Citas de Frida Khalo

La gran Frida Khalo dijo cosas muy hermosas, pero hay dos que demuestran su gran sentido del humor. Una de ellas: «Quise ahogar mis penas en licor, pero las condenadas aprendieron a nadar» . Y esta otra: «Doctor si me deja tomar este tequila le prometo no beber en mi funeral».

Cristóbal Hall y Mariano de Cossío

Cristóbal Hall : "Retrato de Mariano de Cossío", c. 1925. Öleo sobre lienzo, 61 X 51 cm. Colección particulas, La Laguna.

Cristóbal Hall : «Retrato de Mariano de Cossío», c. 1925. Óleo sobre lienzo, 61 X 51 cm. Colección particular, La Laguna.

 

El pintor inglés Cristóbal Hall se enamoró de España. Hijo de un noble que fue ministro de la corona tuvo lo que hoy calificaríamos de una vida azarosa, pero apasionante. Herido y mutilado en la Gran Guerra tuvo que pasar dos años en un hospital militar. Se recuperó en casa de Carl Gustav Jung, amigo de la familia, e inició una serie de viajes por Francia y España. En su estudio de Valladolid, allá por la segunda mitad de los años veinte, se reunían, junto con los hermanos Cossío, el poeta Jorge Guillén, el músico Félix Antonio, el pintor Sinforiano del Toro… unidos por las ansias de la renovación artística que recorría Europa. Gran amigo del pintor Mariano de Cossío, Hall fue el impulsor de su carrera; gracias a su aliento, comenzó a pintar de forma continuada y a demostrar su enorme talento, que permaneció oculto durante años por la guerra civil española; como para tantos artistas, la guerra fue demoledora. La amistad entre ambos y el talento dieron como resultado estas dos obras: el retrato que Hall le hizo y el autorretrato de Mariano de Cossío, en última instancia también responsabilidad del pintor inglés, por ser el motor impulsor de la obra de su amigo, aunque el autorretrato esté fechado, años después, en 1943.

Mariano de Cossío: "Autorretrato".

Mariano de Cossío: «Autorretrato».. Óleo sobre lienzo, 50 x 40 cm. Colección particular, La Laguna.

 

Mariano de Cossío perteneció a una fecunda familia de intelectuales vinculados a la Institución Libre de Enseñanza, a la Residencia de Estudiantes de Madrid y a la generación del 27.

Dos retratos, dos amigos y una amistad; un inglés del condado de Kent y un vallisoletano. Un solo modelo: Mariano de Cossío.

Se estrena julio

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Junio se ha despedido con una ola de calor casi generalizada en todo el país; julio se está estrenando también con fuertes temperaturas, Las tumbonas vacías se llenarán con cuerpos paliduchos en busca del moreno deseado, del descanso. Otros, desesperados, buscarán un futuro incierto en otras playas… no nos olvidemos.

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Y las playas adormecidas se irán haciendo eco de las risas de los niños… Pero sabemos que hay, en este mismo mar Mediterráneo, otras orillas donde otros niños buscan a la desesperada entrar en Europa y que esta debe ser hospitalaria y solidaria. Hay otras maneras de vivir el verano, no nos olvidemos.

Los ojos de Enana

Foto: J Albadalejo

Foto: J. Albaladejo

 

 Guapa estampa de Enana tomando el sol con ojos somnolientos. Siempre me he preguntado qué pasará por la cabeza de los perros, qué pensamientos cruzarán su mente…

Frontal de Santa Margarita del Museo Episcopal de Vich (Barcelona)

Fragmento del Frontal de Santa Margarita.

Fragmento del Frontal de Santa Margarita. (Barcelona)

 

Este fragmento de una tabla románica del siglo XII que forma parte del frontal de Santa Margarita en el Museo Episcopal de Vich nos muestra una escena de tortura. La expresividad, el gestualismo de rostros y manos es una nota a destacar en esta tabla donde la santa torturada dirige al cielo la mirada frente al gesto enérgico y autoritario del juez que dirige la acción de los verdugos.

Mejillones a la santanderina

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Para este primer fin de semana del verano, unos mejillones sencillos de preparar, que casi se hacen solos mientras nos tomamos unas birras en la terraza, tumbados a la bartola.

Ingredientes: mejillones, 1 cebolla grande o dos cebolletas tiernas, 1 hoja de laurel, tomates maduros, 2 dientes de ajo, vino blanco, un poco de mostaza de Dijon, pimienta negra.

