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Willem de Kooning

Kooning: "Pirate". Óleo sobre tela, 223 x 194. MoMA.

Kooning: «Pirate». Óleo sobre tela, 223 x 194. MoMA.

Willem de Kooning está considerado uno de los máximos representantes de la Escuela de Nueva York o expresionismo abstracto; de origen holandés se trasladó a Nueva York en 1926 por lo que es considerado un pintor americano. En 1948 expuso por primera vez, individualmente, obras abstractas en blanco y negro, y desde entonces se le consideró uno de los principales pintores del expresionismo abstracto y es cuando a su obra se aplica, por primera vez, el término de action painting por sus amplios y gruesos trazos; aun así su labor ha sido, a través de los años, una búsqueda en la fusión del expresionismo, el cubismo y el fauvismo. tarea titánica a la que nunca renunció, partiendo de la figuración inicial. Así, de forma paralela a la abstracción, a partir de los años 50 crea una amplia serie de obras casi todas con el mismo título: mujer, en las cuales combina elementos figurativos con otros puramente abstractos; mujeres grotescas, de toscas facciones, primitivas, de sexualidad evidente. Entre la red de líneas que caracterizan su obra, el gestualismo vital es, junto con el color emotivo, la expresión de la energía que trasmite.

Kooning: "Interchanged". Óleo sobre tela. 1955. Colección de David Gellen. Los Angeles.

Kooning: «Interchanged». Óleo sobre tela. 1955. Colección de David Gellen. Los Ángeles.

Kooning: "Orestes". 1947. Esmalte sobre papel montado sobre contrachapado. 61 x 91.

Kooning: «Orestes». 1947. Esmalte sobre papel montado sobre contrachapado. 61 x 91. Colección privada.

Willem de Kooning nació en Rotterdam en 1904 y murió en East Hampton en 1997 después de padecer alzheimer desde 1989.

Odilon Redon y la Abbée de Fontfroid

Odilon Redon: "El dia". Óleo sobre lienzo. 1910.

Odilon Redon: Panel izquierdo de «El dia». Óleo sobre lienzo. 1910. Abadía de Fontfroid.

La abadía cisterciense de Fontfroid (Narbonne) fue un centro espiritual del Languedoc, vanguardia de la lucha contra los cátaros. Uno de sus abades llegó a ser papa en 1334 con el nombre de Benoît XII e hizo construir el palacio de los Papas de Avignon. En 1791 el último monje abandona la abadía y esta es vendida. Con posterioridad, en 1833, el claustro, la iglesia y la sala capitular son declarados monumentos históricos y en 1843 son restaurados por Viollet-le-Duc; este es, así mismo, el responsable de la restauración de Notre Dame de París y «padre» de las quimeras y de mi Estirga, que se asoman desde entonces sobre el parvis de la catedral para, abarcando toda la ciudad, hacernos ver lo «pequeños » que somos.

La pintura de Odilon Redon y su peculiar forma de entender el mundo la podemos ver en el Museo d’Orsay.

Odilon Redon: "La noche". fragmento del panel. Óleo aobre lienzo. 1910. Abadía de Frontfroid.

Odilon Redon: Panel izquierdo centro del friso «La noche»l. Óleo sobre lienzo. 1910. Abadía de Frontfroid.

En 1908 Gustave Fayet y su mujer, Madelaine, compran la abadía y emprenden importantes trabajos. Odilon Redon realiza unos grandes paneles al óleo que representan su personal visión del día y de la noche. Bajo la influencia de Fayet, también pintor, Fontfroid se convierte en un centro cultural y artístico. En verano se celebran los «Nocturnos» de Fontfroid.

