La pintura egipcia de la XIX dinastía

Nefertari.

Nefertari.

 

 

Pintura que representa a la reina Nefertari, hallada en su tumba de alrededor de -1280; la reina fue la esposa de Ramsés II, de la XIX dinastía. En ella Nefertari, vestida con un vaporoso traje blanco de lino según la moda transparente, ofrenda dos jarritas de vino a la diosa Isis, sentada frente a la mesa de ofrendas. En Tell- el -Amarna los artistas podían tener libertad de expresión; la tonalidad acusada y matizada de la piel se suma a la espontaneidad del gesto, que refleja el afán de realismo del nuevo estilo. Una muestra de la pintura amarniense  de gran sutileza es la decoración mural de la pajarera del palacio norte de  el-Amarna, al parecer la última residencia de Nefertiti.  Dos reinas de leyenda, Nefertiti y Nefertari, objetos del buen hacer del arte nuevo  egipcio que responde a la revolución que propició Akhenatón.

Mejillones para el verano

Mejillones. Foto: Bárbara.

Mejillones. Foto: Bárbara.

 

 

O para la primavera. Como aperitivo o entrante una buena bandeja de mejillones de esta manera no dan trabajo, se hacen en poco tiempo y con unas cervezas sientan de maravilla. Para hoy, domingo, me parece una buena opción y salimos de la rutina de hacerlos al vapor simplemente, aunque solo así ya me encantan. Los abrimos al vapor y luego les ponemos unos variantes (encurtidos) y un poco de mahonesa et voilà.

Nefertiti

 

Nefertiti. Museo de El Cairo.

Nefertiti. Museo de El Cairo.

Todos conocemos, aunque sea por reproducciones,  la bellísima cabeza de Nefertiti, esposa de Akhenatón, que se encuentra en el Museo de Berlín, pero esta, en cuarcita rosa, no por ser menos famosa deja de sorprendernos por la belleza de sus rasgos, teniendo en cuenta que está inacabada. Aun así es curioso el color de sus labios y el leve perfilado, en negro, de cejas y ojos y aun  sin el perfilado final ni la tiara real con el «ureus» responde claramente al canón estético de Tell-el -Amarna, perteneciendo al taller del primer escultor del reino, Tutmés. La revolución estética que supuso Tell-el-Amarna duró poco, hasta la muerte del faraón, pero el impulso renovador influyó en toda la época de los Ramésidas, es decir la XIX Dinastía. Este hermoso retrato se encuentra en el Museo de El Cairo.

El «nuevo Hôtel de Ville», enhorabuena a Anne Hidalgo

L'Hôtel de Ville. Foto: Bárbara.

L’Hôtel de Ville. Foto: Bárbara.

La flamante nueva alcaldesa de París es por primera vez una mujer y además nacida en Cádiz, y por si fuera poco una mujer joven con experiencia en la labor consistorial por haber sido teniente de alcalde del anterior ayuntamiento capitaneado por el también socialista Delanöe. Desde hacía tiempo se rumoreaba sobre la posibilidad de que Anne Hidalgo fuera quien le sustituyera, dado que había sido su mano derecha en la reconocida, por todos, limpieza de cara de la ciudad, lo que había dado un impulso renovador en todos los sentidos. En el ámbito cultural llenaron París de conciertos de música, en los jardines, parques…; recuerdo la fiesta de la música por debajo de todos los puentes del Sena, rumba, salsa, rock que se celebra, creo, por junio o mayo… y todo París baila que te baila… o el cierre de calles céntricas los domingos para poder patinar -familias enteras patinando- y los carriles bici y el poderlas alquilar en cualquier lugar y las exposiciones de fotografías en el Luxemburgo… en fin. ¡Ay, y se me olvidaba que a ellos debemos la playa parisina, una zona acotada por banderolas azules, con tumbonas y duchas para que los ciudadanos y turistas pudieran tomar el sol al lado del Sena…

Enhorabuena a Anne Hidalgo; también, faltaría más, al nuevo primer ministro Valls, nacido en Barcelona. Y me pregunto: ¿será que los buenos políticos españoles están fuera? Porque de los de aquí, pocos se salvan… por no decir ninguno. ¡Ay, si Agustina de Aragón levantara la cabeza!

¡Bromas aparte, estoy muy orgullosa!

Le Louvre y la camioneta blanca

 Le Louvre. Foto: Bárbara

Le Louvre. Foto: Bárbara

Otra foto con camioneta blanca; son una plaga, ya lo he dicho alguna vez, y no respetan ni los museos ni las iglesias, nada. Y ya que no se pueden obviar me dan ganas de hacerlas objetos de mis fotos.

Corot, «El puente de Mantes»

 

Corot: "El puente de Mantes". Museo del Louvre. Paris.

Corot: «El puente de Mantes». Museo de El Louvre. Paris.

 

El puente de Mantes lo pintó Corot una docena de veces desde su juventud, desde distintos ángulos, manteniendo la robustez de los elementos geométricos; este, realizado al final de su vida, destaca por su luminosidad y la atmósfera peculiar que caracterizan todas sus obras. En sus obras paisajísticas se percibe el aire, la frescura, la sensibilidad hacia la naturaleza y, aunque su concepto de paisaje sea clásica ciñéndose al de Poussin, avanza en la manera de sentir a la naturaleza. Moreau-Nélaton publicó el libro «Corot raconté par lui-même» donde se vierte esa relación del pintor con ella. Théophile Gautier emitió el juicio siguiente sobre el arte de Corot: ¡Qué talento más singular el de Monsieur Corot. Tiene ojo, pero no le sigue la mano; ve como un artista consumado, y pinta como un niño!». Siempre se habló de la ingenuidad de Corot que, por más que busco, no encuentro… y si es así, es penetrante, sagaz y luminosa.

