Måske var det på grund af julevejret?

Avatar de HannaHANNA'S WALK

Vi har besøgt vores dejlige familie i Sverige i julen. Denne gang vandrede vi en tur i den smukke strandskov i Haverdals naturreservat i Hallands Län. Det regnede fra vi kom til vi rejste igen, undtagen på vores vandretur.

Jeg tror, der var andre end mig, som synes julevejret var lidt for mørkt, og derfor havde pyntet træerne i skoven med smuk julepynt.

DSC01616

DSC01615

Ver la entrada original

Epicuro: Exhortaciones

Matisse, "La danza" 1909. acuarela y tinta china sobre papel (22,1x 32 cm). Muse de Bellas Artes Pushkin, Moscú.

Matisse, «La danza», 1909. Acuarela y tinta china sobre papel (22,1 x 32 cm). Museo de Bellas Artes Pushkin, Moscú.

Me confieso admiradora de la filosofía epicúrea. De todas las recomendaciones de Epicuro para llevar una vida feliz, una de las exhortaciones que estos días recordaba dice así: La amistad danza alrededor de la tierra habitada anunciándonos  a todos que nos despertemos a la felicidad. 

Y viendo las distintas obras de Matisse sobre la danza, nada mejor que seguir danzando con el pensamiento de Epicuro.

Comenzar danzando con Matisse

Matisse: "Nasturtiums y La Danza", 1912. Óleo sobre lienzo (190,5 x 114,5 cm.) Muaeo de Bellas Artes Pushkin, Moscú.

Matisse: «Nasturtiums y La Danza», 1912. Óleo sobre lienzo (190,5 x 114,5 cm.) Muaeo de Bellas Artes Pushkin, Moscú.

Empezar el año bailando no está del todo mal y, si lo hacemos con Matisse, mejor que mejor. A partir de 1912 Matisse se fue interesando de manera especial por la estructura, según dicen los estudiosos de su obra, como respuesta tardía al cubismo. En este año realiza dos obras estrechas y alargadas que llama «Nasturtiums y La Danza»; este es el primero de los dos con el mismo tema, un trípode que sostiene un jarrón con nasturtiums o capuchinas y una silla, teniendo como fondo un boceto sobre La Danza de 1908, pero no el definitivo. Es el juego del cuadro dentro del cuadro, que tanto gustara al pintor. Durante estos años Matisse y Picasso tuvieron encuentros frecuentes, incluyendo la práctica de la equitación, en los que se debía debatir sobre la vanguardia y el cubismo representado por Braque, Juan Gris y Picasso; lo realmente interesante es que Picasso consideraba a Matisse un magnífico colorista que buscaba el dibujo y a él mismo un dibujante magnífico que buscaba el color. En esos momentos en que él se preocupa por la estructura y modera el color, su amigo abandonaba el monocromático cubismo «analítico» para sumergirse en el «sintético», de paleta más colorista. Curioso e interesante. Lo más destacable de este cuadro es el «efecto fotográfico» que utiliza por primera vez como resultado de cortar parte de las cabezas y las extremidades de los danzantes; antes lo habían empleado los grabadores japoneses con gran acierto y el pintor francés Edgar Degas.

Feliz Año a todos

El año se nos va despacio, como todo, sin que nos demos cuenta. He querido poner el cierre hoy con este magnífico regalo que me hizo Phédrienne -querida Colette- hechicera de palabras, este poema jocoso que siempre llevaré en el corazón. Quiero dar las gracias a todos, visitantes y blogueros amigos, por vuestra generosidad; y a los que ya no me da tiempo por falta de días, espero empezar el 2014 en su compañía, que es lo mejor que conozco para comenzar el año con buen pie.

Alchimie ( petit hommage et sourire à ma façon à Barbara Carpi)

Avatar de PhédrienneColette Fournier (et puis c'est tout)

Dans mon chaudron de sorcière bouillonnent

Dix-mille essences délétères

Oeil de perdrix, oeil de vipère

Pierre d’agate, ongles de sirène

Et quelques ombres plus austères

Dans la nuit épaisse et brouillonne

Drapée de pourpre et de vigogne

Je touille, je remue, je frissonne

J’éviscère, j’étête sans vergogne

Quelques chimères bien polissonnes

De ce brouet épais et noir

Où nagent tels des suspensoirs

Des ectoplasmes victorieux

Captant les ondes triomphantes

Je moule de mes paumes fébriles

La pierre qui ne ressemble à rien

Mais me fera renaître enfin

Phénix orgueilleux et comblé

Trônant au-dessus des nuées

Chaque matin me voit hélas

Echevelée, hâve et tenace

Et un plus usée que la veille

Cherchant alors dans le sommeil

Le rêve que je n’ai pas trouvé !

Ver la entrada original

Blanco y negro: Aurelio, dibujante

  Aurelio: " 27-12- 2013". Lapiz sobre papel.


Aurelio: » 27-12- 2013″. Lapiz sobre papel.

El blanco y negro que nos entusiasma, sobre todo a los que hemos vivido el cine de los años cuarenta-cincuenta, esa estética de luces y sombras, de elegancia en un contexto fílmico con una narración  de guionistas de primer orden en películas en las que las imágenes prodigiosas se sumaban a unos diálogos de primera categoría… Bueno, Aurelio se apunta al blanc0 y negro, porque a lo mejor es de la quinta de los chicos de Liverpool…

Bacalao en salsa verde

Bacalao en salsa verde. Foto: Bárbara.

Bacalao en salsa verde. Foto: Bárbara.

Aunque se puede decir que estamos ya en el meridiano de las fiestas, todavía quedan dos importantes y, para los que aún practiquen el deporte de cocinar para la familia en estos días, ahí va una receta fácil y que está para chuparse los dedos. La merluza en salsa verde que los vascos hacen como nadie con esa merluza del Cantábrico que hace llorar de alegría -solo albardada ya es un prodigio- me dio la idea de sustituirla por el bacalao y el resultado, les aseguro, que me ha hecho levitar, claro que a mí el bacalao me encanta y, a falta de la joya del norte, el cambio funciona a las mil maravilla.

Ingredientes:

Lomos de bacalao (puede ser congelado), guisantes, almejas, espárragos, caldo de pescado, harina, una taza de perejil fresco, vino blanco, aceite de oliva y pimienta al gusto.

Cortamos los lomos en tacos, pasamos por harina y doramos ligeramente. Reservamos sobre papel de cocina. Doramos tres dientes de ajos en aceite de oliva, añadimos dos cucharadas de harina que tostamos para que no quede cruda; agregamos vino blanco y después el caldo de pescado. Cuando el vino haya evaporado, añadimos la taza de perejil picado. La salsa ha de espesar un tanto. Trituramos la salsa y reservamos. En una cazuela pequeña ponemos un poco de vino blanco y las almejas que antes habremos depurado media hora en agua salada; tapamos y dejamos que se abran. Hervimos los guisantes. A la salsa le añadimos las almejas y los guisantes así como unos espárragos blancos. Le damos un hervor y finalmente, y solo en el momento de servir, añadimos el bacalao para que se impregne de todos los sabores, pero poco más, no hay nada peor que un pescado pasado de cocción. !Y buen provecho!