Un rincón callado, silencioso en un día de domingo cuando buscamos la paz de los pueblos. No obstante somos tantos los que huimos de la ciudad que cada vez resulta más complicado buscar un encuadre en el que el lugar salga intacto, sin coches, sin gente, solamente callado.
Paul Cézanne: la pintura pensada
La vida de Cézanne, repartida fundamentalmente entre Aix en Provence y París, nos puede a simple vista parecer insulsa comparada con la de Gauguin o de van Gogh o con la idea que tenemos del pintor un tanto atormentado y salvaje. Su infancia y adolescencia en Aix, una ciudad provinciana en 1839, estará ligada a su obra hasta su muerte en 1906. El pintor nunca se llegó a encontrarse cómodo en los círculos artísticos de París. En Aix inicia sus estudios de pintura y allí los continúa en la academia Suisse y se aplica en la copia de los grandes maestros del Louvre. Fue tertuliano del Café Guerbois al que asistían Manet, Pissarro, Renoir, Bazille… Su trayectoria en París no es fácil y su obra fue rechazada una y otra ven en El Salón de Otoño. El 1865 Manet había presentado en el Salón su Olimpia con un gran escándalo, Cezánne admiraba profundamente su obra y se nota su influencia en muchas de sus obras de ese periodo. En 1869 conoce a la que será su mujer, Hortense Fiquet, y madre de su único hijo Paul. Se refugia en L’Estaque, en la bahía de Marsella, durante el periodo que desemboca en la instauración de la III República. En esta estancia se percibe el comienzo de una nueva etapa: deja atrás el estilo romántico dando paso a la pintura de la reflexión. En Pantoise comienza a pintar muy unido a Pissarro al que considera su maestro. Vive con su familia una temporada en Auvers-sur-Oise en casa del doctor Gachet, quien más tarde acogerá a otro genio, Van Gogh; su paleta se aclara en los paisajes que pinta allí al aire libre. En París fracasa en las exposiciones en las que participa con los impresionistas, abandonando los círculos artísticos y manteniendo su amistad con Pissarro y con Zola. su amigo desde la infancia, a los que visita en Pantoise y en Médan. Continua pintando en L’Estaque. La ruptura con su entrañable amigo Zola se produce como consecuencia de la publicación de este de «L’Oeuvre», una novela en la que Cézanne es el protagonista solapado en un pintor fracasado; Zola es ya un novelista afamado y curiosamente, a partir de ahí comienza el reconocimiento del pintor por los grandes del impresionismo y por parte de pintores más jóvenes, como Matisse. El pintor nunca perdonó a Zola. Cézanne ya es admitido en el Salón y la aparición de Vollard, el famoso galerista y marchante, admirador de su obra, lanza esta hacia lo más alto.
El pintor desde que dejara los postulados impresionista, aunque siguiera toda su vida pintando la naturaleza, en la Provenza, va realizando un proceso lento de introspección, más propio de la labor de un arquitecto. Él aspira a realizar una obra digna de los museos; no es un vanguardista ni pretende una ruptura con la tradición si no dar un paso hacia adelante y lo consigue buscando la esencia de las cosas, no la superficie de ellas, Para Cézanne la pintura era «un modo insustituible en la investigación de las estructuras profundas del ser, una búsqueda ontológica, una especie de filosofía». Hoy es un maestro imprescindible para entender la pintura posterior, por ejemplo, en su serie de las bañistas la esquematización de los cuerpos, la inexistencia de perspectiva, ni de leyes anatómicas y los rostros que miran directamente al espectador son como máscaras… Matisse y Picasso, evidentemente le deben mucho; en cuanto a la deuda de los cubistas daría para mínimo para otro post. Vivió en soledad sus últimos años; en la actualidad en Les Lauves está su casa museo donde se guardan bocetos, dibujos y elementos que formaron parte de sus naturalezas muertas.
Los guanches (I)
DEDICADO A CANDIDE 57 Y A GILDERIC, QUE SÉ QUE AMAN LAS ISLAS CANARIAS.
