Archivos

Recetas para épocas de supervivencia: Patatas al ajo cabañil

Pablo Neruda dijo de Miguel Hernández que tenía «cara de patata recién sacada de la tierra». No es un comentario peyorativo, sino la expresión de su unión con la tierra.

Esta receta lo mismo sirve «para un cosido que para un remiendo», expresión muy castiza de esta patria al borde del colapso fundamentalmente por dos enemigos del pueblo llano, a saber: los sinvergüenzas especuladores internos y los externos a nivel mundial. La receta, aunque simple y barata, alegra cualquier mesa, lo mismo acompañando unos huevos majestuosos con puntilla y rebordes de gorgueras felipianas de El Escorial, que unidos a cualquier exquisitez  de casquería ( higaditos, criadillas, riñones…), tan desnostada por los cardiólogos y, por eso mismo, tan exquisitas y de pecado mortal.

Patatas al ajo cabañil.

Ingredientes:  aceite, patatas, ajos y vinagre.

Cortamos las patatas en rodajas finas, como para tortilla española, y las freímos en abundante aceite a fuego vivo y bajamos luego a fuego suave  para que queden blandas. Reservamos las patatas. Picamos bastantes dientes de ajos, como para asustar a un regimiento de vampiros, y los ponemos en la misma sartén, rehogamos y, sin que lleguen a tomar color, añadimos las patatas. Regamos con abundante vinagre y seguimos rehogando un poco más. Et bon apetit!

«Carta de navegación» (Poesía 1975-2005). Juana J. Marín Saura, poeta

«Carta de navegación».

Tras  el sugerente titulo «Carta de navegación» se encuentra reflejado el exquisito hacer de Juana J. Marín por espacio de treinta años, «verso a verso, poema tras poema» anudando imágenes, espacios íntimos e intimistas atmósferas donde  desde «el otro» se sucede el yo más lírico y trascendente. Esta antología es el resultado de una vocación «en llamas», incendiada, profunda, enraizada a veces en el paisaje real o en la interiorización de ese otro paisaje humano, siempre presente. Trabajadora infatigable, cofundadora de la revista literaria Azahara, escritora en revistas, catálogos de arte y literatura, articulista  en medios de comunicación, su actividad refleja su amor constante por la literatura y por la pintura con la que tiene una relación muy directa  a través de su permanente contacto con pintores de hoy y del pasado; en «El rastro del pincel», libro de poemas del año de 1988, encontramos  poemas dedicados a Matisse, Braque, Picasso, Kandinski, Degas, Miró, Dalí, Millet…

Es «Premio Internacional de Poesía Zenobia». Madrid 1989. Han sido traducidos al sistema braille sus libros de poemas: «A través de la luz», » Habitar el aire» y «Del azul». Amante de tertulias,  de coloquios donde la palabra es sujeto y predicado del fraseo poético, la presencia de Juana J. Marín Saura, lo mismo en su etapa madrileña como aquí nos era imprescindible.  Juana nos debe tras unos años de silencio el siguiente libro que está por venir y que todos esperamos.

La antología está prologada por Luis Alberto de Cuenca y la portada es de Rosa Vivanco. El libro está editado por la Universidad de Murcia en 2006.

Del libro de poemas «Del azul».

Tu memoria.

Desde esta tarde sabes

que tu memoria se guarda

                                          entre mis libros

Como ligeros pétalos

ocupa el dorado hueco

                               que la juventud

                                       nos dejara para siempre.

Proverbios Africanos

Estatua de la sociedad «bwiti», sociedad de iniciación «tsonga».

Proverbio Tsonga (África del Sur). 

De la Muerte

«La vida es lenta en venir,

la muerte es inmediata».

 Porverbio Kikuyu ( Kenya)

De las fuerzas secretas

» No hay nada que camine sobre la

tierra que no pueda ser atrapado».

Del libro » Poesía Anónima Africana». Editor Miguel Castellote.

Ilustración del libro «África Negra.  La creación plástica» de » El Universo de las Formas», Ed. Aguilar,  Madrid, 1967.

«Sobre el cubismo» de A. Gleizes y J. Metzinger.

