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Remedios Varo y el exilio mexicano

Remedios Varo:"La Revelación o El Relojero". 1955

Remedios Varo:»La Revelación o El Relojero». 1955

 

El surrealismo aglutinó por vez primera a un número considerable de mujeres artistas que desarrollaron su creación a través no solo de la literatura sino en la pintura, la escultura y la fotografía, algo impensable antes; si bien es cierto que el papel que les otorgaron sus compañeros del círculo surrealista fue siempre secundario, bien como musas o como impulsoras de la actividad masculina. Cierto es que hubo una relación de admiración y en muchas ocasiones de divulgación, pero en la redacción de los manifiestos, en las decisiones los varones, con Breton a la cabeza, eran la expresión del ejercicio de la razón frente a la intuición puramente femenina; por otro lado Breton era el misógino que dictaba las leyes.  Las mujeres no aceptaron el lugar de segundonas que Breton les asignó. El tiempo ha puesto las cosas en su sitio y el talento y el virtuosismo de artistas como Frida Khalo, Leonora Carrington, Maruja Mallo, Remedios Varo, Dorothea Tanning, Claude Cahung, Gisèlle Prassinos… se ha hecho patente. Virtuosismo y calidad que en muchas ocasiones supera a la de sus compañeros.

México fue el país generoso que acogió no solo a los republicanos españoles que huían de la represión franquista, sino que dio cobijo y apoyo a creadores famosos que huyeron de una Europa destrozada, y fue allí donde pudieron desarrollar su labor en un círculo fecundo de amistad y apoyo basado en la gran categoría de  personas como Octavio Paz, Diego Rivera, Frida Khalo, Leonora Carrington, Benjamín Péret… Remedios Varo en México coincide con Leonora Carrington en la decepción, en el gran fraude que supuso el surrealismo para ellas, que buscan el reconocimiento personal y la igualdad de derechos; de hecho, cuando las mujeres artistas lo abandonan, es cuando realizan sus respectivas obras de madurez basadas en su individualidad y en la denuncia de los estereotipos de género. Es entonces cuando plasman lo mejor de sí mismas. La amistad, el apoyo y la mutua admiración entre ambas fue constante en el tiempo.

Remedios Varo: "Naturaleza muerta resucitando". 1963. Óleo sobre lienzo, 110 x 80.

Remedios Varo: «Naturaleza muerta resucitando». 1963. Óleo sobre lienzo, 110 x 80.

 

Títulos de cuadros como «Vampiros vegetarianos» o este último, «Naturaleza muerta resucitando», muestran la ironía finísima de esta gran artista.

 

 

Remedios Varo, pintora y escultora surrealista

En la fotografía de los pintores surrealistas de los años 30 faltan las pintoras, cuya calidad supera en muchas ocasiones la obra de sus colegas. La falta de divulgación, publicidad y el machismo peculiar del mundo del arte hacen que esta circunstancia, por otra parte presente en cualquier época y movimiento, continúe siendo una injusticia palpable. La obra de Remedios Varo, pintora y escultora surrealista española (Girona 1913), es una muestra de ello, aunque hay que decir que, a partir de los años 50 en los que se dedica plenamente a crear, el reconocimiento le llegó en México donde vivía exiliada. Remedios vivió en París el movimiento surrealista desde su mismo centro; con anterioridad había compartido tanto el taller con el pintor Esteve Francés como las tentativas vanguardistas. Durante la guerra civil conoció al escritor francés Benjamin Péret y marcha con él a París donde expone con los surrealistas; tertuliana de los cafés «De Flore» o «Les deux Magots», donde el Papa Breton impartía su dogma y Picasso reinaba con sus amigos, ella estuvo allí, en Saint Germain, en el eje de la vanguardia. Con la invasión alemana en el 41 marchó a México. Y México se lo da todo.