Viví en la isla de Tenerife algo más de tres años, cuando era adolescente y, como tal, descentrada y algo tonta; allí pase la fiebre del «existencialismo», devoraba los libros de Camus, Sartre y soñaba con París; en eso fui precoz. Soñaba con les caves del Barrio latino y de Saint Germaine; Juliette Greco me inspiraba y Françoise Hardy, también. A pesar de esa necedad juvenil, recorrí la isla, la viví y descubrí su enorme belleza.
Desde hace 2500 años los guanches habitaron las Islas Canarias. El desconocimiento de su origen hace que las fábulas y los mitos hayan crecido alrededor de los antepasados de los actuales habitantes del archipiélago canario. Los griegos situaban en las islas Los Campos Elíseos y los romanos las bautizaron con el nombre de Afortunadas; Plutarco describe maravillas de las islas; Plinio, en su «Historia natural», las llamó «aquellas apasionantes islas». Aristóteles también habló de ellas y se dice que fueron los fenicios y los cartagineses, en sus rutas comerciales, los primeros en descubrirlas. Las manzanas de oro del jardín de las Hespérides, del hipotético jardín, se hallaban allí. En fin, un buen número de cosas se han escrito sobre las islas y sus habitantes, como que los guanches podrían ser los supervivientes de la Atlántida o que son de origen mauritano. La opinión más generalizada es que su origen es norteafricano y bereber. La lengua que hablaban tenía vocablos bereberes y de los tuaregs; vivían en el Neolítico cuando llegaron los españoles en el siglo XV y, tras casi 100 años de batallas, fueron doblegados sus reyes o menceys. Los habitantes de las costas se refugiaron en el interior de las montañas y los barrancos. Este enigmático pueblo se alimentaba de carne, derivados lácteos, moluscos marinos y del gofio, una especie de harina que obtenían moliendo el maíz. No conocían el horno y su cerámica de barro cocido al sol la hacían a mano, porque desconocían el torno. Sus armas eran la piedra y el palo, ya que desconocían los metales; sin embargo, momificaban a sus muertos y conocían la trepanación; existía el oficio de momificador. Las mujeres acompañaban a los guerreros en las batallas y se encargaban de retirar los cadáveres y de trasladarlos a las cuevas sepulcrales. Vivían en cuevas y se vestían con pieles de cabra o simplemente desnudos; eran blancos, con una estatura media de 1,71 los hombres y las mujeres, 1,57cm. Adoraban al Sol y tenían conocimientos medicinales. Un pueblo enigmático.
Cita de Miquel Barceló
Miquel Barceló dijo: «A los 25 años es difícil que pintes obras maestras. Velázquez, a los 25 pintaba cuadros interesantes, y era evidente que era un superdotado, pero sus grandes obras son las de la madurez. Pintar es cosa de viejos.
Dalí y su «Don Juan»
Aprovechando que mañana se clausura la exposición de Dalí en el Museo Reina Sofía de Madrid, quiero sumarme a este gran acontecimiento que ha sido la muestra, con una extraordinaria acogida por parte del público que ha hecho cola durante horas para poder aproximarse a la obra del genio ampurdanés; mi pequeña aportación es el recuerdo de los figurines que Dalí realizó para el Don Juan de Zorrilla en 1949 y 1950, cuya obra se representó en el Teatro María Guerrero de Madrid.
Muere el gran poeta irlandés Seamus Heaney
Ha muerto a los 75 años el premio Nobel Seamus Heaney en Dublín, Nacido en el condado de Derry, en Irlanda del Norte, el gran poeta dio forma e identidad a las voces de los campesinos, a la tierra, a la naturaleza de su rincón poblado de referencias históricas. Por que él es un hombre nacido en el corazón del Ulster, tierras que fueron desposeídas a sus antepasados junto con el gaélico. Nacido en la granja de Mossbawn, reivindica la importancia del lugar, del origen, de las raíces porque, no lo olvidemos, él es un hombre nacido en el corazón del Ulster. Se especializó en literatura inglesa en Belfast; su carrera académica ha sido tan brillante como su vida creativa; ha tenido dos cátedras, una en Dublín y otra en Harvar y, así mismo, la de Poesía de la Universidad de Oxford. La venta de sus libros de poesía ha sido récord de ventas, «North», alcanzó en unos meses la cifra de 50.000 ejemplares. Ha publicado 12 volúmenes, entre ellos, «Muerte de un naturalista», «El nivel espiritual», «Invernar», «La isla de las penitencias»… A su poesía lírica, de gran belleza y profundidad, la dota de una ironía certera, de precisión técnica, de la energía y la presencia física del mundo. Un poeta imprescindible de hoy, de siempre.
