Archivos

Vidrieras de la Sagrada Familia

129.JPG

Vidrieras de La Sagrada Familia. Foto: Bárbara

126.JPG

Vidrieras de La Sagrada Familia. Foto: Bárbara

Las vidrieras de La Sagrada Familia, como las de las catedrales góticas o las de sencillas iglesias como las que hiciera Matisse en Saint-Paul-de-Vence, en la capilla del Rosario, juegan con la luz de una manera tal que nos sobrecoge y emociona. La luz, elemento fundamental para los pintores de todos los tiempos, se vuelve obsesión para los pintores impresionistas como Renoir, que buscan en la Provence la claridad del Mediterráneo. Pero no solo los impresionistas, Picasso, Cézanne, Matisse y un largo etc. de artistas, como Cocteau, abandonan París para instalarse en la Costa Azul (Antibes, Aix-en-Provence, Mugins, Niza…) que los acoge y los seduce con esa luz y esos colores bañados por el mar.

El apóstol Santiago y el camino

 

IMG_9738.JPG

Talla del apóstol Santiago (detalle). Foto: Bárbara

IMG_9736.JPG

Talla del apóstol Santiago. Foto: Bárbara

IMG_9739.JPG

Talla del apóstol Santiago (detalle). Foto. Bárbara

Dentro del Palacio Episcopal de Astorga, que ya vimos realizara Gaudí, y dentro de una de las salas de la planta baja se encuentran varias tallas del apóstol Santiago, algunas tan curiosas como esa en la que está a lomos de un burro, talla policromada en la que el santo viajero muestra en su rostro unas mejillas encendidas de rojo carmín. La posterior, en piedra, parece más seria y sobria, más en concordancia con el personaje. Astorga es un lugar importante en el camino de Santiago y su belleza se merece una parada sosegada, sin prisas, para dar respiro al cuerpo y a la mente. De lo que no hay duda es de que el apóstol era un personaje popular, andariego y viajero al que los buenos aires del camino le proporcionaban un aspecto tan juvenil y sano y tan apetitoso como la manzana de Blancanieves.

En la catedral de Astorga

 

img_9810

 

IMG_9808.JPG

 

 

En la fachada principal de la catedral de Astorga, esta figura encaramada con cara de sorna, guasa y divertimento pasa a formar parte de mi colección de primas hermanas o tocayas de la Estirga de Notre Dame de París; todas se caracterizan por tener ese punto de estar de vuelta de todas las cosas terrenas y de ser muy buenas observadoras del discurrir en la calle; desde sus privilegiadas atalayas nos observan con displicencia y estoy segura de que con un tanto de benevolencia también, sabedoras de nuestra condición de humanos imperfectos que se afanan por perseguir quimeras. Toda vez que descubro una nueva, tras hacerle la consabida foto, la mando al Parvis de Notre Dame, sin número, dirigida a La Estirga, cosa que agradece sin género de duda.  Esta, cuyo cuerpo está cubierto con espesos y bien definidos rizos, parece además emparentada con el género bovino, pero nada que ver con el caprino, pues no luce cuernos y su actitud no es nada belicosa, sino más bien jocosa y divertida… En fin no puedo disimular que, cada vez que descubro una nueva, es como encontrar un pariente lejano… de ella claro.

Catedral de Astorga. Fotos: Bárbara

Interior del Palacio Episcopal de Astorga (Gaudí)

IMG_9748.JPG

IMG_9757.JPG

IMG_9755.JPG

Si sorprendente es la fachada del palacio Episcopal de Astorga, situado a espaldas de la Catedral, el interior es de una gran belleza. Astorga es una ciudad de paso situada estratégicamente en el camino de Santiago, de la cual, desde muy pronto, alrededor de siglo X, se tienen noticias de tener una sede episcopal. Tras el incendio de 1886 del antiguo palacio, la construcción de la nueva sede es adjudicada a Gaudí tras muchas vicisitudes. Según Cesar Martinell los tres arcos abocinados del porche exterior junto con las columnas inclinadas constituyen «El mejor avance de la arquitectura en piedra desde la época ojival hasta la actualidad». Una imagen vale más que mil palabras: estas lo dicen todo sobre la versatilidad y genio del catalán.

Salas del Palacio Episcopal de Astorga. Fotos:  Bárbara.

Interior de la catedral de León

IMG_9665.JPG

Interior de la catedral de León. Foto: Bárbara

IMG_9660.JPG

Interior de la catedral de León.  Foto: Bárbara

IMG_9656.JPG

Interior de la catedral de León. Foto: Bárbara

Todo en esta maravilla gótica nos hace pensar en lo trascendente que existe en el ser humano. La llamada Pulchra Leonina no fue solo construida para ser contemplada, sino para ofrecer de forma evidente ese componente divino que existe en nosotros y de la necesidad que siente el hombre de transcender su condición material. La catedral fue concebida y construida en la época medieval, donde las iglesias eran el epicentro de la vida urbana, de lo social y de lo religioso. Parada obligada en el camino de Santiago, refugio de peregrinos, de creyentes y de no creyentes, pero admiradores de lo que el ser humano es capaz de hacer. Contemplar las maravillosas vidrieras, unas de las más hermosas de toda Europa, a mediodía, cuando el sol se filtra a su través, es todo un espectáculo que merece una visita.