Remedios Varo: "Vampiros vegerarianos" 1962

Remedios Varo: «Vampiros vegetarianos». 1962

 

En 1942 participa en la exposición  First  Papers of Surrealism de Nueva York y Le Surrealisme de la Galería Maeght de París. En 1956 expone por primera vez individualmente en México D. F.

Su estilo, muy personal dentro del movimiento surrealista, con imágenes oníricas impregnadas de simbolismo medieval, con retortas alquímicas donde la transmutación procede del poder regenerador de su mirada irónica, hacen de esta magnífica, gran creadora un valor en alza que México reconoció. Falta que todo el mundo la conozca, no solo los estudiosos ni los especialistas.

 

Remedios Varo: "Exploración de las fuentes del río Orinoco"

Remedios Varo: «Exploración de las fuentes del río Orinoco»

 

Muchos expertos reconocen el rastro de El Bosco y de Brueghel el Viejo en la recreación de mundos fantásticos diminutos. Magnífica obra.

Remedios Varo:"Mujer saliendo del sicoanalista". 1960

Remedios Varo: «Mujer saliendo del sicoanalista». 1960

 

Remedios Varo murió en México de un infarto en 1963 en plena actividad y madurez creativa.

 

 

 

Jean (Hans) Arp

Hans Arp:"Copa quimérica". Bronce. !947.

Hans Arp:»Copa quimérica». Bronce. !947.

 

Hans Arp:"Escultura para ser perdido en el bosque". 1932, Tate Gallery

Hans Arp:»Escultura para  perder en el bosque». 1932, Tate Gallery (London)

 

Hans Arp: "Objetos colocados según las leyes del azar". 1926. Madera y pintura al óleo, 37 x 57 x 6'4.

Hans Arp: «Objetos colocados según las leyes del azar». 1926. Madera y pintura al óleo, 37 x 57 x 6’4.

 

Tres muestras exquisitas y reveladoras de uno de los más completos creadores del arte vanguardista del pasado siglo, precursor de todo lo que vendría después. Su talento lo abarcó todo, con la poesía como enlace, entre  los collages,  los papeles recortados,  los papeles rotos y las esculturas de bulto entero. Creador nato, inventor de una forma nueva de hacer con la ironía de su completa formación franco alemana que le lleva a estar, ya en 1916, en el epicentro del grupo Dadá junto a Tzara, Hulsenbeck, Janco y Sophie Taeuber, su mujer. Junto a esta comenzó a diseñar cartones para tapices y a componer los primeros collages. En 1919 creó un nuevo círculo Dadá, mientras en Berlín Schwitters y El Lissitzky  hacían lo propio. En 1925 participa en la primera exposición surrealista en París y desde entonces hasta los años 40 no cesaría de exponer en exposiciones vanguardistas; en los años 30 crea el grupo «Abstracción-creación» y, con Seuphor y Torres García, «Cercle et Carré». Su actividad artística, siempre unida a su obra poética, le lleva por todos los centros culturales europeos: París, Berlín, Zurich, Colonia, Múnich… Se refugió en el sur de Francia durante la II Guerra Mundial y, tras la muerte de su mujer en Suiza, pasó unos años sumido en el dolor e incapaz de trabajar; después, en 1949, expone de forma individual en la Galería de Curt Valentin en N. Y. y, en 1954, la concesión del primer premio de la Bienal de Venecia le otorga la consagración definitiva, el reconocimiento que se merece su obra, precursora del arte contemporáneo. Murió en Basilea  al inicio del verano de 1966; había nacido en Estrasburgo en 1887, cuando esta bella ciudad era alemana y el romanticismo impregnaba la naturaleza a la que veneraba como el arte simplificador de la vida. En 1996 se publicó «Le soleil recerclé»; en los años 60 se habían publicado ya otras dos obras suyas. Marcel Duchamp dijo acerca de él:»Para Arp, el arte es Arp». Cada gran artista es un demiurgo, no sé de qué se sorprendía Marcel Duchamp…

Marcel Duchamp II

Duchamp :

Duchamp : «Desnudo descendiendo una escalera», 1912. Óleo sobre lienzo. 147 x 89. Museo de Arte de Filadelfia.