Digitalizando nuestra biblioteca nos hemos encontrado con un libro de A. Gleizes y J. Metzinger, el número 21 de la Colección de Arquitectura, editado por el Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Murcia, Galería-Librería Yerba de Murcia, Consejería de Cultura y Educación de la Comunidad Autónoma de Murcia y Dirección General de Arquitectura y Vivienda de MOPU, 1986. «Sobre el cubismo» es un estudio  de 1912 -el primero que se hizo- sobre este  movimiento. «El Renacimiento es la apoteosis del SUJETO, que rechaza el predominio del OBJETO. El carácter innovador del cubismo reside en eso y muchos lo consideran como «la revolución pictórica más importante desde el Renacimiento». Conceptos como la «belleza», «lo decorativo» y la «obra en sí» -y añado «per se»-  recorren un libro sencillo en la exposición y esclarecedor que el lector agradece; sin duda contribuye a ello la excelente traducción, sin la cual, muchas veces los conceptos artísticos y los «itmos» no hacen posible o dificultan la comprensión. En definitiva, digitalizar tiene su aquel,  y de hecho nos depara sorpresas tan agradables como el  reencuentro con la traducción del francés de Isabel Ramos Serna y de Francisco Torres Monreal, magníficos amigos del alma, de arroces en el campo y de audiciones de música clásica y arias operísticas.

Hollande: ¿Reorientación de Europa?

Países europeos encadenados por los ajustes saludan a Hollande con el cuerno de la esperanza. Sandro Botticelli: dibujo para el canto XXXI del «Infierno» de la «Divina Comedia» de Dante.

Desde Tulle, el nuevo presidente electo François Hollande ha pronunciado el  primer discurso programático en el que ha tocado todos los ejes de un programa que ha logrado movilizar e ilusionar a la izquierda y arañar votos al centro. Sarkozy, escorado en la segunda vuelta -y ante los pronósticos de su posible derrota- hacia la extrema derecha, ha visto abortada su alianza con Alemania. ¿Soplan de verdad nuevos vientos que nos hagan esperar una nueva reorientación en Europa frente al  neoliberalismo integrista de Angela Merkel?  Hollande ha hablado de unir a los franceses; «no hay dos Francias», ha dicho. Ha hablado de la conservación del modelo  social francés, de los valores de la República, de la justicia y de la juventud, de la recuperación, de las aspiraciones del pueblo, de escapar de la corrupción, del servicio más allá de nosotros mismos. Todo resumido en la frase: «La austeridad ha dejado de ser una amenaza». ¿Será verdad? Muchos millones de ciudadanos quisiéramos que fuera cierto.

Marc Chagall en la Ópera de París.

Chagall: Plafón de la Öpera Garnier de País.

Siendo presidente de la República Francesa el General de Gaulle se encarga al pintor bielorruso Marc Chagall, a través del entonces ministro de cultura André Malraux, la decoración del plafón de la Ópera Garnier de París. Esa fue ciertamente una decisión bien tomada. Cuando en semipenumbra se contempla la extraordinaria araña que ha ido bajando poco a poco para admiración de todos, pero sobre todo para los estudiantes que, en el gallinero -y qué gallinero-, contienen el aliento; entonces, libre de impedimentos, se puede contemplar el plafón poblado de compositores y de personajes de conocidas obras operísticas; pero eso es lo de menos, lo realmente interesante es el mundo de ensueño al que nos traslada siempre Chagall. Y si la ópera en cuestión dura tres horas y no es de las favoritas, pasear por el techo de la mano de esos pinceles merece la pena sin lugar a dudas.

Picasso y Dora Maar. Las fotos del «Gernika».

Dora Maar: «Picasso en el taller des Grands Agustins trabajando en el Guernica»

