El «salto» que más me gusta de los que el fotógrafo Philippe Halsman hizo dar a los famosos; este es para mí el mejor, inmejorable; toda la frescura y la alegría de la gran actriz se muestra en esta toma tan vital y juvenil, tal como enamoró al público en «Vacaciones en Roma» o en «Sabrina». Cara de ángel eso es lo que nos viene a la cabeza, fotogenia, o flechazo a la cámara, Audrey era, es insuperable.
Archivos
Juan Rulfo fotógrafo
La faceta de fotógrafo de Juan Rulfo quizá no sea muy conocida fuera de México; sí para los amantes de la fotografía y los profesionales que saben que el autor de «Pedro Páramo» y «El llano en llamas», dos libros fundamentales de la literatura universal, tenía dos pasiones que coincidieron cronológicamente, (1940-1958), la escritura y la fotografía. Las imágenes de Rulfo abarcan el paisaje de México, la arquitectura, el retrato, la vida, los grupos étnicos… Algunas de estas fotografías ilustraron una de las ediciones de «Caminos de México», una guía turística. La primera gran exposición de fotografía de Rulfo se hizo en 1980 en México en un merecido homenaje de carácter nacional. En el 2001, en el Palau de la Virreina de Barcelona, se celebró la exposición «México: Juan Rulfo fotógrafo» una muestra muy completa donde el mundo indígena, mítico y poético de Rulfo se manifiesta en toda su verdad, dignidad y belleza. Para todos los que admiramos la obra literaria de Juan Rulfo esta faceta de gran fotógrafo se suma a lo «literario» a la hora de conocer un poco más el mundo intemporal creado por él.
Edward Steichen-Rodin
Durante su larga vida profesional Steichen tocó todos los géneros, el paisaje, los desnudos, los retratos, la moda, la publicidad, las flores, la danza…, setenta años de prolífica producción que no dejó de lado el arte y los artistas como son los retratos de Matisse o el de Rodin y sus fotografías a la luz de la luna del «Balzac», como esta, llamada «El cielo abierto, 11 p. m.», quizá la más sugerente de todas ellas, rodeada de misterio con esa atmósfera nocturna envolvente y posiblemente la más famosa. Steichen, meticuloso, anotaba las horas en que hacía sus tomas. Rodin dijo de ellas: «Sus fotografías harán comprender al mundo mi Balzac». Rodin se entusiasmó cuando vio los Balzac nocturnos, fue él el que sugirió al fotógrafo que los hiciera a la luz de la luna cuando la escultura estaba aún en yeso. Como buen pictorialista pasó horas buscando en el laboratorio el tono deseado y él mismo expresó que había «pintado» al Balzac como si fuera un cuadro, que en definitiva era lo que buscaban los fotógrafos llamados pictorialistas.
Gertrude Käsebier
Gertrude Käsebier (1852 Iowa- 1934 N,Y.) está considerada la primera fotógrafa americana y la más influyente del pasado siglo. Su primera gran dedicación fue el dibujo y la pintura que abandona por la fotografía perfeccionando su aprendizaje en Europa. Abrió su primer estudio en Manhattan en 1897. Se relacionó profesionalmente con Alfred Stieglitz, quien la incluye como miembro fundador de Photo-Secession, grupo que promovió el pictorialismo y la promoción de la fotografía como expresión artística; publicó regularmente sus fotos en la revista Camera Work editada por Stieglitz y este, en 1906, organiza una gran exposición de ella y de Clarence H, White en su galería 291. El trabajo de esa famosa galería ayudó a elevar la fotografía en Estados Unidos al mismo nivel que la pintura o la escultura. A través de Buffalo Bill consigue poder retratar a los indios que formaban parte de su espectáculo; el resultado son unos retratos llenos de respeto, belleza y dignidad; retratos que se perpetúan durante una década en la que la artista mantiene una relación de amistad con el pueblo sioux. La relación especial de Gertrude con los indígenas se remonta, por otra parte, a su niñez en Colorado. Estos retratos se exhiben hoy y forman parte de la Colección del Museo Nacional de Historia Americana en el Instituto Smithsonian. A Gertude Käsebier se la considera la madre de la fotografía estadounidense.