Duchamp bajando una escalera foto de Eliot Elisofon.

Duchamp bajando una escalera, foto de Eliot Elisofon.

Marcel Duchamp fue fotografiado por el maestro de la fotografía Eliot Elisofon utilizando la técnica de la exposición múltiple que marcó un hito en la fotografía de la época. El cuadro de Duchamp, en el que aúna elementos cubistas y futuristas, fue rechazado en el Salón  de los Independientes de París y un año más tarde expuesto en N. Y. con un tremendo éxito de crítica. Duchamp (1887-1968) fue el maestro de la provocación y el creador de los iconos vanguardistas más rompedores del pasado siglo. Su espíritu crítico y sobre todo su necesidad de experimentación le llevó a «estar» presente en todas las corrientes artísticas del momento, postimpresionismo, fauvismo, cubismo, dadaísmo y surrealismo.  En 1914 realiza sus primeros  ready mades, objetos cotidianos elevados a categoría de «artísticos» por el solo deseo del autor. En 1920 fundó el primer museo de arte moderno, Societé Anonyme. Realizó experimentos cinéticos y en 1934 se unió al grupo de Breton. Sus grandes obras pictóricas las realiza antes de los años veinte, después fue abandonando la pintura poco a poco para dedicarse a la experimentación en otras direcciones.

Marcel Duchamp:

Marcel Duchamp: «Le passage de la vierge à la mariée». Óleo sobre lienzo. 59 x 53. 1912. MoMa.

Magníficas estas dos obras de Duchamp. El artista decía : «El arte tiene la bonita costumbre de echar a perder todas las teorías artísticas», y esto otro, que viene a expresar muy bien su interés por la experimentación: «Estoy interesado en las ideas, no simplemente en productos visuales». Duchamp da para muchas más entradas.

Marcel Duchamp y el ajedrez

Marcel Duchamp, llamado por Cortázar el patafísico Marcelo del Campo, artista francés nacionalizado norteamericano es una de las figuras vanguardista, teórico y provocador más influyente del siglo XX. En su tumba reza la siguiente inscripción; «Por lo demás, siempre mueren los otros». El ajedrez fue una de sus pasiones: » Todavía soy una víctima del ajedrez. Tiene toda la belleza del arte y mucho más. No puede ser comercializado. El ajedrez es más puro que el arte en su posición social». Durante las décadas de los años 20 y 30 se dedicó de forma semiprofesional al ajedrez abandonando su dedicación al arte. En 1918, viviendo en Buenos Aires, había diseñado ya «su ajedrez», torneando las piezas salvo los caballos, encargadas a un artesano local.

 

Ajedrez"Buenos Aires" diseñado por Duchamp y detalles de las piezas

Ajedrez «Buenos Aires» diseñado por Duchamp y detalle de las piezas

 

Juego de ajedrez de bolsillo diseñado por Duchamp

Juego de ajedrez de bolsillo diseñado por Duchamp

Duchamp, respecto al ajedrez, dijo:» Las piezas de ajedrez son los componentes del alfabeto que da forma a los pensamientos; y estos pensamientos, además de hacer un diseño visual del tablero de ajedrez, expresan su belleza de manera abstracta, como un poema…He llegado a la conclusión personal de que mientras que todos los artistas no son jugadores de ajedrez, todos los jugadores de ajedrez sí son artistas».

 

Giacometti y su perro

Alberto Giacometti: "Le Chien". 1951.

Alberto Giacometti: «Le Chien». 1951.

