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Las Tullerias en otoño

Fotos Elena Colomina

Foto: Elena Colomina

 

Foto: Elena Colomina

Foto: Elena Colomina

 

París en otoño o París invernal es igual de bonito que París en primavera, cambia la gama de colores, pero no la esencia, el embrujo que hechiza, que hace palpitar el corazón, que hace brotar la alegría ante la belleza. Elena, mi parisina preferida, que sabe de mi debilidad por París, me regala estas dos estampas que me traen un sin fin de recuerdos ahora que estoy en la recta final. ¡Gracias mil!

Asombrosamente guapos!!!

Huerto del Cura (Elche) foto: bárbara

Huerto del Cura (Elche) foto: Bárbara

 

Huerto del CurA (eLCHE) fOTO: aURELIO sERRANO oRTIZ

Huerto del Cura (Elche) Foto: Aurelio Serrano Ortiz

 

¿Globos con luz propia?

El viernes pasado comenzó la estampida desde todos los puntos de la geografía española, son días de fiesta, la inmensa mayoría hacia las playas y otros a conocer la Semana Santa en sus diversas versiones: las austeras castellanas, las más coloristas del Levante, las más dramáticas del Sur… Otra opción es el turismo rural, cada vez con más adeptos por quienes buscan el descanso absoluto y la contemplación de la naturaleza… Visitar lugares así, como el Huerto del Cura en Elche, y de paso comer un buen arroz reconforta, anima y restablece el equilibrio interior.

Friso del altar de Pérgamo

Friso del altar de Pérgamo.

Friso del altar de Pérgamo.

En el Pergamonmuseum de Berlín, hoy cerrado para su restauración, se encuentra el monumento más notable, el Altar de Zeus, obra monumental dedicada a Zeus y a Atenea Victoriosa. El friso del altar de Pérgamo fue esculpido entre 183-174 a. C. (en las fechas siempre hay ligeras discrepancias), en Asia Menor, en tiempo de Eumenes II, monumento conmemorativo de las victorias del monarca y representa la Gigantomaquia, la lucha entre dioses y gigantes, un tema dramático tratado con frecuencia en la mitología griega. La cabeza de Alcioneo aquí representada es la del caudillo de los gigantes, hijo de Gea, la diosa de la tierra, de la cual recibe su invulnerabilidad. Atenea lo levanta del suelo sujetándolo por los cabellos a fin de que pierda el poder que emana del contacto con ella: su trágico fin se percibe en el dolor de su rostro; su madre intercede por él inútilmente; la imagen del vencido es de un gran patetismo, que recuerda a Escopas, demostrando la lucha del hombre contra su destino. Atenea no accede a las súplicas de Gea para que perdone la vida de su hijo. Bellísima batalla cosmogónica la representada en el friso, tema muy utilizado en la cerámica griega desde la época arcaica y motivo ornamental en las metopas del Partenón.

Fue el ingeniero alemán Carl Humann quién dirigió los trabajos en la acrópolis. En 1930 se abrió al público el Museo de Pérgamo que acoge la reconstrucción del altar y las 132 placas con los relieves encontrados, estatuas, bustos, inscripciones y diversos elementos arquitectónicos. La base del altar estaba decorada por un friso escultórico de 120 metros de largo por dos con veintiocho metros de altura; sobre esta base se alzaba una doble columnata de orden jónico. El altar se elevaba sobre una plataforma casi cuadrada, en lo que era el patio central de una estructura mucho mayor.

Un dato curioso: durante la II Guerra Mundial, el contenido del Museo de Pérgamo fue custodiado en la Unión Soviética hasta que el museo, seriamente dañado por los bombardeos, fue rehabilitado.

Joaquín Carpi y Ruata y el Monasterio de Santa María de Sigena, hoy en el MNAC (Barcelona)

sala capitular

Reconstrucción de la sala capitular de Sigena en el MNAC (Barcelona)

Sigena G78

Sala

Sala capitular de Sigena con las pinturas originales en el MNAC (Bárcelona)

Las bellas pinturas que cubrían los muros de monasterio de Sigena se perdieron durante el verano de 1936 junto con su artesonado, biblioteca y otros elementos muebles; solo se salvaron las de la Sala Capitular, que hoy se pueden contemplar en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (fotos adjuntas). Las pinturas de esta Sala Capitular constituyen el más extraordinario conjunto europeo de pinturas murales de entorno al 1200. En cada uno de los intradós de cada arco se han inventariado catorce retratos de los antecesores de Cristo gracias a fotografías anteriores al incendio. Con posterioridad, Karl Schuller sugiere que podría haber habido ochenta, dieciséis por cada arco, pues los situados en la parte de abajo, podrían haber sido sustituidos por ménsulas en el siglo XVII. En el siglo XIX, otros retratos situados en la base de los intradoses se vieron afectados por la humedad y otros agentes medioambientales y, para su restauración, el Monasterio encargó al pintor Joaquín Carpi y Ruata los trabajos pertinentes. Esto, saber que mi bisabuelo contribuyó a la restauración de esos retratos y que toda la belleza de esas pinturas murales se encuentran en el MNAC de Barcelona me llenan de emoción y, antes que tarde, espero poder verlas in situ.

