
Mark Rothko : «Centro blanco (amarillo, rosa y lavanda sobre rosa) Óleo sobre lienzo. 1950. 214 x 174 cm. Colección privada

Mark Rothko : «Orange and blue»

Mark Rothko :»Untitled (negro, rojo, negro sobre marrón»
Para sentir el gran hallazgo de Rothko hay que escuchar su «música, su palabra» cuando dice lo que es la pintura para él: «no hay nada como una buena pintura acerca de nada» y «no importa lo que un pintor pinta mientras esté bien pintado». Un observador plantado delante de una de sus obras pensaría : «¡Claro como él no pinta nada más que masas de color!». Este comentario grueso nos lleva a considerar lo que fue la ruptura de los artistas americanos con la hegemonía de París, donde la composición y el contenido de las obras eran elementos incuestionables. La II Guerra Mundial propició que tanto la dorada época del cine como el nuevo arte plástico se alimentaran con la savia nueva venida de Europa. Ese es el caso de Rothko, hijo de emigrantes rusos judíos, y la de su generación que crearon la Escuela de Nueva York, caracterizada por una nueva forma de hacer, fresca, inmediata, nacida de la improvisación frente a la reflexión muy meditada; artistas de la pintura de acción, de la contemplación o del grafismo hicieron posible el gran salto. La pintura americana, ahora, es el resultado de la expresión incontrolada de la individualidad apoyada en el subconsciente.
El mismo observador plantado ante uno de los grandes paneles de Rothko de finales de los cuarenta y de la década de los cincuenta, sus años de madurez, si continuara escuchando la «música, la palabra» del pintor escucharía esto: «Pinto imágenes muy grandes porque quiero crear un estado de gran intimidad». El gran hallazgo de Rothko es que crea campos rectangulares de colores luminosos, que parecen flotar sobre la superficie del lienzo, la llena de poesía y de tonalidad musical, y lo consigue con veladuras y fundiendo los límites o enmarcándolos con un borde blanco, enfatizando la sensación del cuadro dentro del cuadro.
El observador entonces al oír: » El arte es una nueva aventura que nos lleva a un mundo desconocido… Nuestra tarea como artista es hacer que la gente vea el mundo tal como lo vemos nosotros», entonces, a lo mejor con otros ojos pueda empezar a «sentir» las masas de color de Rothko.