Los últimos Polloks

J. Pollok: " The-deep" 1953. País, Museo de Arte Moderno

J. Pollok: » The-deep» 1953.  París, Museo de Arte Moderno

 

J. Pollok: "Easter  an totem".1953. MoMA.

J. Pollok: «Easter an totem».1953. MoMA.

 

J. Pollok: "Greyed Rainbow". 1953.

J. Pollok: «Greyed Rainbow». 1953.

 

A partir de los años cincuenta Pollok cambia de estilo y retoma  la figuración en blanco y negro; su vida se truncó por un accidente de circulación cuando había alcanzado una elegancia suprema. Creo que fue con «Obra  Number 7 » fechada en 1951 , hoy en la National Gallery of Art, cuando se inicia la última vuelta de tuerca.

J. Pollok: "Number 7". 1951.  National Gallery of Art.

J. Pollok: «Number 7». 1951. National Gallery of Art.

Piazza della Santissima Annunziata

Florencia. Foto: Bárbara

Florencia. Foto: Bárbara

 

Detalle. Foto: Bárbara

Detalle. Foto: Bárbara

 

Detalle. Foto: Bárbara

Detalle. Foto: Bárbara

 

Florencia. Foto: Bárbara

Florencia. Foto: Bárbara

 

No lejos del Duomo, en la preciosa Piazza della SS Annunziata, esta fuente seca me encantó, aunque no logré saber quiénes son estos personajes ni su simbolismo; al fondo las singulares arcadas iguales a las del orfanato -enfrente- «Spedale degli Innocenti», que fue el primer trabajo renacentista de Brunelleschi; los medallones con niños pequeños se incorporaron en 1480 realizados por Andrea della Robbia, según dicen, para inspirar compasión.

Medallones degli Innocenti. Foto: Bárbara

Medallones degli Innocenti. Foto: Bárbara

L’Art Brut y la perversión del nazismo (II)

Carlo: "L'échassier"

Carlo: «L’échassier». Gouache, 70×50.cm . 1963

Durante los años 1929 a 1933 ya se habían realizado diversas exposiciones de l’art brut en ciudades de Francia, Alemania y Suiza. A partir de 1933 el Psychiatrc Clinic de Heidelberg, donde trabajaba  el psiquiatra Hans Prinzhorn, es objeto del programa de exterminio de los enfermos mentales por parte de los nazis; la clínica es tomada por los alemanes y las obras de los enfermos usada como propaganda de la manera más perversa. Goebbels, el gran orquestador, organiza con las obras de arte contemporáneo, confiscadas en distintos museos, de Klee, Kokoshka, Kandinsky, Chagall, Cézanne… unas comparativas con las obras del psiquiátrico bajo el nombre de «Arte degenerado». El desprecio del nazismo hacia los enajenados, los marginados, los homosexuales, los seres más indefensos de la sociedad a los que había que eliminar, en aquellos años de locura colectiva, se hace patente en estas burdas exhibiciones donde el arte es utilizado  de forma cruel y panfletaria, abortando el sentido profundo del arte y de los misterios de la mente humana.

Publications de la Compagnie de l’Art Brut. Fascicule 6. Dirigées par Jean Dubuffet, Paris, 1966.

l’Art Brut (I)

Dubuffet: "París plaisir V". 1962

Dubuffet: «París plaisir V». 1962

El arte primitivo, popular, como expresión de una necesidad interior, realizado por personas al margen de consideraciones artísticas o de convencionalismos culturales, ha existido siempre; sus realizaciones, caracterizadas por su pureza, originalidad y alejadas de todo formalismo artístico, es el reflejo de lo más intimo del ser, de su subconsciente. Cosificar, tanto como clasificar, es una tentación a la que esta pura expresión de los pueblos primitivos no escapa; y así, en Francia, en los años cuarenta del pasado siglo, el pintor vanguardista Jean Dubuffet crea la expresión l’art brut (arte en bruto) para designar estas manifestaciones mezcla de estética neofigurativa y de pintura matérica.

