dominique de Menil tuvieron la idea de crear esa capilla no confesional para la cual le encargan al pintor 14 obras; desde el principio Rothko acepta, con la condición de participar en la construcción junto al arquitecto Philip Johnson, sustituido después por Howard Barnstone y Aubry Eugene.

El interior de la capilla es un octógono inscrito en una cruz griega, con las pinturas en tonos diferentes de negro, violeta y marrón. Su exterior es parecido a los templos egipcios. La capilla se inauguró en 1971, un año después del suicidio del pintor en su estudio de N. Y. A partir de entonces se la conoció como la Capilla Rothko. Maravillosa obra de arte.

Lucernario.

Lucernario.

Vista exterior.

Vista exterior.

Jackson Pollok: action-painting

J. Pollok :"

J. Pollok : «Numero 8». 1949. Museo Neuberger  de la Universidad Estatal de N.Y.

A partir de 1947  Pollok evolucionó hacia el expresionismo abstracto desarrollando el Dripping o Action-painting.

J. Pollok : Shimmering Subtance". 1946. MoMA.

J. Pollok : «Shimmering Subtance». 1946. MoMA.

Esta técnica consiste en gotear y salpicar la pintura sobre una tela sin tensar colocada en el suelo. Según sus propias palabras: «Me siento más cerca, más parte de la pintura, ya que de esta manera puedo caminar alrededor de ella, trabajar desde cuatro lados y estar literalmente en la pintura. Esto es propio de los métodos de pintura en arena de los indios del Oeste».

Fernando Zóbel: acuarelas

Fernando Zóbel: "La vista en Otoño I" Acuarela sobre papel Guarro. Cuenca. 20 de octubre de 1977.

Fernando Zóbel: «La vista en Otoño I» Acuarela sobre papel Guarro. Cuenca. 20 de octubre de 1977. 28 x38.

Fernando Zóbel de Ayala y Montojo nació en Manila el 27 de agosto de 1924 y murió en Roma el 2 de junio de 1984. Dos fechas que delimitan una vida dedicada a la literatura, la pintura, el mecenazgo, el coleccionismo; dos fechas imposibles de definir un carácter, la pasión por el arte que le lleva por España, Italia, Francia, Suiza, Estados Unidos. Ligado a la Universidad de Harvard y a la Rhode Island School of Desing de Providence, su periplo le permite conocer la obra de Rothko, el expresionismo americano y el informalismo europeo. Solo dos pinceladas biográficas para señalar su espíritu inquieto y el eje de su vida que fue la pintura.

Si su pintura es importante, su aportación a la siempre difícil técnica de la acuarela es, para mí, esencial. Quien quiera aprender, tiene en Zóbel a un maestro que consigue la transparencia, la atmósfera de la acuarela con la delicadeza de los clásicos orientales.

Fernando Zóbel: "La vista en Otoño II". Acuarela sobre papél Fabriano Roma "Michelángelo". Cuenca. 20 de octubre de 1977. 34 x 24.

Fernando Zóbel: «La vista en Otoño II». Acuarela sobre papel Fabriano Roma «Michelangelo». Cuenca. 20 de octubre de 1977. 34 x 24.

 

Un libro imprescindible el editado por Rayuela prologado por José Miguel Ullán: «Zóbel. Acuarelas 1971-1977», Madrid, 1978.

Picasso: Acróbata y joven arlequín

Picasso: Acróbata y joven arlequín.

Picasso: «Acróbata y joven arlequín.» París 1905. Gouache sobre cartón. 105  x 76. Propiedad privada.

 

 

Reproducida en el periódico «La plume» el 15 de mayo de 1905, esta obra realizada en gouache sobre cartón de Picasso fue confiscada por los nazis en 1937 y puesta a la venta en Lucerna en la Galería Fischer el 30 de junio del 39 en la subasta:  «Vente de tableaux et sculptures de maîtres modernes provenant des musées allemands».

En 1905 el «periodo azul» ha concluido, el color va imponiéndose, tímidamente al principio, en tonalidades más ricas y variadas. Las figuras son dibujadas con gran precisión y notable es la atención que Picasso pone en las manos, alargando los dedos a la manera de los primitivos catalanes; sus manos son expresivas y se diría que transmiten sentimientos, como si ellas hablaran. En esta obra en concreto no se aprecia ese carácter expresivo de la manos, como es evidente en «El guitarrista ciego» y «La muchacha de la corneja» por ejemplo, de modo que, si rastreamos, se puede ver que es un rasgo común en ambos periodos, general en toda la pintura española.