EL METRO
Allí estábamos, corríamos bajo la bóveda
de un túnel; tú delante, con tu abrigo de estreno,
yo, veloz entonces como un dios, para alcanzarte
antes de que quedaras convertida en un junco
o una flor nueva, blanca y moteada de carmín,
y tu abrigo ondeaba al viento y uno tras otro
se iban soltando los botones, dejando un rastro
entre la salida del metro y el el Albert Hall.
The underground
There we were in the vaulted tunnel running
You in your going-away coat speeding ahead
And me, me the like a fleet god gaining
Upon you before you turned to a reed
On some new white flower japped with crimson
As the coat flapped wild and button after button
Sprang off and fell im a trail
Between the Underground and the Arbert Hall.
Fragmento del poema : «El metro»
Edgar Degas : más que bailarinas
Edgar Degas (París, 1834-1917) fue enterrado en el cementerio de Montmartre, en el panteón familiar, en la intimidad y alguien del pequeño cortejo, en el que se encontraba su buen amigo Manet, dijo: «Le gustaba mucho dibujar…»; creo que fue su amigo Forain el que lo dijo, como si resumiera una labor marcada por la línea. Dibujó y dibujó, tal como le había aconsejado su admirado Ingres en 1825: «Dibuje líneas, muchas líneas, ya sea de memoria o del natural», Y así lo hizo. A Degas se le debe la más exacta y perfecta definición del arte : «El arte es el dominio del dolor por la belleza». Dedicado en cuerpo y alma a la pintura, tras varios años en Roma, Nápoles y Florencia, copiando y estudiando a los maestros Tiziano, Veronés, Tintoretto, los frescos de Giotto en Asís, Botticelli, Mantegna…, se instala en Montmartre. En aquel momento las tertulias allí se celebraban en el café Guerbois en la avenida Clichy, lugar de encuentro de los impresionistas, entre cuyos contertulios se encontraban Manet, Cézanne, Pissarro, Sisley y los poetas Mallarmé, Paul Valéry…; Degas, como el mismo Manet, mantuvo, no obstante, sus propios criterios, como su rechazo a pintar al aire libre; en ese sentido se les puede clasificar más como pintores de caballete, de estudio.
En 1863, Félix Nadar era el fotógrafo de moda en París; los pintores vanguardistas se dieron cuenta de que la fotografía cambiaría la estética de la pintura; Degas fue de los pocos pintores que así lo reconocieron y pretendió captar la figura en movimiento al darse cuenta de las posibilidades que ofrecía la fotografía, con la que podría investigar la relación entre la figura y el espacio desde otra perspectiva. Con esa mirada nueva abrió puertas a la modernidad, consiguiendo llevar el realismo plástico a su apogeo, siempre desde su particular concepción del impresionismo. La serie de bailarinas tuvo tal éxito en un París dominado por el baile de la Opera, los cafés-concierto que su marchante, el gran Durand-Ruel, le vendía todo lo que salía de su taller de la calle Victor Massé. La alta burguesía que compraba esos cuadros tenían a las bailarinas como objetos eróticos. En ese sentido sus desnudos causaron escándalo en la crítica más conservadora.
En esta admirable obra, «La tina», el espectador observa a la muchacha desde arriba, captada en un momento íntimo. El pintor une en este cuadro dos géneros, la naturaleza muerta y el desnudo, con una disposición del espacio magistral, las curvas de la tina y de la mujer, las líneas verticales, la disposición de los objetos sobre esa mesa y el mango del cepillo que sobresale de la cómoda como nexo de unión de los dos espacios.
