

Fotos, Bárbara
Esta planta carnosa no la conocía y por la dichosa pandemia me he cuidado muy mucho de ir al vivero, que es uno de mis lugares preferidos por donde pasear y disfrutar de las vistas. Hay uno que es mi preferido, porque te da la sensación de repente de estar en medio de la selva y ya te ves con ropa de Indiana Jones, con un machete en la mano, y solo te falta oír el grito de Tarzán, que Chita se te cuelgue al cuello o paseando con Sean Conery de liana en liana buscando la planta que cure todos los males. En fin, es una de esas cosas de las que nos hemos visto privados y, aun así, rogando por todos los que lo están pasando mal y sumando un día tras otro, contando sin ver el fin a esto. Volviendo a la selva imaginada, a su falta, pasé por un chino que está cerca de casa y que tiene en el exterior un sinfín de plantas que milagrosamente se han ido multiplicando, de modo que parece la multiplicación de los panes y los peces, lo digo porque la cosa empezó tímidamente, con unas poquitas macetitas y ahora es un vergel donde sin que él me vea hago fotos a sus plantas, me escondo ladinamente y debo decir que alguna vez me ha pillado. De todas formas ya somos amigos, porque siempre le compro algún hallazgo como esta planta, cuyo nombre desconozco, pero que debe ser china porque me dio «las galasias» con una amplia sonrisa de satisfacción.