El arte bruto o fuera de las normas encuentra su inspiración en el arte popular tradicional, pero a diferencia del naïf no está realizado cara a un reconocimiento posterior.  En la espontaneidad de los niños, de los enfermos mentales, de los marginados es la fuente donde bucea Dubuffet, que en 1945 crea la compañía del Arte Bruto en París con André Breton y el también escritor Jean Paulhan, y publican un manifiesto. En el Museo de las Artes Decorativas de París se realiza, en 1967, una gran muestra dedicada a este movimiento, al final «artístico», una vez que el sistema lo ha integrado.

No hay que desdeñar la gran influencia del psiquiatra Hans Prinzhorn, que ya en 1922 publicó un estudio sobre las expresiones artísticas basado en las de los enfermos mentales del psiquiátrico de Heidelberg en el que trabajaba, demostrando que la pulsión creadora instintiva no desaparece con la desaparición de la personalidad; sin duda en los medios artísticos fue un gran revulsivo, influenciando a Paul klee, Schlemmer, Max  Ernst, André Breton,,,  En los años 30 se realizan ya exposiciones temporales en varios países europeos.

Dubuffet :"La Grotte" de la ville Falbala.

Dubuffet :»La Grotte» de la ville Falbala.

 

La Grotte se encuentra dentro de la Closerie o Ville Falbala, construida en Périgny-sur-Yerres -donde está la fundación Dubuffet, lugar donde se conservan más de 1000 obras de este artista polifacético-, simulacro de un jardín cerrado construido por el artista en epoxi y cemento proyectado, y pintado con poliuretano sobre una superficie de 1610 metros cuadrados, declarada Monumento Histórico en noviembre de 1998.  La Ville Fabala está considerada su obra mayor.

La Cúpula de la ONU de Miquel Barceló

Miquel Barceló, Cúpula de la ONU

Miquel Barceló, Cúpula de la ONU

Miquel Barceló, Cúpula de la ONU

Impresionante la Cúpula de la Sala de los Derechos Humanos y de la Alianza de las Civilizaciones en la ONU que realizara Miquel Barceló en 2008-2009, el pintor vivo español más universal. La Cúpula tiene 45 m. de diámetro y está a 12 m. de altura; ocupa  una superficie de 1.400 m. cuadrados y se necesitaron 35.000 kilos de pintura. El pintor mallorquín contó con un equipo de 15 personas. La cúpula se reforzó con una nueva estructura de aluminio. La dificultad técnica del principio se vio resuelta con la utilización de un fuerte y compacto pegamento que permitió al artista modelar las estalactitas que cubren el techo, de hasta 50 kilos de peso. Tiraba la pintura con un compresor y poco a poco tomó cuerpo la idea de representar una cueva barrida por las olas; una especie de planeta lleno de estalactitas, que resume su idea del mundo que se dirige hacia el futuro. El enorme lienzo lleno de materia, tan querida por el artista, se tiñó de colores puros, verdes, azules y grises como base, y amarillos, lapislázulis y rojos para las estalactitas.

El mundo marino, recreado tantas veces por el pintor de Mallorca, es una constante en su obra; la insularidad está presente y condiciona la necesidad de expresión en pintores isleños como Miró, que mira al cielo, y en él, que se hunde en el mar, en las cuevas hermosas de Artá y del Drach. Son pintores telúricos atados a su singularidad cósmica.

Jackson Pollok II

Jackson Pollok: "Obra número 18". Museo Guggenheim de N.Y.

Jackson Pollok: «Obra número 18». Museo Guggenheim de N. Y.

Se suele decir que «nunca segundas partes fueron buenas», en este caso doy fe de que sí; los cuadros de Pollok, a medida que avanza en su estilo, son cada vez mejores. Fue una gran pérdida su muerte prematura en un accidente y siempre se piensa, en estos casos, lo que podría haber llegado a hacer. En la Colección Peggy Guggenheim de Venecia se encuentra, por ejemplo, «La mujer luna» de 1942 con referencias todavía naturalistas. Al ir eliminando elementos reconocibles su personalísima forma de pintar abre un camino nuevo lleno de posibilidades. A Pollok se le llegó a conocer como «Jack the Dripper», haciendo un juego de palabras con «Jack the Ripper» (Jack el destripador).

