Atún casero

Foto: Bárbara.

Foto: Bárbara.

 

Para no tener que complicarse la vida durante el fin de semana, esta forma sencilla de preparar el atún. Simplemente lo marcamos  en una sartén y le añadimos salsa de tomate casera y unos pimientos italianos fritos. Et voilà. ¡El apetito lo pone cada uno!

¿Egipto en Taití?

Gauguin: "Ta Matete", 1892. Kunstmuseum, Basilea.

Gauguin: «Ta Matete», 1892. Kunstmuseum, Basilea.

 

Esta obra de Gauguin de 1892, realizada en su paraíso salvaje, Taití, lugar soñado durante mucho tiempo y centro al que todas sus coordenadas vitales conducían, contiene un elocuente parecido con las pinturas egipcias, sobre todo en los gestos, en el posicionamiento de las manos y pies, las figuras hieráticas, planas y en el color oscuro de la piel. Todo ello contribuye a ese aire de primitivismo muy acusado e incluso a una cierta estética naïf. Personalmente encuentro que tiene mucho encanto y que en él aflora el embrujo que el arte egipcio ha ejercido en todos los artistas de todas las épocas a pesar de ellos mismos, irremediable e inconscientemente.

Odilon Redon y Poe

Odilon Redon: "El ojo como un globo extraño"

Odilon Redon: «El ojo como un globo «. Litografía, 1882.

 

Una de las seis litografías que Odilon Redon dedicó a Poe no como ilustraciones de los poemas del gran poeta sino como homenaje y como reconocimiento de la pasión que este sentía por lo sobrenatural y extraordinario. Curiosísima litografía donde el ojo, que era un tema recurrente en el pintor, tenía, según estuviera abierto o cerrado, distintos significados; abierto, como conciencia universal y cerrado, como soledad y vida interior.

 

 

 

Aviso a navegantes: nuevos capítulos

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

 

Dos nuevos capítulos de mi novela PARÍSombra.  Niko Sureda busca a su amigo Denis por el barrio Latino… al tiempo que en la Prefectura, el comisario Moriart sufre un ataque de ansiedad… o de lo que sea que con él nunca se sabe.

Akhenatón

Estatua de Akhenatón de Bek. Museo de El Cairo.

 

 

La escultura, debida a Bek, representa a Amenofis IV y se encuentra en el museo de El Cairo. Este faraón de la XVIII dinastía, nieto del gran Tuthmosis, fue el artífice de la gran revolución religiosa y estética que comenzó por sustituir Tebas, la hasta entonces capital del imperio, por la ciudad a la que hoy llamamos Tell-el-Amarna. Cambió su nombre por el de Akhenatón y la religión politeísta por otra monoteísta en la que el único dios es el disco solar Atón que con sus rayos propicia la vida y el crecimiento de todos los seres vivos. Al abandonar la idealización de las formas, los artistas se ciñeron a un realismo antes nunca visto; desconcierta el realismo que nos muestra a un faraón de hombros caídos, pecho hundido, con un cuello enorme, brazos muy delgados, piernas cortas y un vientre abultado… Su aspecto andrógino, lejos de los modelos atléticos o robustos anteriores, algunos lo atribuyen además al hecho de encarnar lo femenino y lo masculino.

En la tumba de Ay en Tell-el- Amarna se encuentra el conocido y hermoso himno al sol, El Gran Himno a  Atón y que comienza así:

 

¡Qué hermoso te levantas en el horizonte del cielo,

Oh viviente Atón, creador de la vida!

Cuando amaneces en el cielo oriental

Tú llenas todos los países con tu belleza.

Eres hermoso, grande, radiante,

por encima de todas las tierras.

 

 

Carl Spitzweg, «El poeta Pobre»

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Carl Spitzweg :»El poeta pobre». Neue Pinakothek, Munich.

 

 

Esta pintura de Carl Spitzweg perteneciente al romanticismo alemán, «El poeta pobre», tiene un marcado matiz humorístico propio del costumbrismo típico de dicho movimiento. Personalmente me divierte muchísimo; el poeta más pobre que una rata demuestra muy gráficamente que en todas las épocas y países el saber, la cultura y la creación conlleva penuria, miseria y ningún reconocimiento salvo que exista un mecenazgo, algo que ha pasado a la historia… El cuadro tiene mucha gracia a pesar de la triste realidad que muestra.

Arroz con caracoles y conejo

Foto: Bárbara.