Una vez limpios los mejillones, los reservamos en agua fría con sal. En una sartén doramos los ajos cortados en láminas y agregamos la cebolla cortada en palmera. Rehogamos. Añadimos el laurel y los tomates troceados cuando la cebolla esté pochada. Sazonamos con un poco de sal y pimienta negra. Al final añadimos una cucharadita de mostaza y el vino blanco. La cebolla y los tomates tienen que estar bien hechos. Es el momento de poner, en la misma sartén, los mejillones para que se abran. Tapamos. Si se quiere, se puede pasar la salsa, que quedará más fina o bien tal cual notando los trozos; particularmente me gusta sin pasar por la batidora. ¡Buen provecho!

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Una pared interesante…

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Dan ganas de asomarse, aunque dicen que «la curiosidad mató al gato»…; o bien le pongo un marco y la expongo como lo último en arte povera.

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

¡Qué belleza de pared!

Los sátiros de Rubens

Rubens: "Dos Sátiros". 1618-1619. Óleo sobre lienzo, 76 x 66. Alte Pinakothek, Munich.

Rubens: «Dos Sátiros». 1618-1619. Óleo sobre lienzo, 76 x 66. Alte Pinakothek, Munich.

Ya que estamos con Rubens no puedo dejar de lado esta sublime versión rubeniana de la figura del sátiro. ¿Habrá una expresión que condense mejor las «cualidades» que le son propias narradas, descritas en  toda la literatura? Lo dudo, del mismo modo que el Baco de Carravaggio es la quintaesencia de todos los bacos posibles. Este lienzo  de impecable ejecución debería, solo por esa mano y las uvas, estar entre los hits-parades de la pintura de todos los tiempos, pero vuelvo a insistir en la mirada perversa, con reflejos pícaros, enmarcada por unos pómulos altos, -volvemos a la carnalidad- donde los músculos son el resultado vivo de una boca, de una sonrisa que hay que adivinar, pero que está más que presente en cada parcela de esa cabeza magistral. La fuerza de esa mirada de abajo a arriba se adelanta a los primeros planos del cine de los años 40-50 que tan bien funcionaban con Lauren Bacall.

Rubens, modelo a seguir

Rubens: "Autorretrato con sombrero grande". C. 1628-1630. Óleo sobre lienzo, 61 x 45 cm. Antwerp. Rubenshuir.

Rubens: «Autorretrato con sombrero grande». C. 1628-1630. Óleo sobre lienzo, 61 x 45 cm. Antwerp. Rubenshuir.

 

Velázquez de mayor quería ser como Rubens, su mentor. Rubens representaba a sus ojos el caballero, el diplomático, el triunfador que se movía con gran desenvoltura en todas las cortes europeas y además uno de los mejores pintores flamencos del barroco del siglo XVII. El gran triunfador que fue Rubens nació en Alemania como consecuencia de los vaivenes que la lucha de religiones provocaba; su padre, convertido al calvinismo, tuvo que salir de Amberes; muerto este, la familia retorna al seno de la iglesia católica y a la ciudad de las gaviotas y de la bruma. Como a tantos pintores, su viaje por Italia le descubre el deslumbrante renacimiento y a sus admirados Tintoretto, Tiziano y al Veronés; trabajó en la corte de Mantua durante nueve años y en la del archiduque austriaco y en la española; todas se lo disputaban y su gran taller no daba a basto. Felipe IV, rey de España, lo nombra secretario de su Consejo Privado y es entonces cuando fue mentor de un joven Velázquez deslumbrado. La obra de Rubens influyó enormemente en pintores posteriores como Watteau, Delacroix o Renoir. La belleza femenina rubeniana es un canon que agradecen las señoras «reales», que nada tienen que ver con los de la belleza de pasarela; el realismo de la carne con celulitis es algo que, visto en los museos, me enternece enormemente.

En sus magistrales autorretratos se pinta como un caballero con los elementos de su categoría social, sombrero, espada y soberbios trajes; era señor de Steen gracias a las distinciones y premios recibidos. Nada le fue ajeno a este maestro que falleció a la edad de 63 años habiendo vivido lo mejor del arte y de la vida cortesana.

La fuerza de la mirada de esos autorretratos es insuperable; la pincelada hay que verla de cerca, merece la pena ampliar la imagen, cada pelo está suelto con una definición tal como hiciera Durero.

 

Rubens: "Autorretrato", 1623. öleo sobre lienzo, 86 x 62 cm. National Gallery de Canberra,

Rubens: «Autorretrato», 1623. Óleo sobre lienzo, 86 x 62 cm. National Gallery de Canberra,