Oda a la cebolla

"Cebolla". Foto: Bárbara.

«Cebolla». Foto: Bárbara.

Esta preciosidad de cebolla ha pesado al nacer un kilo ciento cincuenta gramos. Dos hermanas suyas de peso similar han terminado en el horno; se han asado en su jugo llenando la cocina de un perfume indescriptible. Un simple aliño indumentario -¡ah, Machado!-, a base de aceite de oliva extra y un vinagre de manzana han hecho las delicias de mi estómago, que en verano disfruta de todas las maravillas que da la huerta. Como ciudadana tengo al inicio del calor el sentimiento frustrante que me produce el asfalto: añoro la tierra húmeda tras el riego de las tomateras, los cogollos de lechuga, los pimientos de distintas tallas y colores, las flores de los calabacines… un sinfín de olores y sabores que me trasporta a la infancia. Una infancia menorquina enormemente feliz entre pruneros y buganvillas; entre patos que nadaban en la alberca; entre escupiñas y bogamarins…

Pero la oda a la humilde cebolla, su elogio más bello lo hizo nuestro gran poeta Miguel Hernández cuando compuso «Nanas de la cebolla».

No tengo huerta, pero sueño con ella todos los veranos.

«NANAS DE LA CEBOLLA»

La cebolla es  escarcha

cerrada y pobre:

escarcha de tus días

y de mis noches.

Hambre y cebolla,

hielo negro y escarcha

grande y redonda.

En la cuna del hambre

mi niño estaba.

Con sangre de cebolla

se amamantaba.

Pero tu sangre,

escarchada de azúcar

cebolla y hambre.

Hermosos y duros versos que el poeta desde la cárcel dedicaba a su hijo, al recibir una carta en la que su mujer le decía que no comía más que pan y cebolla. Fue durante la guerra civil.

¡Salvemos Alepo! : Bernard-Henri Lévy

Ciudadela de Alepo

Alepo, en el imaginario universal, evoca las grandes caravanas que hacían la Ruta de la Seda, las aventuras de hombres arriesgados, el sueño de espíritus aventureros en busca de lo desconocido…, lugar de encuentro, encrucijada de caminos donde desde siempre han convivido distintas lenguas, culturas y religiones. Alepo, que forma parte declarada del Patrimonio de la Humanidad, inspiración de poetas, Alepo leyenda y realidad, Alepo, pasado y presente.  Y un  presente desgarrador…

El filósofo francés Bernard-Henri Lévy, colaborador del periódico «El País», publicaba el domingo 23 de junio un magnífico artículo sobre la situación en Siria bajo el título arriba mencionado. La operación anunciada de Bachar el Asad para la reconquista de Alepo, en manos de los rebeldes, supone una batalla sin tregua y se duele y teme que eso conlleve la aniquilación de la ciudad. Al margen de la inoperancia de los estados que podrían dar un giro al estatu quo, su falta de intención resolutiva, su inmovilidad provocan que las fuerzas del gobierno se enroquen fortaleciendo y reubicando las tropas a fin de prepararse para la «recuperación» de Alepo. Bernard-Henri Lévy hace una encendida defensa de la ciudad; Alepo es de todos viene a decir: ¡Salvemos Alepo!

El filósofo francés nos recuerda que «…fue de los hititas y de Alejandro Magno, de los romanos y de los califas, de los omeyas y de los fatimíes, de Saladino y de los mongoles…; han convivido en ella árabes, turcos, kurdos, judíos, venecianos, armenios, maronitas, griegos ortodoxos, cristianos siríacos…

¿Es que las «naciones civilizadas», a través de sus organismos internacionales, son incapaces de detener la posible destrucción de un lugar de cultura y convivencia como es Alepo? Me formulo preguntas con respuestas agoreras en vista de los terribles antecedentes; Bernard-Henri Lévy se lamenta de la destrucción de la Biblioteca de Sarajevo, de los también destruidos Budas de Bamiyán, de los manuscritos sagrados de Tombuctú. La destrucción de todos estos tesoros es un dolor, una pérdida irrecuperable para el Patrimonio de todos, pero lo es más la de miles, millares de víctimas inocentes. Fotografía de la Ciudadela de Alepo, declarada Patrimonio de la Humanidad.

Por todo: !Salvemos Alepo!

 

Marguerite Duras y Francis Bacon

F.Bacon: "Estudio de corrida ", 1969.

F.Bacon: «Estudio de corrida «, 1969.