Foto: Bárbara.

Para el fin de semana un arroz hecho en paella sobre un fuego de leña de árboles frutales es un buen plan; compartirlo con amigos en el campo, un lujo muy placentero que se ameniza con risas y buena conversación. Este arroz que estaba buenísimo no lo hice yo sino una amiga, la anfitriona, que lo bordó. Ahí va la receta y, si a alguno no le gusta el conejo, se puede sustituir por pollo o costillejas de cerdo sin que desmerezca en absoluto.

Ingredientes: Pimientos verdes y rojos, trozos de conejo y su hígado, ajos, perejil, cebolla, tomillo, un poco de salsa de tomate, caldo de ave, vino tinto, caracoles, arroz redondo, azafrán en hebras, aceite de oliva, alcachofas de bote.

Freímos los trozos de carne en aceite en la paella y los pimientos cortados en tiras; si sobra aceite, lo retiramos; reservamos la carne. En el mismo recipiente hacemos el sofrito normal con dientes de ajos enteros, cebolla troceada y la salsa de tomate. Añadimos el arroz y lo mezclamos en el mismo recipiente. Seguimos rehogando todo e incorporamos la carne. Agregamos el caldo, el doble de la cantidad de arroz. En un mortero hacemos un majado con varios dientes de ajo, perejil, parte del hígado frito y aceite de oliva. Lo añadimos a la paella. A continuación agregamos los caracoles limpios (los venden ya listos y congelados) y las alcachofas. Dejamos que el arroz se vaya haciendo y, cuando esté en su punto, echamos por encima un chorrito de vino tinto -algunos prefieren el blanco o incluso cerveza-. Dejamos reposar cinco minutos tapado con papel de aluminio si está seco porque así se conserva el vapor o con papel de periódico si ha quedado algo caldoso. El resultado es espectacular.

Monsieur de Bougainville

Louis-Antoine de Bougainville, nacido en París, es uno de los hombres ilustres del siglo XVIII que está enterrado en el Panteón con vecinos como Voltaire, Rousseau, Dumas, Marie Curie y su marido, Pierre Curie, y una pléyade de prohombres que disfrutan de unas cuevas monacales dotadas de forma natural del sistema de refrigeración-calefacción que estos habitáculos aportan…; algo que se pierde Napoleón por estar en Los Inválidos, en su sarcófago de maderas nobles y no en las catacumbas.

Louis-Antoine de Bougainville fue el primer francés que dio la vuelta al mundo a bordo de La Boudeuse y cuyas experiencias vertió en su libro «Descripción de un viaje al rededor del mundo». Este militar y científico contribuyó al conocimiento de la región del Pacífico, del descubrimiento de Taití, de su lenguaje y de su flora. Las bonitas buganvillas les deben su nombre. mejor dicho su apellido.

Foto: Bárbara.

Foto: Bárbara.

Delacroix, «Dante y Virgilio» y «La Libertad guiando al pueblo»

Delacroix (1798-1863) fue el pintor francés más personal de la época. Coincidió en el taller de Guerin con Géricault, que fue el fundador del romanticismo pictórico en Francia e, influenciado por «Le Radeau de la Meduse», expuso con poco más de veinte años «Dante y Virgilio atravesando la laguna que rodea la ciudad infernal de Ditis», sacado de la Divina Comedia, que tuvo un enorme éxito y obtuvo el título de «Manifiesto de la estética nueva» . Fue realmente con esta obra con la que se dio a conocer en 1822.

 

Delacroix: "Dante y Virgilio". Mueseo de El Louvre.

Delacroix: «Dante y Virgilio». Museo de El Louvre.

 

En el salón del pintor napoleónico barón Gérard conoció a Merimée y a Stendhal con los que tuvo una gran amistad. Luis Felipe lo tomó bajo su protección una vez que llegó al trono tras la Revolución de julio de 1830. En el Salón de 1831 expuso una de sus pinturas más famosas: «La Libertad guiando al pueblo», donde la Libertad está representada por una mujer tocada con el gorro frigio enarbolando la bandera tricolor sobre las barricadas, contrastado el desnudo alegórico con el traje del burgués y del obrero y las torres de Notre Dame como fondo de una ciudad humeante.

 

Delacroix: "La Libertad guiando al pueblo". Museo de El Louvre"

Delacroix: «La Libertad guiando al pueblo». Museo de El Louvre.