 

El gran artista suizo-italiano tiene su perro, como Picasso tiene su cabra (en sus diversas versiones). La superficie de sus esculturas parecen vibrar con el nervio de la vida; de forma irregular, como si pellizcara el barro, o con espátula pequeña sacando lascas, de la nada informe insufla el latido que nos paraliza por su realismo y nos admira por su enorme sentido de la percepción de lo sutil. ¡Genial ese perro!

Rafael Moneo, arquitecto

Rafael Moneo: Edificio Moneo (Ayuntamiento de Murcia)

Rafael Moneo: Edificio Moneo (Ayuntamiento de Murcia) Foto: Bárbara

Rafael Moneo: Edificio Moneo (Ayuntamiento de Murcia)

Rafael Moneo: Edificio Moneo (Ayuntamiento de Murcia). Foto: Bárbara

Rafael Moneo: Edificio Moneo (Ayuntamiento de Murcia)

Rafael Moneo: Edificio Moneo (Ayuntamiento de Murcia). Foto: Bárbara

Frente a la fachada barroca de la Catedral, este edificio de linea clásica y austera de Rafael Moneo  se contrapone, sin estridencia, cerrando una plaza de remembranza italiana.

Giorgio de Chirico, el arte metafísico

De Chirico: "Canto d'amore" 1914. Óleo sobre lienzo, 73 x 59. MoMA.

De Chirico: «Canto d’amore» 1914. Óleo sobre lienzo, 73 x 59. MoMA.

 

De Chirico: "Héctor y Andrómaca", 1912. Óleo sobre panel. Galleria Nazionale d'Arte Moderna e Contemporanea, Roma.

De Chirico: «Héctor y Andrómaca», 1912. Óleo sobre panel. Galleria Nazionale d’Arte Moderna e Contemporanea, Roma.

Se puede considerar a De Chirico el creador del arte metafísico, que algunos datan alrededor de 1910, año en que su pintura ya contiene los elementos esenciales de este movimiento vanguardista y años antes del manifiesto llamado «Nosotros los metafísicos», publicado en 1919 y firmado por él y por Carrá. El movimiento tuvo poco recorrido, disolviéndose un año después. En sus años de adolescencia, en Florencia, estudió a fondo el arte renacentista en la Academia de Bellas Artes pero, buscando una enseñanza más disciplinada, con posterioridad se matriculó en la Academia de Bellas Artes de Munich; de esos años recibe también la influencia de filósofos como Schopenhauer y Nietzsche. Pero qué es el nuevo movimiento y qué persigue. De  Chirico nos dice: «Yo solo empezaba a distinguir los primeros fantasmas de un arte más completo, más profundo, más complicado y, en una palabra (…) más metafísico». Y aunque él rechaza el sueño como fuente de creación, en su pintura encontramos unos claros elementos surrealistas, de modo que se anticipa a ellos con la inclusión de objetos simbólicos, elementos arquitectónicos, arquerías clásicas, maniquíes extraños a los que dota de otros significados… Y, como siempre, el gran Apollinaire quedó fascinado por su obra, a la que apoyó con gran interés; hay que ver lo que le deben los grandes pintores vanguardistas al poeta Apollinaire, a su generosidad entusiasta. El clasicismo de De Chirico conquistó a los críticos parisinos y a Picasso y a Braque como no podía ser menos. El pintor griego, de origen italiano, se formó a conciencia dibujando y copiando desde Atenas, Florencia y Munich el arte del mundo clásico, y no se equivocó.

Mark Rothko

Mark Rothko : "Centro blanco (amarillo, rosa y lavanda sobre rosa) Óleo sobre lienzo. 1950. 214 x 174 cm. Colección privada

Mark Rothko : «Centro blanco (amarillo, rosa y lavanda sobre rosa) Óleo sobre lienzo. 1950. 214 x 174 cm. Colección privada

 

Mark Rothko : "Orange and blue"

Mark Rothko : «Orange and blue»

 

Mark Rothko :"Untitled (negro, rojo,negro sobre marrón"

Mark Rothko :»Untitled (negro, rojo, negro sobre marrón»