Sigena

Sigena, alguno de los retratos restaurados

El Monasterio de Santa María de Sigena (Huesca)

Nave desde el ábside central de la iglesia del Monasterio de Santa María de Sigena

Nave desde el ábside central de la iglesia del Monasterio de Santa María de Sigena

 

Brazo Norte del crucero con los enterramientos reales al fondo

Brozo sur del transepto y ábside que lo cierra hacia el Este

 

Brazo sur del transepto y abside que lo cierra hacia el Este

Brazo norte del crucero con los enterramientos reales al fondo.

 

Portada principal

Portada principal

 

En la provincia de Huesca se encuentra, en Villanueva de Sigena, el Monasterio de Santa María, de estilo románico tardío y luego cisterciense. Fue panteón real de la corona de Aragón y se fundó en 1188 por Doña Sancha, esposa del primer rey de Aragón, Alfonso II.

La iglesia monástica es una parte del gran monasterio; tiene planta de cruz latina con transepto más largo en su lado norte por el añadido del panteón real. La nave es de gran altura, con bóveda apuntada y rematada en ábside de tambor. La portada del templo consta de catorce arquivoltas que le otorga un especial ritmo geométrico.

La sala capitular constituye el ejemplar más completo de pinturas de salas capitulares anteriores a 1250 de las que han llegado a nosotros, como las de la catedral de Puy, la abadía de Bauweiler, la catedral de Worcester o el monasterio de Lavaudieu.

Un hecho a destacar es que fue en Villanueva de Sigena donde nació Miguel Servet, descubridor de la circulación menor de la sangre, que fue condenado a muerte como hereje por Calvino en 1553.

 

 

Fuente Caputa (Mula)

Fuente Caputa. Foto: Bárbara

Fuente Caputa. Foto: Bárbara

 

Fuente Caputa. Foto: Bárbara

Fuente Caputa. Foto: Bárbara

 

El nombre de Fuente Caputa deriva del latín  caput-aquae; lo aclaro, digo, más que nada porque somos muy dados a sacar punta a todo y a la coña marinera; es un paraje o zona húmeda que alimenta un manantial que desemboca en el río Mula, creando pozas y pequeñas cascadas. Es tiempo de hacer senderismo y empezar a sentir la primavera en todo su esplendor…

Ahora, desnudos

Huerto del Cura (Elche). Foto: Bárbara

Huerto del Cura (Elche). Foto: Bárbara

 

Huerto del Cura (Elche). Foto: Bárbara

Huerto del Cura (Elche). Foto: Bárbara

 

Con el frío que hace, estos troncos nos muestran la belleza de sus «desnudos» con estoicismo y sin falso pudor.

Cerca del Gran Ródano

Arles. Foto: Bárbara.

Arles. Foto: Bárbara.

Desde la Fundación Van Gogh, callejeando para dar un último vistazo al Gran Ródano uno se encuentra con rincones así.

Arles. Foto: Bárbara

Arles. Foto: Bárbara

Eglise du Mèjan. Arles. Foto: Bárbara

Eglise du Mèjan. Arles. Foto: Bárbara

Florencia: San Lorenzo, la iglesia de los Médicis

S. Lorenzo. Foto: Bárbara

S. Lorenzo. Foto: Bárbara

Florencia, San Lorenzo. Fotos: Bárbara

Florencia, San Lorenzo. Foto: Bárbara

San Lorenzo es la iglesia de los Médicis que fue levantada sobre un templo del año 393 y reestructurada en el siglo XI. Brunelleschi la reconstruyó en estilo renacentista en 1419, aunque la fachada nunca llegó a terminarse. El conjunto de las Chapelle Medicee comprende la Capella dei Principi y su cripta; la Sacristía Nueva, con los sepulcros de los Médicis realizados por Miguel Ángel; y la Sacristía Vieja. En las tumbas Mediceas, las figuras funerarias representan la noche, el día, el alba y el ocaso y estas  se encuentran entre sus grandes obras. La gran cúpula de Buontalenti recuerda la de Brunelleschi en el Duomo.

Este soberbio conjunto alberga un número importante de tesoros artísticos como es la escalera manierista de Miguel Ángel en pietra serena de la biblioteca, así como el techo y los muebles diseñados por él; el enorme fresco del martirio de S. Lorenzo  de Bronzino; los púlpitos de bronce de Donatello…

Púlpito de bronce de Donatello. Foto: Bárbara

Púlpito de bronce de Donatello. Foto: Bárbara

 Aunque Miguel Ángel propuso diversos proyectos para la fachada de S. Lorenzo, nunca llegaron a realizarse. Seis grandes duques están enterrados en la Capella dei Principi. La Sacristía Vieja fue trazada por Brunelleschi y decorada por Donatello. Una sencilla losa de piedra delante del altar mayor cubre la austera tumba de Cosme el Viejo, fundador de la dinastía de los Médicis. Por último, el jardín del claustro está adornado con setos, granados y naranjos. El claustro merece capítulo aparte, hay que tomar aliento y descansar, tomarse un tiempo para asimilar todo lo anterior.

Comer en Castellón: Hotel Luz, Restaurante aQua

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Cuando llega el viernes se nos pone el cuerpo de fiesta, con ganas de pasarlo bien y desconectar hasta el lunes. En el Restaurante aQua  de Castellón, con merecidos premios, nos obsequiaron con este postre tan delicioso como ligero, ideal para poner el broche de oro a cualquiera de sus menús. Si a la vista es refrescante, en la boca es una auténtica golosina.

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Sobre una hoja de parra, una base de higo fresco rematado con helado de coco; la combinación es realmente exquisita, dulce sin empalagar, como un sorbete refrescante.