Por la calle: Esa afición…

Cabeza de Toro. Foto: Bárbara

Cabeza de Toro. Foto: Bárbara

Estamos en Arles, bajando desde la Plaza de la República hacia los boulevares y nos encontramos de sopetón con un Bar que hace esquina, presidido por esta cabeza de toro. Desde fuera, a través de las cristaleras, vimos a un joven dando pases toreros con una concentración admirable. Nos picó la curiosidad y dentro esto es lo que vimos:

Interior del bar "Casa Romero". Foto: Bárbara

Interior del bar «Place Pedro-Romero». Foto: Bárbara

Carteles. Foto: Bárbara

Carteles. Foto: Bárbara

En la pared frente a la que está el toro, los carteles muestran los acontecimientos festivos de este año; por ejemplo: Ganadería de Valverde, sábado 27 de septiembre, Fiesta Campera. Y en otro: Feria de Otoño. 26 de septiembre, viernes, Olimpiadas Camarguesas, Festival de Bandidos (4 manadas); a las 20 horas Espectáculo flamenco…  Y el ídolo José Tomás. Espectacular, fascinante, no tengo palabras… es genial. Aunque creo que ya lo he dicho alguna vez soy anti maltrato animal, pero visto lo visto encuentro que los aficionados provenzales son únicos, devotos y apasionados. La próxima vez no me pierdo en el anfiteatro una Fiesta arlesiana incruenta. Por cierto, a Van  Gogh le gustaba dibujar esos espectáculos y a Picasso ni os cuento.

Un techo marino sorprendente: Gaudi

Interior de  la casa Batlló: Foto: Bárbara

Interior de la casa Batlló: Foto: Bárbara

 

Interior de la casa Batlló. Foto: Bárbara

Interior de la casa Batlló. Foto: Bárbara

 

Gaudí se inspiró en  «20.000 leguas de viaje submarino» de Julio Verne para la decoración de la casa Batlló; las formas del mundo submarino y la fantasía de dos visionarios se unieron para, salvando el tiempo, fundirse en un abrazo creativo fabuloso. Estos techos que recrean un remolino y la fuerza del mar lo consigue con esparto y escayola para ir modulando el movimiento del agua.

Por la calle: Aldaba

Aldaba (Arles). Foto: Bárbara

Aldaba (Arles). Foto: Bárbara

Me llaman mucho la atención las aldabas, del árabe hispánico addabba y este del árabe clásico dabbah que significa literalmente lagarta, por su forma,  en origen semejante a la de este reptil. Posteriormente se generalizó la mano con la bola o estas con cabeza de león…

Salmón marinado: un comodín en la nevera

Salmón marinado. Foto: Bárbara

Salmón marinado. Foto: Bárbara

Hay temporadas en que suelo tener en la nevera salmón que marino en casa, porque soluciona una comida o cena que tienes que improvisar sobre la marcha. Lo más sencillo es comprar colas de salmón que evita tener que quitar las espinas caso de que fuera otra parte; la cola limpia la congelo durante unos días por aquello del anisakis (muerto el perro se acabó la rabia, como se suele decir); una vez descongelada dentro de la nevera, la seco con papel de cocina, la colocó en una bandeja, la cubro con una primera capa de sal con un poco de azúcar y termino cubriendo toda la superficie con  abundante sal. Como no quiero que se seque demasiado la carne del salmón, la tengo en la nevera cinco o seis horas, no más. Pasado este tiempo la lavo debajo del grifo quitando toda la sal. Vuelvo a secar con celulosa y con un cuchillo jamonero la voy cortando en lonchas finas que guardo en un taper cubiertas con aceite de oliva virgen extra y eneldo. En la nevera aguanta así mucho tiempo. Hay personas que lo marinan con ginebra o vodka, y hay diferentes maneras de hacerlo; yo lo hago así y la verdad es que cuando le tomas el punto de marinado sale muy bueno y se puede acompañar de casi todo, como un entrante, primer plato o bien para preparar unos canapés. Personalmente me encantan los ahumados, pero no es conveniente abusar  de ellos, de modo que el marinado es una buena opción.

Ingredientes: Salmón fresco, 1 kg. de sal gruesa, eneldo fresco o seco, aceite de oliva virgen extra, una cucharada de azúcar.

El salmón en el plato lo he acompañado con un triángulo de arroz blanco, unos champiñones laminados y unas rodajitas de remolacha.

Nota: He dado por hecho que todo el mundo sabe que la cola de salmón tiene que estar abierta y sin la espina  y que la sal se pone sobre la carne quedando la piel  hacia abajo sobre el fondo del recipiente.

La iglesia de San Honorato, capilla des Mollégès (Les Alyscamps)

Capilla lateral. Foto: Bárbara.