 

Para sentir el gran hallazgo de Rothko hay que escuchar su «música, su palabra» cuando dice lo que es la pintura para él: «no hay nada como una buena pintura acerca de nada» y «no importa lo que un pintor pinta mientras esté bien pintado». Un observador plantado delante de una de sus obras pensaría : «¡Claro como él no pinta nada más que masas de color!». Este comentario grueso nos lleva a considerar lo que fue la ruptura de los artistas americanos con la hegemonía de París, donde la composición y el contenido de las obras eran elementos incuestionables. La II Guerra Mundial propició que tanto la dorada época del cine como el nuevo arte plástico se alimentaran con la savia nueva venida de Europa. Ese es el caso de Rothko, hijo de emigrantes rusos judíos, y la de su generación que crearon la Escuela de Nueva York, caracterizada por una nueva forma de hacer, fresca, inmediata, nacida de la improvisación frente a la reflexión muy meditada; artistas de la pintura de acción, de la contemplación o del grafismo hicieron posible el gran salto. La pintura americana, ahora, es el resultado de la expresión incontrolada de la individualidad apoyada en el subconsciente.

El mismo observador plantado ante uno de los grandes paneles de Rothko de finales de los cuarenta y de la década de los cincuenta, sus  años de madurez, si continuara escuchando la «música, la palabra» del pintor escucharía esto: «Pinto imágenes muy grandes porque quiero crear un estado de gran intimidad». El gran hallazgo de Rothko es que crea campos rectangulares de colores luminosos, que parecen flotar sobre la superficie del lienzo, la llena de poesía y de tonalidad  musical, y lo consigue con veladuras y fundiendo los límites o enmarcándolos con un borde blanco, enfatizando la sensación del cuadro dentro del cuadro.

El observador entonces al oír: » El arte es una nueva aventura que nos lleva a un mundo desconocido… Nuestra tarea como artista es hacer que la gente vea el mundo tal como lo vemos nosotros», entonces, a lo mejor con otros ojos pueda empezar a «sentir» las masas de color de Rothko.

 

Henri Rousseau II

Henri Rousseau

Henri Rousseau : «Combate de un tigre y un búfalo». 1891. Óleo sobre lienzo, 46 x 55. Hermitage Museum.

 

Henri Rousseau : "Los flamencos".Óleo sobre lienzo, 114 x 163. Colección privada.

Henri Rousseau : «Los flamencos». Óleo sobre lienzo, 114 x 163. Colección privada.

 

Enri Rousseau :"Autoretrato" . 1903. Óleo sobre lienzo. 23 x 19. Museo Picasso (París)

Enri Rousseau :»Autorretrato» . 1903. Óleo sobre lienzo. 23 x 19. Museo Picasso (París)

 

Rousseau (1844-1910)  vivió durante años de su trabajo en servicios de inspección aduanera, de ahí su apodo, pero a partir de 1893 abandonó su trabajo para dedicarse por completo a la pintura, haciendo retratos y enseñando música y pintura en su academia, aun sin tener ninguna preparación académica; con dificultad e ignorado, incluso ridiculizado por los críticos, se fue abriendo camino con un estilo puramente ingenuista, de representación detallista y unos colores al servicio de un lirismo poético muy personal. Desde 1905 crea sus extraordinarias escenas selváticas con fieras y una vegetación exuberante con flores y plantas imaginarias en un ambiente fabuloso poco cercano a la realidad. Su realidad soñada es la misma que alentó el arte de Chagall; se trata de un mundo ingenuo, naïf donde lo alegórico se combina con su esfuerzo para que sus obras sean reales por su minuciosidad; de hecho su realidad quería que fuera «vista» «presencial, cuando lo que consigue es que sea cada vez más visionaria. Admirado como revolucionario por los cubistas, su camino lleva a la pintura naïf a su más alta cota; lo onírico lo hermana con los surrealistas de forma inequívoca.