Las raíces al aire buscando el tibio sol de la mañana o en pos simplemente de la luz que las dibuja con nitidez sobre la tierra.
En noviembre de 1888, tal como pone en la cartela, Vincent escribe a su hermano Theo describiendo la avenida de los Alyscams tal como la ve y siente. Este lugar, entonces igual que hoy, era un lugar donde las familias iban a pasear, los niños a jugar y a disfrutar los días en los que el sol se filtraba por entre las hojas de los álamos de gruesos troncos; aquí plantaba el caballete para que se vieran además los sarcófagos en hilera… También Gauguin pinta los Alyscamps a su manera para mostrarle a su amigo como se debía pintar… Sin comentario.
Entrada a la Necrópolis y punto de partida para el Camino de Santiago desde Arles.
El nombre de «Alyscamps» («Campos Eliseos» en provenzal) se aplica a la necrópolis de la época romana a lo largo de la vía Aurelia al este de la villa romana de Arelate (Arles), Esta necrópolis (villa de los muertos) muy extensa se reduce hoy a una avenida de sarcófagos. En la Edad Media fue uno de los más célebres cementerios de Occidente. El lugar fue declarado Monumento Histórico en 1913.
Durante años se saqueó la necrópolis e incluso los sarcófagos se los llevaban para que sirvieran de abrevaderos para los animales… ¡Hay gente para todo!
Dos muestras de los puestos coloristas, bodegones auténticos que se muestran en la llamada con justicia la Catedral de los Mercados; este en Barcelona es una fiesta para los sentidos, todo lo imaginable se encuentra en la Boquería, donde además se pueden tomar unas cañas con unas tapas fantásticas… ¿se puede pedir más?
Picasso y su última mujer Jacqueline en un salón de su residencia, el castillo de Vauvenarges, a donde se trasladaron a vivir en 1959. A partir de entonces se acaba la vida social del pintor y la vida se torna solitaria, centrada casi exclusivamente en el trabajo: todo el castillo, situado en un lugar apartado, se convierte en estudio. Su labor se centra en su modelo: Jacqueline. Mas adelante se mudan a Notre Dame de Vie , su última morada; en 1962 Picasso pinta 70 veces a su mujer, al año siguiente 160 veces. La foto refleja una escena doméstica y cotidiana donde llaman la atención los pantalones a rayas de un Picasso anciano, que viste como un chaval.
Una foto curiosa de la actriz francesa de moda, musa de los años cincuenta-sesenta, icono en el que se fijaban todas las adolescentes del mundo, con Picasso, otro fenómeno que, al margen del mundo artístico, era también objeto mediático. La foto corresponde a una visita que ella hizo al estudio del pintor en Cannes en 1956. La fotografía aun siendo antigua, con poca definición tiene su aquel, siendo además poco conocida.
La flamante nueva alcaldesa de París es por primera vez una mujer y además nacida en Cádiz, y por si fuera poco una mujer joven con experiencia en la labor consistorial por haber sido teniente de alcalde del anterior ayuntamiento capitaneado por el también socialista Delanöe. Desde hacía tiempo se rumoreaba sobre la posibilidad de que Anne Hidalgo fuera quien le sustituyera, dado que había sido su mano derecha en la reconocida, por todos, limpieza de cara de la ciudad, lo que había dado un impulso renovador en todos los sentidos. En el ámbito cultural llenaron París de conciertos de música, en los jardines, parques…; recuerdo la fiesta de la música por debajo de todos los puentes del Sena, rumba, salsa, rock que se celebra, creo, por junio o mayo… y todo París baila que te baila… o el cierre de calles céntricas los domingos para poder patinar -familias enteras patinando- y los carriles bici y el poderlas alquilar en cualquier lugar y las exposiciones de fotografías en el Luxemburgo… en fin. ¡Ay, y se me olvidaba que a ellos debemos la playa parisina, una zona acotada por banderolas azules, con tumbonas y duchas para que los ciudadanos y turistas pudieran tomar el sol al lado del Sena…
Enhorabuena a Anne Hidalgo; también, faltaría más, al nuevo primer ministro Valls, nacido en Barcelona. Y me pregunto: ¿será que los buenos políticos españoles están fuera? Porque de los de aquí, pocos se salvan… por no decir ninguno. ¡Ay, si Agustina de Aragón levantara la cabeza!
¡Bromas aparte, estoy muy orgullosa!
El toldo se va abriendo para dejar pasar los primeros rayos primaverales; en la pared, luz y sombras: el esbozo de la sonrisa de las gitanillas, de los geranios, de las begonias que no se ven…, pero que a las tres de la tarde son carcajadas que se escuchan rotundas hasta en la cocina inundada de sol…