Cuando Picasso conoce a Dora Maar, esta era ya una conocida fotógrafa unida al movimiento surrealista; sus primeras fotos de París deben su gran impacto a la perspectiva en picado que tanto le gustaba utilizar. Su fotografía elegante y serena de estudios de flores y semillas posee una luminosidad exquisita; bellísimo es el retrato de «Assia» e inquietantes las que le toma en el 34. Quizás de toda su producción dos de las más conocidas  sean «El retrato de Ubu», que se convirtió en un icono del movimiento surrealista, y aquella en la que una mano sale de una caracola -fotografía sin título-. En los años treinta realiza retratos a poetas como George Hugner, dadísta; al pintor Yves Tanguy; al actor y director de teatro Jean-Louis Barrault; al poeta y escritor René Crevel, etc., etc., etc.  Su encuentro casual con Picasso, en les Deux Magots, es algo bien sabido y forma parte de la leyenda del pintor. Mantuvieron una relación que duró siete años, durante la cual Dora pudo fotografiar el proceso creativo del cual surgió el cuadro definitivo del Gernika, expuesto por primera vez en la Exposición Universal de París de 1937. El gobierno republicano había encargado a Picasso un mural para dicha exposición y los bocetos no avanzaban, le faltaba el leitmotiv; fue el terrible bombardeo de Gernika lo que le procuró el desgarro, la rabia, el motivo que haría de este célebre mural un icono del siglo XX, ubicado desde hace unos años en el Museo de Arte Reina Sofía. Las fotos que Dora realizara en el estudio de Picasso, en el 7 de la rue des Grands Agustins, constituyen un testimonio valiosisimo en cuanto a la gestación de esta obra genial sobre la que el pintor dijo: «La pintura no se hace para decorar apartamentos. Es un instrumento de guerra». Dora Maar, que fue modelo no solo del mural sino también de la serie de óleos «Mujer llorando» y de muchos dibujos, no debe pasar a la historia -pues sería totalmente injusto- como una de las amantes de Picasso; su obra como pintora, fotógrafa y poeta vale por sí sola; quizás su aislamiento posterior -en una casa en Ménerbes, cerca de Luberon, en la Provenza- no entendida por muchos, responda a una dignidad muy respetable, teniendo en cuenta que se pudo aprovechar de su condición de «exmujer de» y no lo hizo. Las  magníficas fotografías de Dora Maar sobre el mural las compró el Museo de Arte Reina Sofía en una subasta, aunque no son las únicas que existen. La fotografía es del mágnifico libro de Mary Ann Caws: «Dora Maar con y sin Picasso. Una biografía». Ed. Destino, 2000. ¡Fantásticas las fotografías de Dora Maar!

¿Christine de Pisan fue la primera feminista de la historia?

Miniatura de" Libro de la ciudad de las damas", anonimo. Circa 1405. París Biblioèque Nationale de France.

Virginia Woolf consideraba que Christine de Pisan, nacida en Venecia sobre el 1364, y aunque pueda sonar a anecdótico o superficial, poseía una habitación propia para escribir, algo indispensable para desarrollar una obra; hay que pensar en el papel de la mujer entonces. Nacida a caballo entre el final de la Edad Media y el principio del orden nuevo que supuso el Renacimiento se ganó el derecho a trabajar como escritora y a mantener a su familia. Tuvo el privilegio de vivir en la corte, pues su padre fue nombrado médico de cámara y astrólogo de Carlos V;  y fue tras la muerte este y de su esposo cuando se vio abocada, en la corte de Francia, a tomar las riendas de su vida. La terrible guerra de los Cien Años y las penurias que tuvo que afrontar para sacar adelante a los suyos debió forjar un carácter extraordinario. Los libros en aquella época estaban reservados a los bibliófilos y de cada uno de ellos se hacían muy pocos ejemplares. Christine de Pisan, cuando ya se lo pudo permitir, corregía sus manuscritos hechos en pergamino; primero pasaban por el copista, después por el rubriquista y finalmente por el miniaturista: a la imprenta le quedaba siglo y medio de espera. La escritora aparece muchas veces representada en sus manuscritos. La tristeza y la soledad tras la muerte de su marido -enviudó muy joven- nos descubre un matrimonio por amor, cosa poco frecuente entonces, tristeza y soledad que refleja en estos versos: «Estoy sola y sola quiero estar. / Sola me dejó mi dulce amigo». Escribió más de 40 obras, tanto en verso como en prosa; quizás la más conocida sea el «Libro de la ciudad de las damas». También recibió el encargo de escribir la biografía de Carlos V. algo inusual  para una mujer en esa época. ¿Fue Christine de Pisan la primera feminista? Muchas así la reivindican; en cualquier caso, todo un ejemplo de talento y valentía.