
«Composición gris», 1948

«La Luna», 1953
La vida de este ruso nacionalizado francés estuvo marcada por la revolución de 1919. Su padre, de origen aristocrático y al servicio del zar como teniente general, y toda su familia tuvo que emigrar a Polonia tras la revolución. Tras la muerte de sus padres, él y su hermana Marina fueron acogidos por una familia rusa que vivía en Bruselas. Nicolas estudió diseño y decoración en la Academia de Bellas Artes de Bruselas y arquitectura en la Academia de Saint Gilles. Comenzó sus estudios en 1933 y durante esta década realizó viajes por Europa y Marruecos, que fueron decisivos para encontrar su estilo definitivo. Con su compañera Jeaninne Guillou viajó por Italia y Argelia hasta la muerte de esta en 1946. Se inició como diseñador de decorados y en 1936 realiza su primera exposición de iconos y acuarelas de estilo bizantino. Se instaló en Paris y asistió a las clases de Fernand Léger. Después de su paso por la Legión Extrajera, ya en Niza, conoce al grupo de Sonia Delaunay, Alberto Magnelli y Goez que influyeron en su trabajo de forma que se adentra por primera vez en la abstracción. Su obra se caracterizará desde entonces por aunar la abstracción con la figuración con una materia impastada y de gran belleza; su temática fueron sobre todo los paisajes donde sobresale la armonía; al pasar al gran formato sus cuadros pierden este empaste pero ganan en luminosidad. Expuso en N. Y. en 1950 con gran éxito, lo que le valió un contrato en exclusiva con Paul Rosenberg, el gran galerista. Después de esto el éxito le obligo a trabajar sin descanso hasta que una depresión le llevó a suicidarse en Antibes, en el sur de Francia.


