La recopilación de los artículos de prensa de los escritores se publican en libros que suelen tener el interés añadido de su calidad literaria, amén de ser el reflejo de una época concreta. Bajo el título de «Outside» se publicó la recopilación de cincuenta y nueve artículos de la autora francesa escritos entre los años 1957 y 1979. La temática es diversa y difícil de unificar, pues se refieren lo mismo a seres anónimos que a personajes del mundo de las artes o conversaciones en torno al racismo, la marginación, la injusticia… En realidad son relatos breves, donde la calidad poética contribuye a enmarcar los temas tratados contribuyendo a la lectura sosegada. María Callas, Sartre, Aki Kuroda, Bataille, B. Bardot  respiran, girando en el mismo tiempo con unos obreros argelinos, por ejemplo,  contraponiendo sus distintas realidades; una realidad de hemeroteca realmente interesante.

En una muy inteligente entrevista que M. Duras hace a Francis Bacon la autora le pregunta:

-«La noción de progreso en la pintura, ¿Es una falsa noción?

-Es una falsa noción. Tome la pintura paleolítica del norte de España -no me acuerdo del nombre de la gruta-. Ahí se encuentran, en las figuras, movimientos que nunca han sido mejor captados. El futurismo está «completamente» allí. Es la escenografía perfecta del movimiento».

Estoy completamente de acuerdo con esta afirmación. Bacon trató la temática del movimiento en una serie de obras magníficas como «Figura en movimiento», «Surtidor de agua» , «Estudio de corrida I» y «Segunda versión de Estudio de corrida I».

Publicado en la Quinzaine littéraire, 1971.

¡»Apio verde tuyú», Maestro Cortázar!: cincuenta aniversario de la publicación de «Rayuela».

Portada de Rayuela de 1968

Portada de Rayuela de 1968

Otro Maestro, este del periodismo,  el tinerfeño Juan Cruz escribe hoy en «El País» sobre el aniversario de la publicación de «Rayuela»; como siempre es una delicia leerlo [Aviso a los cortazarianos: también se anuncia que mañana, día 26, se publicará en «elpais.es» un extra sobre «Rayuela»]. Somos millones los rayuelistas, antiguos  y nuevos, que hoy nos tenemos que felicitar por el libro que cambió nuestra percepción de la realidad. El mismo Cortázar dice respecto a «Rayuela»: «La idea central de «Rayuela» es una especie de petición de autenticidad total del hombre». La obra que se basamenta en distintos niveles, que rompe con unos valores, con un tipo de cultura tradicional occidental atiende a una idea de inocencia o de ingenuidad del personaje Oliveira, que no es un personaje al uso, «intelectual», sin ser por ello en absoluto un ignorante, sino dotado de una visión nueva del mundo. Al modificar las raíces lingüísticas se dinamita la razón y los valores tradicionales en una crítica que busca un lenguaje nuevo. El lenguaje filosófico y las ideas siempre interesaron a Cortázar, que las confrontó con  la filosofía oriental, situando al hombre en el centro, en el centro que siempre busca o el salto fuera del tiempo…

Cortázar consideraba que «Rayuela» era un libro muy argentino, porque una característica de los argentinos es la incertidumbre, pero por eso mismo se tiene la posibilidad de explorar cosas nuevas, moverse en muchas direcciones. La razón, el sistema filosófico occidental está cargado de certidumbres; respecto a eso dice: «a un francés le cuesta mucho inventar». «En la Argentina cuando se tiene talento…. mire usted Borges como se largó por su camino…»

Aparte del juego que el Maestro nos propone en cuanto a posibilidades a la hora de enfrentarnos a su lectura, la irreverencia, el ataque a la seriedad, el sentido del humor son piezas clave en la obra que proviene de su influencia anglosajona, la cual reconoce abiertamente.

Se ha dicho todo sobre «Rayuela» o casi todo. Solo me cabe felicitarme como rayuelista.

Para el verano

El sombrero. Foto: Bárbara.

«El sombrero». Foto: Bárbara.

Aunque el verano aún está sin estrenar en según qué latitudes, en otras el sol se apodera hasta de los sombreros. Como muestra este, que en la pared espera cumplir su función; pero el astro sol se filtra, impaciente, insuflándole vida.

Francis Bacon: el sentido trágico

Francis Bacon: Segunda versión de "Pintura 46", 1971. Óleo sobre lienzo,198 x 147cm. Colonia. Museum Ludwig.

Francis Bacon: Segunda versión de «Pintura 46», 1971. Óleo sobre lienzo,198 x 147cm. Colonia. Museum Ludwig.

