Aunque con un solo ojo todavía, no puedo dejar de acudir al blog; debo tener «mono» bloguero. Mañana me intervienen del otro de modo que, y antes de que se marchiten estos crisantemos que tanto me gustan, ahí se quedan ellos tan pimpantes celebrando el otoño con ese color tan espectacular. Y además, por si alguien me quiere felicitar, hoy es mi cumpleaños.



