Que no nos falte…
Que no nos falte el contacto con la naturaleza para no perder el rumbo, salir a respirar el salitre del mar, contemplar asombrados las raíces al aire de los enormes ficus o ver el vuelo de las gaviotas y escuchar su parloteo sobre nuestras cabezas es lo que deseo para este año que empieza; algunos pensarán que no es mucho, pero es lo que Cartagena me ha brindado este fin de año. No obstante, para mí es todo un regalo que no tiene precio…
Feliz 2016!
Edward Steichen, figura clave de la fotografía moderna
Edward Steichen está considerado el mejor fotógrafo de todos los tiempos. Nacido en Luxemburgo, hijo de emigrantes, vivió en N.Y. donde fraguó su prolífica carrera. Junto con Alfred Stieglitz funda la famosa galería «291», donde exponen la obra de los grandes pintores del momento como Picasso, Matise, y también a Cézanne, Toulouse-Lautrec o al escultor Rodin. Desde su cargo de director de Vogue y Vanity Fair marca las pautas de la nueva estética fotográfica y coloca la fotografía al servicio de la moda; son muy conocidas y celebradas las tomas que hiciera a Greta Garbo. Como todos los grandes de la época, la guerra no le fue ajena y como consecuencia inevitable innova, también, la fotografía de guerra. Su primera cámara fue una de las llamadas «detectivescas» de Kodak y fue el primero en experimentar con la técnica a color de los hermanos Lumière. Pero la obra de este genial fotógrafo no solo abarca la moda, sino que tuvo un primer periodo pictorialista que llega hasta la Primera Guerra Mundial con retratos, desnudos y paisajes bellísimos imbuidos de una atmósfera impresionista, un periodo de entreguerras y otro expositivo caracterizado por la organización de grandes muestras de fotografía. Asume la dirección del Departamento de Fotografía del MOMA de N.Y. Desde allí organiza su gran obra, la muestra The Family of Man, en 1955, la única exposición declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Bellísimas estas tres fotografías que no necesitan comentario.
Los saltos de Philippe Halsman II
El fotógrafo lo denominó «jumpology»; y respecto al salto dijo: «En un salto, el protagonista, en una repentina explosión de energía, supera la gravedad. No puede controlar todas sus expresiones, su gesto en la cara y los músculos de sus miembros. La máscara cae. La persona real se hace visible. Uno solo tiene que atraparlo con la cámara.» Él buscaba la emoción y en definitiva, la esencia de cada uno. En el salto cada uno se centra en eso y su psicología emerge de alguna manera; en realidad el salto era una forma de acercarse al personaje. De modo que buscaba lo mismo que los surrealistas, crear obras fruto del pensamiento sin intervención de la razón.
Ave del paraíso
Viendo estas fotos, uno puede pensar que está en las Islas Canarias, en el parque del reloj de flores de Santa Cruz de Tenerife, por ejemplo, pero no, estos ejemplares de ave del paraíso forman parte de la exuberante vegetación de los magníficos jardines del Hotel del Huerto del Cura de Elche, un lugar paradisíaco cuyos bungalows se diseminan entre caminos cubiertos de palmeras y plantas tropicales; un lugar donde los pájaros te despiertan del silencio de la mañana y el sol se derrama por entre las plantas, y se puede creer que se está en otro meridiano… No hace falta irse muy lejos para encontrar el paraíso.
A los que viajan…
A los que viajan en estos días de fiesta, mucho cuidado en las carreteras, lo importante es llegar al destino y volver felices, pero recordando que el viaje en sí puede y debe ser un placer y un medio de encontrarnos a nosotros mismos, de compartir experiencias y de gozar disfrutando del paisaje. Bon voyage!

