Francis Bacon (1909, Dublín-1992, Madrid) es uno de los grandes de la pintura del pasado siglo. Él se consideraba un creador de imágenes y sin ellas no se podría entender, posiblemente. el conflicto interior, el desgarro y la angustia del hombre moderno. Como nadie, explora el subconsciente y transmite a través de los múltiples iconos que le sirven de inspiración el desamparo del ser. Se sirve de los grandes maestros que admira, como Rembrandt, Picasso, Miguel Ángel, Van Gogh, Degas…  y de la fotografía, de libros de ciencia y de radiografías para, desde el caos, la superposición, la saturación, encontrar un lenguaje propio donde no se escamotea ni lo brutal ni lo descarnado; es el suyo un lenguaje tan expresivo como hermoso, en el que no sobra nada y nada se oculta. Es un arte vivo. Bacon utiliza el círculo y el cubo, formas geométricas donde es encerrado y limitado el ser consiguiendo crear una atmósfera de aislamiento desasosegante. En sus paisajes incardina a la figura de forma que esta se funda en él; es el caso de «Estudio de figura en un paisaje» de 1952, en el «Hombre arrodillado sobre la hierba» del mismo año, en «Figuras en un paisaje» de 1956-7, cuadros de una gran belleza.

Bacon consideraba su inicio pictórico desde «Tres estudios para figuras en la base de una crucifixión» de 1944, aunque llevara una década pintando. Entonces utilizaba una técnica mixta de óleo y pastel; la obra consta de tres elementos coordinados entre sí a modo de tríptico, que el pintor utilizaría posteriormente con frecuencia, como por ejemplo en el «Tríptico inspirado en la Orestiada de Esquilo» de 1981, donde ya aparecen las figuras encerradas en formas geométricas.

Los «Estudios  del retrato del papa Inocencio X de Velázquez», de 1953, y el «Estudio de Velázquez» de 1950 estremecen por su brutal expresividad.

El icono que toma prestado de Rembrantd es el buey abierto en canal que formará parte en la segunda versión de «Pintura 1946», en «Figura con trozo de carne» y en «Pintura 1946». En relación a sus retratos y autorretratos es indudable la influencia de Picasso cuya obra conoce en la galería de Paul Rosenberg en París y queda profundamente impresionado, era en el año 1927. Pero la descomposición del rostro en Bacon no se produce en planos, es una masa de carne decostruida a jirones deformes, trozos descarnados que forman el todo: impresionantes los «Tres estudios de Muriel Belcher», solo por poner un ejemplo. El universo de Francis Bacon es el del hombre del siglo XX en adelante. Creo que es innecesario enumerar los premios internacionales, los museos donde están sus obras y el reconocimiento unánime del mundo del arte. Particularmente su obra me apasiona, es la obra inimitable de un genio.

Esperando el Ave

Estación de LLeida. Foto: Bárbara.

Estación de Lleida. Foto: Bárbara.

En las estaciones ferroviarias el tiempo circula de otra manera o eso nos puede parecer. A veces el reloj es protagonista, como en «Solo ante el peligro», y cada minuto se estira como una goma; otras nos rebota en la cara y apenas tenemos conciencia de que nos trasladamos de un paisaje a otro. Hay rutas puramente turísticas e itinerantes y otras que nos dirigen hacia la gente que queremos. Esta foto responde a estas últimas, que son entrañables y nos hacen viajar con el amor en cada tramo.

Ensalada murciana

 

Ensalada murciana. Foto: Bárbara

Ensalada murciana. Foto: Bárbara

 

El levante y zona sur de España que soportan en verano temperaturas elevadas han aportado una serie de recetas-remedio para sobrellevar el rigor del termómetro. Son recetas ligeras, plenas de vitaminas, que nos reconfortan al tiempo que son una delicia al paladar. El gazpacho andaluz, el ajoblanco, el salmorejo y la ensalada murciana son algunos brillantes ejemplos.

 

ENSALADA MURCIANA

 

INGREDIENTES: Tomate natural troceado de bote, aceitunas negras, cebolla, huevo duro, atún en aceite de oliva, aceite de oliva, vinagre, orégano (optativo), sal.

La receta es tan fácil como abrir un bote de tomate, añadir el resto de ingredientes, aliñar y meter en la nevera. Lo suyo son las aceitunas negras, pero yo prefiero las partidas y aliñadas. Tomada bien fría es una delicia. Y más económica, imposible.

 

Lobo lunar

La caja registradora de los miedos reseñó el suyo. Era novilunio y lobo lunar insularizó su pánico, rodeado como estaba de ojos fluorescentes; en la noche feroz la tierra acechaba a la luna que giraba ingrávida en la bóveda celeste. Lobo lunar maldijo al planeta que en novilunio la ocultaba. Ciego, sin luz aullaba su ausencia y las presas se desternillaban en sus madrigueras.

Aurelio Serrano Ortiz: dibujante

Aurelio Serrano Ortiz: " 06-06-2013".

Aurelio Serrano Ortiz: » 06-06-2013″.

De la serie «Endogénesis. Après le dernier Matisse». Lápiz sobre papel.

Negativo del mismo dibujo.

Negativo del mismo dibujo.

Muchos de los dibujos de esta serie me llevan a «La danza» de Matisse por el movimiento y a los «recortables» de su última época en la que, imposibilitado, crea no obstante una  fértil iconografía que se plasma en unos tapices prodigiosos.