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La Boquería… inagotable

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Estando en Barcelona no puedo dejar de hacer una visita al mercado de la Boquería, cada una tiene sus debilidades. Si los puestos de frutas son un derroche de color por la variedad, hay otros, como el de la primera foto, que se especializan en setas y en rovellons, que es otra debilidad que reconozco; en otros el marisco y las mallas de caracoles perfectamente colgadas y alineadas, según la variedad de que se trate, ponen en marcha mis papilas gustativas y entonces lo mejor es pararse en cualquiera de los bares y tomarse, por ejemplo, unas patas de calamar rebozados con una cerveza; de entre todos El Pinocho es el rey, y su bondad se nota por la clientela que espera pacientemente poder coger un puesto en la barra; si no quieren esperar, cualquier otro tiene una variedad de tapas que satisfacen al más exigente.

La Cripta de la Colonia Güell de Gaudí

Altar mayor

Altar mayor de la Cripta

 

Interior

Interior

 

Interior

Interior

 

La cripta de la colonia Güell, realizada por Gaudí tras diez años de estudios, es otra de sus obras maestras que quedó inacabada por motivos que se desconocen, habiéndose descartado que fuera por motivos económicos. El sendero que conduce a ella fue diseñado también por Gaudí, de forma que se pudiera observar desde distintas perspectivas, llamando la atención los muros combados construidos con ladrillos y piedra basáltica negra. La Colonia Güell es un pequeño poblado obrer0 donde se pretendía construir un lugar de convivencia entre los obreros y los patronos al dictado del socialismo utópico. La Colonia estaba presidida, al modo de las antiguas ciudades griegas, por un templo situado en una pequeña acrópolis y planificada en forma de triángulo equilátero cuyos vértices están ocupados por la iglesia, la escuela y la fábrica textil. La naturaleza, como siempre en su obra, está muy presente en esta y así el lado del altar mayor está empotrado en la colina, el pórtico parece una prolongación del bosque circundante y sus once columnas inclinadas tienen una textura semejante a la corteza de los pinos.

 En la bóveda del pórtico se encuentran trece cruces de San Andrés -o de Santa Eulalia según otros- de distintos colores; las tres últimas son de color azul y podrían tener relación con los grados simbólicos de aprendiz, compañero y maestro de la masonería. Eusebi Güell era masón de grado negro y se cree que la cripta estaba destinada a ser su sepulcro; así, de las tres cruces de color negro que representan el prendimiento, pasión y muerte de Cristo, la última está situada en el centro de la puerta de acceso, como si nos señalara el lugar exacto. En la cripta se hayan así mismo elementos de los Templarios y de la Orden de los Rosacruz. Impresionante la obra de Gaudí, inagotable, siempre sorprendente. Esta obra se comenzó a construir en Santa Coloma de Cervelló (Barcelona) en 1908 y se interrumpió de forma definitiva en 1917, un año después de la muerte de Güell por decisión de sus herederos. En 1969 fue declarada Patrimonio Histórico y Artístico y, en 2005, Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO.

Las Tullerias en otoño

Fotos Elena Colomina

Foto: Elena Colomina

 

Foto: Elena Colomina

Foto: Elena Colomina

 

París en otoño o París invernal es igual de bonito que París en primavera, cambia la gama de colores, pero no la esencia, el embrujo que hechiza, que hace palpitar el corazón, que hace brotar la alegría ante la belleza. Elena, mi parisina preferida, que sabe de mi debilidad por París, me regala estas dos estampas que me traen un sin fin de recuerdos ahora que estoy en la recta final. ¡Gracias mil!

Asombrosamente guapos!!!

Huerto del Cura (Elche) foto: bárbara

Huerto del Cura (Elche) foto: Bárbara

 

Huerto del CurA (eLCHE) fOTO: aURELIO sERRANO oRTIZ

Huerto del Cura (Elche) Foto: Aurelio Serrano Ortiz

 

¿Globos con luz propia?

El viernes pasado comenzó la estampida desde todos los puntos de la geografía española, son días de fiesta, la inmensa mayoría hacia las playas y otros a conocer la Semana Santa en sus diversas versiones: las austeras castellanas, las más coloristas del Levante, las más dramáticas del Sur… Otra opción es el turismo rural, cada vez con más adeptos por quienes buscan el descanso absoluto y la contemplación de la naturaleza… Visitar lugares así, como el Huerto del Cura en Elche, y de paso comer un buen arroz reconforta, anima y restablece el equilibrio interior.

Friso del altar de Pérgamo

Friso del altar de Pérgamo.

Friso del altar de Pérgamo.

En el Pergamonmuseum de Berlín, hoy cerrado para su restauración, se encuentra el monumento más notable, el Altar de Zeus, obra monumental dedicada a Zeus y a Atenea Victoriosa. El friso del altar de Pérgamo fue esculpido entre 183-174 a. C. (en las fechas siempre hay ligeras discrepancias), en Asia Menor, en tiempo de Eumenes II, monumento conmemorativo de las victorias del monarca y representa la Gigantomaquia, la lucha entre dioses y gigantes, un tema dramático tratado con frecuencia en la mitología griega. La cabeza de Alcioneo aquí representada es la del caudillo de los gigantes, hijo de Gea, la diosa de la tierra, de la cual recibe su invulnerabilidad. Atenea lo levanta del suelo sujetándolo por los cabellos a fin de que pierda el poder que emana del contacto con ella: su trágico fin se percibe en el dolor de su rostro; su madre intercede por él inútilmente; la imagen del vencido es de un gran patetismo, que recuerda a Escopas, demostrando la lucha del hombre contra su destino. Atenea no accede a las súplicas de Gea para que perdone la vida de su hijo. Bellísima batalla cosmogónica la representada en el friso, tema muy utilizado en la cerámica griega desde la época arcaica y motivo ornamental en las metopas del Partenón.