 

Maiacovski, el poeta de la revolución rusa

El gran poeta ruso fue además, dramaturgo, director, actor teatral y de cine, conferenciante… su teatro responde como su poesía a los cambios sociales y transformaciones históricas que la revolución rusa marcó. Él quiere un espectáculo de masas, según sus palabras: «El teatro actual se olvida que debe ser un espectáculo»; la Revolución de Octubre cambió su orientación teatral. Su concepción  estética orientó a los artistas de su época, en especial al gran renovador teatral Vsevolód Méyerhold y a los pintores abstractos Malevich y Ródchenko. Además contó con la colaboración musical de Shostacovich. Cada estreno teatral constituía una conjunción de valores de primera fila. Fue amigo y colaborador del gran cineasta Einsenstein,  y junto con Ródchenko definían y teorizaban sobre el montaje, las superposiciones de imágenes, los primeros planos… Maiacovski concitó a su alrededor un grupo de trabajo de gran nivel y rigor artístico.

En 1929 escribió:

ALGUNOS PREGUNTAN.

¿Qué pienso yo de mis piezas?

A mí me contaron que:

En un tranvía se sentó un pasajero, no sacó boleto y quiso hacer el viaje gratuitamente. El guarda, al darse cuenta se enoja: ¡Eh, sinvergüenza -le dijo-, atorrante, aprovechador… chinche de Maiacovski…

Esta definición utilizada en la vida fue para mí el mejor comentario y el más agradable para mi obra.

¡Genial, digo yo!

Toulouse-Lautrec, «La toilette»

Toulouse-Lautrec, "La Toilette".1889 (67x54 cm.) Musée d'Orsay.  Paris.

Toulouse-Lautrec, «La Toilette».1889. Óleo sobre cartón, (67×54 cm.) Musée d’Orsay. Paris.

«La toilette» es uno de los esbozos para una serie de litografías que el pintor reunió bajo el titulo de «Elles». Los modelos de Toulouse-Lautrec solían ser prostitutas, sus desnudos de gran naturalidad, admirables, están tratados con frescura, elegancia, pero nunca son vulgares. A la sagaz mirada del pintor nada se le escapa y llena de ternura el mundo donde se movían esas criaturas alegres o desdichadas. En una exposición que realizó en la Galería Goupil en 1893 a la que invitó a Degas, por el que sentía una gran admiración, cuentan que este al salir comentó:» Ça, Lautrec, on voit que vous êtes du bâtiment», en señal de aprobación. Esta obra, catalogada como óleo sobre cartón, tiene, según mi opinión, el acabado y la textura del óleo y el pastel y una luminosidad espectacular; estuvo expuesta en su momento en el Jeu de Paume y se puede admirar, hoy, en el Musée d’Orsay. ¡Admirable esta obra de Toulouse- Lautrec!

Caballa a la plancha y patatas con mojo picón

Caballa a la plancha. Foto: Bárbara.

Caballa a la plancha. Foto: Bárbara.

Ahora la caballa está en su mejor momento; a la plancha este delicioso pescado azul lleno de grasa cardiosaludable es una muy buena opción también a la hora de plantearnos la «operación bikini» e ir quemando kilos cara al verano. La guarnición a base de patatas cocidas o hechas en el micro con piel, sal y pimienta no aportan casi calorías y maridan muy bien. Aparte me gusta trocear una cebolla y aliñarla con bastante vinagre de manzana,  aceite de oliva virgen y sal. Al sabor fuerte de la caballa le va estupendamente un poco de cebolla bien aliñada. Me gusta siempre tener en la nevera mojo rojo, que a las patatas les va de maravilla, aunque no  hay que abusar de él si no queremos cargar el plato con un exceso de calorías y descompensar la bondad de la plancha y las buenas intenciones.

Baudelaire, Rodin y Manet

A. Rodin, "Baudelaire"

A. Rodin, «Baudelaire»

 

Rodin hizo la cabeza de Baudelaire en plaster en 1898.

Baudelaire, el autor de «Les Fleures du mal», escribió este cuarteto dedicado a Lola de Valencia, artista muy conocida en París, de la compañía  de balé dirigida por Mariano Camprubí, cuya primera estrella era sin duda ella.

El cuarteto dice así:

 

Entre tant de beautés que partout on peut voir,

Je comprends bien, amis, que le désir balance.

Mais on voit scintiller en Lola de Valence

le charme inattendu d’un bijou rose et noir.

 

Antes de pintar «Le Déjeneur sur l’herbe» y «Olympia», Manet tuvo su momento de predilección por lo que algunos llamaron «españoladas». Tres de ellas demuestran su admiración por Velázquez, «El niño de la espada», «El cantaor español» y «El torero muerto». Después del viaje de Manet a España realizó, en 1866, «El pífano», sin duda una obra maestra, bajo el influjo de Goya y Velázquez.

Monet hace el retrato de Lola de Valencia en 1862, en él aparece ataviada, se supone, con traje regional, regordeta y bajita; se expuso en la Galería Martinet y fue vendido al barítono Faure; con posterioridad lo compró el Conde de Camondo quien lo legó al Louvre en 1911.

Personalmente no me gusta demasiado esta obra, aunque reconozco que está soberbiamente pintada.

 

Manet, "Lola de Valencia".

Manet, «Lola de Valencia».