Capilla lateral. Foto: Bárbara.

 Capilla lateral. Foto: Bárbara

Capilla lateral. Foto: Bárbara

Capilla lateral. Foto : Bárbara

Capilla lateral. Foto : Bárbara

Exterior de la capilla. Foto: Bárbara

Exterior de la capilla. Foto: Bárbara

La necrópolis romana de Arles, a las afueras, vivió el desarrollo de la cristiandad y el prestigio de su primer mártir arlesiano, Saint-Genest, en el siglo III. En el lugar se construyó en el siglo XII  la iglesia románica de Saint-Honorat y como sucede en casi todas las iglesias, se fueron añadiendo elementos  diferentes hasta el siglo XVIII. Del conjunto de Saint-Honorat sobresale a la izquierda esta capilla des Mollégès, bella construcción del gótico flamígero del siglo XV.

Tomando el sol otoñal

Tomando el sol.Foto: Bárbara

Tomando el sol. Foto: Bárbara

 

Puente de Todos los Santos con clima veraniego en el Levante, dicen que son los últimos coletazos; a esta pequeña lagartijilla parece que le quedan muchos por delante…

Versión romana del botijo

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

En España todo el mundo sabe lo que es un botijo: recipiente de barro para conservar el agua fresca en los días de canícula estival… Este «botijo» versión romana  es una autentica preciosidad:  con esa carita  de amigo fiel (el detalle del collar testimonia una relación),  las patas recogidas, la mirada inteligente y las orejas alerta… me recordó tanto a Nona que, si hubiera podido, me lo habría traído a casa. Museo Departamental de Arles Antiguo.

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Museo Departamental de Arles Antiguo: dos danzantes

Museo Departamental de Arles Antiguo. Foto: Bárbara

Museo Departamental de Arles Antiguo. Foto: Bárbara

Este museo, que fue inaugurado en 1995 delante de los vestigios del circo romano, lleva la firma del arquitecto Henri Ciriani. Los amplios espacios  reciben la luz  del exterior gracias a los lienzos de cristal  que dan a un patio central del edificio; muy cerca, el Hortus, jardín de inspiración romana, añade a esta visita unos 7000 metros cuadrados abiertos al público todos los días. Desde la prehistoria hasta la antigüedad tardía, que se cierra con la muerte del Obispo Cesáreo de Arles, transcurre el itinerario del museo. En el siglo IV la ciudad cristiana de Arles resplandece gracias a este personaje; con su desaparición  acaba el Arles Antiguo y comienza el reinado franco en 536. Apasionante recorrido que nos lleva a configurar la riqueza cultural de la comarca y el intercambio fluido con culturas de Italia, España y África.

Bailarinas. Foto: Bárbara

Danzantes. Foto: Bárbara

Bailarina romana. Foto: Bárbara

Danzante romana. Foto: Bárbara

Especialmente me gustaron estas danzantes romanas por la belleza y el movimiento de los paños que parecen mecidos por el viento.

Bailarina romana. Foto: Bárbara

Danzante. Foto: Bárbara

Por la calle: Un «picasso»

Picasso: "Lee Miller  en Arlésienne", 1937. Museo Réattu (Arles). Foto: Bárbara

Picasso: «Lee Miller en Arlésienne», 1937. Museo Réattu (Arles). Foto: Bárbara

Paseando a lo largo del Ródano se encuentra uno con este «picasso», «Lee Miller en Arlesienne», de 1937 pintado  en una de las paredes exteriores del Museo Réattu, por alguien que quiso emplazarlo al aire libre. El original en el interior está por suerte al abrigo de las inclemencias del tiempo; según las estadísticas de los arlesianos, al año el mistral sopla de cada tres días uno con una virulencia  total. El Museo Réattu es el Museo de Bellas Artes de Arles, antiguo palacio de la Orden de Malta y sueño hecho realidad del pintor Jacques Réattu, que deseaba hacer de este lugar el museo que albergara tanto su obra como su colección. El palacio está declarado monumento histórico y acoge además exposiciones temporales de fotografía; Arles, en los meses del verano, celebra uno de los encuentros más prestigiados de fotografía a nivel mundial. Hablar de Arles hoy día es sinónimo de fotografía al más alto nivel.

Raíces

Raíz (Les Alyscamps). Foto: Bárbara

Raíz (Les Alyscamps). Foto: Bárbara

 

Raíz (Les Alyscamps). Foto: Bárbara

Raíz (Les Alyscamps). Foto: Bárbara

 

Las raíces al aire buscando el tibio sol de la mañana o en pos simplemente de la luz que las dibuja con nitidez sobre la tierra.