Jackson Pollok: "Número 30. Ritmo de otoño". Museo de Arte Moderno de N.Y.

Jackson Pollok: «Número 30. Ritmo de otoño». Museo de Arte Moderno de N. Y.

Henry Miller: «Cartas a Anaïs Nin»

Bárbara Carpi. Oleo sobre papel.

Bárbara Carpi. Oleo sobre papel. Carpeta instrumentos musicales, París 2007.

Imprescindible este autorretrato del propio escritor americano a través de las cartas que durante quince años, los más fructíferos de su carrera, le envía a su amiga, amante y confidente, la también escritora Anaïs Nin. Estas «cartas» escritas en papeles de cualquier tipo -en sobres, en menús…- sin ánimo de ser publicadas posteriormente, nos dan cuenta del Miller ser humano en sus batallas diarias para sobrevivir como escritor en aquel París anterior a la guerra y de ese mundo en lo que todo pasaba en la Ciudad Luz. En ellas nos encontramos con el escritor tenaz, divertido. escandaloso, fascinado por el viejo continente, por su «madre, amante y musa»: Francia. Dos sensibilidades, Anaïs y Henry, unidas por su imperiosa necesidad de expresarse, de publicar sus respectivas obras y el estímulo que ambos artistas se procuran. El excelente escritor cobra aquí una dimensión distinta a la del libertino y escandaloso autor de relatos eróticos que sin duda lo fue para aquellos años en la convencional Norteamérica. Su lenguaje desinhibido, directo, explícito, demasiado explícito para muchos, se nos revela con una personalidad cautivadora y vitalista y cuya receptora, Anaïs, no le anda a la zaga en cuando a sensibilidad y categoría intelectual.

El autor de «Trópico de Cancer» y «Trópico de Capricornio»,  termina con»Primavera Negra», la trilogía que dedica a Anaïs. La sordidez en las relaciones humanas, la poesía y el sexo se aúnan en estas obras que palpitan de vida. Esta última fue publicada en París en 1936.

Acabo de releer «Días Tranquilos en Clichy» , publicada en 1940 en París y después reescrita en 1956 y finalmente publicada eb EEUU tras muchas vicisitudes, tachada de inmoral. El descaro y, repito, la poesía se enlazan con elementos rabelaisianos; la gran diferencia entre un relato erótico o pornográfico, para mí a estas alturas, estriba en que esté escrito por un mal o por un excelente escritor, ese es el caso de Miller junto con el gran Rabelais.

Rothko Chapel

La capilla de Rothko. Houston (Texas)

Interior de la capilla de Rothko. Houston (Texas)

 

ala sur de la capilla de Rothko.

Ala sur de la capilla de Rothko.

 

Sorprendente esta capilla ecuménica, lugar de meditación para todos, creyentes de cualquier religión y no creyentes, lugar de celebración de actos en defensa de los derechos civiles y culturales. El arte de hoy al servicio del hombre en un lugar de paz; igual que la capilla que Matisse decorase en S. Paul de Vannces, en el sur de Francia (esta católica). Esta obra singular se debe al matrimonio Menil, franco-estadounidense, que huyó del nazismo y se establecieron en Houston, Estados Unidos. John y Dominique de Menil tuvieron la idea de crear esa capilla no confesional para la cual le encargan al pintor 14 obras; desde el principio Rothko acepta, con la condición de participar en la construcción junto al arquitecto Philip Johnson, sustituido después por Howard Barnstone y Aubry Eugene.

El interior de la capilla es un octógono inscrito en una cruz griega, con las pinturas en tonos diferentes de negro, violeta y marrón. Su exterior es parecido a los templos egipcios. La capilla se inauguró en 1971, un año después del suicidio del pintor en su estudio de N. Y. A partir de entonces se la conoció como la Capilla Rothko. Maravillosa obra de arte.

Lucernario.

Lucernario.

Vista exterior.

Vista exterior.