Claustro de S. Marcos de León

 

IMG_9618.JPG

Bóveda del claustro de San Marcos

 

IMG_9623.JPG

Bóveda del claustro de San Marcos

 

 

IMG_9624.JPG

Claustro de San Marcos

 

La iglesia situada en el lateral de la fachada de S. Marcos, hoy un fantástico parador, es de estilo gótico. En la portada de la iglesia se representan dos relieves de la crucifixión y el descendimiento. Comenzó a construirse en 1531, consagrándose 10 años después. Al claustro se accede por sendas galerías que lo circundan con estrelladas bóvedas de crucería. En el crucero de la iglesia se abren las puertas que dan acceso al claustro y la sacristía con hermosas esculturas, obra maestra de Juan de Badajoz.

 

 

La iglesia románica de Ávila

IMG_9588.JPG

La iglesia de S. Vicente, vista desde la muralla. Foto: Bárbara

IMG_9568.JPG

Campanario al atardecer. Foto: Bárbara

IMG_9570.JPG

S. Vicente. Foto: Bárbara

La iglesia románica de S. Vicente se encuentra extramuros, frente a las murallas de Ávila Desde lo alto de ella se perfila tan cerca y tan hermosa, que instintivamente se podría alargar la mano en un gesto inútil. Se comenzó en el siglo XII, aunque por motivos que se desconocen a mitad de siglo las obras se paralizaron para ser finalizada en el siglo XIV. Parece ser que el maestro Fruchel intervino en las obras. Aunque de estilo románico, contiene algunos elementos que apuntan ya al gótico, como el pórtico  de columnas góticas muy altas que sustituyó, posiblemente en el siglo XIII, a otro románico. Los ábsides que miran al este constituyen la parte de románico más puro y la parte más bella de la obra. La torre fue posiblemente torre vigía y su bellísima portada se la compara con el Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela.

Capilla Sixtina del arte románico

 

 

 

13

San Isidoro de León. Panteón Real

 

4

La anunciación de los pastores.

 

2

San Isidoro de León. Panteón Real.

 

 

El Panteón, situado a los pies de la iglesia, es un espacio cerrado. Este espacio funerario se cubre con seis bóvedas que en el siglo XII se decoraron con unos murales realizadas al temple, constituyendo unos de los conjuntos más importantes del románico español, bajo el auspicio de Doña Urraca. El Panteón se apoya sobre las murallas de la ciudad; la parte central es cuadrangular y está dividida en tres naves separados por dos columnas; el espacio está cubierto por seis bóvedas de arista. Las extraordinarias pinturas murales que decoran el Panteón se iniciaron posiblemente en la primera mitad del siglo XII. Sobre una base de estuco se pintaron al temple comenzando con las escenas de la Anunciación y terminando con la crucifixión; son de destacar el Pantocrátor y las escenas destinadas a los meses del año. Extraordinario conjunto magníficamente conservado.

 

 

Palacio Episcopal de Astorga, obra de Gaudí

IMG_9711.JPG

Palacio Episcopal de Astorga, de Gaudí. Foto: Bárbara

IMG_9719.JPG

Entrada del Palacio Episcopal. Foto: Bárbara

IMG_9714.JPG

Palacio Episcopal. Foto: Bárbara

El conjunto  formado por la Catedral y el Palacio Episcopal de Astorga en la parte alta de la ciudad es, sin duda, el mayor atractivo de la zona. León no deja de sorprenderme y de maravillarme. Tras el incendio de 1886 del palacio del obispado que doña Urraca le había donado al Obispo Pelayo, se comenzó a pensar, siendo obispo de la ciudad el catalán Joan Baptista Grau, conocedor de la obra de Gaudí, en la construcción del nuevo edificio a manos del genial Gaudí. Gaudí en esos momentos estaba  trabajando en el Palau Güel y en la cripta de la Sagrada Familia. Y así el día de S. Joan de 1889 se colocó la primera piedra. Después de innumerables vicisitudes se terminó de construir en los años sesenta de pasado siglo. El palacio se construyó en un estilo neogótico y presenta unos elementos con aparente aspecto militar como almenas, torres, miradores y terrazas. El Palacio tiene aspecto de castillo, templo y mansión con un impresionante exterior construido en granito blanco.

Quimeras y gárgolas

IMG_9597.JPG

Gárgola de la catedral de León. Foto: Bárbara

IMG_9634.JPG

Gárgolas de S. Marcos de León. Foto: Bárbara

Allí por donde voy me encuentro con primas o tocayas de La Estirga. La primera, con ojos de susto, estaba encaramada a la Catedral de León; la iluminación perfecta, no obstante, proyecta sombras que acentúan su aspecto de asombro, miedo o terror; ya sé que está indefensa y que lo más probable es que sea un alma de dios, un trozo de pan, por así decir, pero también sé que su función era la de asombrar a los ciudadanos del medievo y desde luego, viendo las maravillas hechas piedra que eran las catedrales, a las gentes sencillas, del vulgo les debía anonadar, empequeñecer y por qué no acongojar. Las dos gemelas de la foto siguiente con esos caños en la boca a modo de flautas que vi en el maravilloso Parador de S. Marcos, mueven más a la sonrisa que a otra cosa. Y, cuando me encuentro con quimeras o con gárgolas, les hago una foto y se la mando a La Estirga para que se dé cuenta de la familia tan extensa que tiene.