Mology-Nagy (1895-19469) es una figura renacentista del arte del siglo XX; de origen húngaro, su actividad abarca casi todos los saberes, pues fue crítico, pintor, escenógrafo, fotógrafo, pedagogo, diseñador y cineasta. Su preocupación por la luz, los efectos lumínicos y el tiempo es una constante que se refleja en sus fotogramas. Los fotogramas, inventados al mismo tiempo que la fotografía a principios del siglo XX, fueron utilizados a partir de los años 20 por por Man Ray y Schad, pero el artista, que en ese momento estaba sobre todo dedicado a la creación pictórica, inicia sus fotogramas al entender las enormes posibilidades de este procedimiento que seguirá hasta su muerte; en total hablamos de unas 430 obras. Las propuestas de Maholy-Nagy siguen vigentes; la interacción entre sensibilidad y pensamiento, que desarrolla no solo en sus escritos sino en sus obras y su labor como pedagogo, dirigiendo en Chicago la New Bauhaus y creando el Institute of Design, nos hablan de su intensa actividad. De igual manera que otros artistas en los años 20, utilizará y experimentará con distintos materiales como el aluminio, el acetato de celulosa. el plexiglás, que, posibilitando nuevas técnicas, corroboran la relación entre la industria, las artes y la ciencia. En sus fotogramas, usará dos técnicas diferentes, intentando captar la luz; para ello se sirve de objetos traslúcidos, como el vidrio, el cristal, tamices, velos que a veces superpone, que sitúa sobre un papel fotográfico especial que expone a la luz natural o artificial, o bien utilizando una cámara oscura. El tiempo de exposición dejará sobre el soporte de las superficies claras un fondo oscuro; con la cámara oscura el resultado se verá solo después del revelado tras la fijación de la copia.
Maholy-Nagy definió el fotograma como «una escritura y dibujo de la luz» o dijo de él que le permitía «pintar con la luz». Pero el fotograma era mucho más: el descubrimiento de otra realidad enriquecida.



