Fue el ingeniero alemán Carl Humann quién dirigió los trabajos en la acrópolis. En 1930 se abrió al público el Museo de Pérgamo que acoge la reconstrucción del altar y las 132 placas con los relieves encontrados, estatuas, bustos, inscripciones y diversos elementos arquitectónicos. La base del altar estaba decorada por un friso escultórico de 120 metros de largo por dos con veintiocho metros de altura; sobre esta base se alzaba una doble columnata de orden jónico. El altar se elevaba sobre una plataforma casi cuadrada, en lo que era el patio central de una estructura mucho mayor.

Un dato curioso: durante la II Guerra Mundial, el contenido del Museo de Pérgamo fue custodiado en la Unión Soviética hasta que el museo, seriamente dañado por los bombardeos, fue rehabilitado.

Joaquín Carpi y Ruata y el Monasterio de Santa María de Sigena, hoy en el MNAC (Barcelona)

sala capitular

Reconstrucción de la sala capitular de Sigena en el MNAC (Barcelona)

Sigena G78

Sala

Sala capitular de Sigena con las pinturas originales en el MNAC (Bárcelona)

Las bellas pinturas que cubrían los muros de monasterio de Sigena se perdieron durante el verano de 1936 junto con su artesonado, biblioteca y otros elementos muebles; solo se salvaron las de la Sala Capitular, que hoy se pueden contemplar en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (fotos adjuntas). Las pinturas de esta Sala Capitular constituyen el más extraordinario conjunto europeo de pinturas murales de entorno al 1200. En cada uno de los intradós de cada arco se han inventariado catorce retratos de los antecesores de Cristo gracias a fotografías anteriores al incendio. Con posterioridad, Karl Schuller sugiere que podría haber habido ochenta, dieciséis por cada arco, pues los situados en la parte de abajo, podrían haber sido sustituidos por ménsulas en el siglo XVII. En el siglo XIX, otros retratos situados en la base de los intradoses se vieron afectados por la humedad y otros agentes medioambientales y, para su restauración, el Monasterio encargó al pintor Joaquín Carpi y Ruata los trabajos pertinentes. Esto, saber que mi bisabuelo contribuyó a la restauración de esos retratos y que toda la belleza de esas pinturas murales se encuentran en el MNAC de Barcelona me llenan de emoción y, antes que tarde, espero poder verlas in situ.

Sigena

Sigena, alguno de los retratos restaurados

El Monasterio de Santa María de Sigena (Huesca)

Nave desde el ábside central de la iglesia del Monasterio de Santa María de Sigena

Nave desde el ábside central de la iglesia del Monasterio de Santa María de Sigena

 

Brazo Norte del crucero con los enterramientos reales al fondo

Brozo sur del transepto y ábside que lo cierra hacia el Este

 

Brazo sur del transepto y abside que lo cierra hacia el Este

Brazo norte del crucero con los enterramientos reales al fondo.

 

Portada principal

Portada principal

 

En la provincia de Huesca se encuentra, en Villanueva de Sigena, el Monasterio de Santa María, de estilo románico tardío y luego cisterciense. Fue panteón real de la corona de Aragón y se fundó en 1188 por Doña Sancha, esposa del primer rey de Aragón, Alfonso II.

La iglesia monástica es una parte del gran monasterio; tiene planta de cruz latina con transepto más largo en su lado norte por el añadido del panteón real. La nave es de gran altura, con bóveda apuntada y rematada en ábside de tambor. La portada del templo consta de catorce arquivoltas que le otorga un especial ritmo geométrico.

La sala capitular constituye el ejemplar más completo de pinturas de salas capitulares anteriores a 1250 de las que han llegado a nosotros, como las de la catedral de Puy, la abadía de Bauweiler, la catedral de Worcester o el monasterio de Lavaudieu.

Un hecho a destacar es que fue en Villanueva de Sigena donde nació Miguel Servet, descubridor de la circulación menor de la sangre, que fue condenado a muerte como hereje por Calvino en 1553.

 

 

Fuente Caputa (Mula)

Fuente Caputa. Foto: Bárbara

Fuente Caputa. Foto: Bárbara

 

Fuente Caputa. Foto: Bárbara

Fuente Caputa. Foto: Bárbara

 

El nombre de Fuente Caputa deriva del latín  caput-aquae; lo aclaro, digo, más que nada porque somos muy dados a sacar punta a todo y a la coña marinera; es un paraje o zona húmeda que alimenta un manantial que desemboca en el río Mula, creando pozas y pequeñas cascadas. Es tiempo de hacer senderismo y empezar a sentir la primavera en todo su esplendor…

Ahora, desnudos

Huerto del Cura (Elche). Foto: Bárbara

Huerto del Cura (Elche). Foto: Bárbara

 

Huerto del Cura (Elche). Foto: Bárbara

Huerto del Cura (Elche). Foto: Bárbara

 

Con el frío que hace, estos troncos nos muestran la belleza de sus «desnudos» con estoicismo y sin falso pudor.

Cerca del Gran Ródano

Arles. Foto: Bárbara.

Arles. Foto: Bárbara.

Desde la Fundación Van Gogh, callejeando para dar un último vistazo al Gran Ródano uno se encuentra con rincones así.

Arles. Foto: Bárbara

Arles. Foto: Bárbara

Eglise du Mèjan. Arles. Foto: Bárbara

Eglise du Mèjan. Arles. Foto: Bárbara