Remedio casero: El Punch
Últimamente parece que, a la hora de tomar una copa, no existen más que las distintas versiones de los gin tonics, por ello algunos de nuestros maestros cocteleros están reinventando cócteles con bebidas tan de aquí como el Anís del Mono o el brandy Magno. Mirando atrás encuentro en un tratado antiguo lo siguiente, que trata de cómo hacer «una bebida confortante traída de países fríos»; dice así: » De entre todas ellas, ocupa un lugar preferente el Punch; para realizarlo se tritura una pulgarada de té y se le añade un litro de agua hirviendo; pasados unos diez minutos se cuela el líquido sobre un recipiente en el que haya 30 gramos de azúcar y dos copas de ron.
Hay, además del descrito, muchas variedades, llamadas al gin, al kirsch… que solo varían en el predominio del licor que da nombre a la bebida.
Otra variedad es la siguiente: medio vaso de zumo de limón, el zumo de dos naranjas, la cáscara de una naranja y la de un limón, cinco gramos de té verde, 400 gramos de azúcar, medio litro de ron y un cuarto de coñac. Se tiene la infusión quieta durante 24 horas en un ambiente templado y, al cabo de dicho tiempo, se filtra con una manga, Dos o tres cucharadas de esta preparación, mezcladas con igual cantidad de agua caliente producen un Punch muy aceptable»
Estas bebidas calientes, en las noches de crudo invierno, que hacían nuestros abuelitas debían resucitar a un muerto; volvamos a recuperarlas y a ponerlas de moda. Ahora, los gin tonics parecen más una ensalada con su pepino, pimienta… en fin; lo último en polos son los de gazpacho… sin palabras.
Última hora: Siria
Todo está dispuesto: las fuerzas estadounidenses en el Mediterráneo, Inglaterra y Francia, ahora sí, las turcas en sus fronteras, en alerta los demás países de la zona y el gobierno sirio amenazando con hacer arder todo Oriente Próximo. Hoy lunes, el gobierno sirio ha permitido que una delegación internacional investigue sobre el terreno, en la parte este de Damasco, la existencia de armas químicas. Todo está dispuesto para la puesta en escena; el gobierno del tirano está dispuesto, porque quiere demostrar que ha sido la oposición rebelde la que ha utilizado un gas parecido al sarín sobre la población. Un dato es cierto, según un informe independiente de Médicos sin Fronteras, más de tres mil personas fueron atendidas en los hospitales, trescientas de las cuales murieron a las pocas horas, médicos y personal sanitario fueron contaminados. El dato es que fue utilizado y las fotografías que hemos visto son insoportables. Un dato es cierto: se ha vulnerado el derecho internacional.
Siendo la situación de la zona sumamente crítica, pues países como Irán y Rusia se suman a la amenaza de Siria, la sombra de una guerra de grandes proporciones que afecte a todo Oriente Próximo alinea a las potencias en dos bloques perfectamente delimitados por sus propios intereses. Se supone que la idea se una intervención americana se ha visto postergada ante el recuerdo de lo que pasó en Irak; habría que estar seguros de la existencia de armas químicas, esta vez sí, pero a costa de cuántas vidas. Frente a esas muertes, ¿importa tanto saber quién las ha utilizado? ¿Y si han sido los dos bandos? La barbarie es la misma de un lado que del otro. Importan los civiles indefensos y los que están en los campos de refugiados, sin tierra, sin casas, sin recursos, sin futuro… Da asco, repugna, huele mal, hastía porque ya lo hemos visto antes tantas veces. Vergüenza y dolor, rabia, impotencia…
Para el verano (III)
Agosto y su acento festivo se va terminando. Las sombras van ganando terreno al tiempo que la reflexión nos lleva a sentir aquello de la «fugacidad de la vida»; que todo pasa: lo bueno y lo malo, y digo yo que, ¡menos mal! No obstante, hasta la llegada del otoño, en el que los sombreros de paja dan paso a las boinas, a los borsalinos, a los gorros de piel o de lana, todavía nos queda el mes de la templanza, del sosiego, el mes de transición: septiembre se impone casi sin querer.








