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El río

Foto: Bárbara

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Foto: Bárbara

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Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

El río Segura, a su paso por el Balneario de Archena, corría manso entre los juncos que enmarcaban sus orillas. El  sol comenzaba a declinar y había una luz extraña que envolvía los verdes en tonos ceniza, como si estos fueran el resultado, anticipado, de una combustión postrera al ocaso.

Por la calle… Declaración de principios

Foto: Bárbara

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En el escaparate, toda una declaración de principios, el letrero dice: T’estimo porc que traducido es igual a: Te quiero cerdo; tal declaración de amor se explica en el interior de esta Botifarreria de Sta. María, justo enfrente de Santa María del Mar, que contiene todas las delicias que se derivan del cerdo: jamones, butifarras, sobrasadas… un lugar para pecar contra el colesterol y, si llega el arrepentimiento, buscar la absolución en el interior de la bellísima iglesia.

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

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Un lugar que recomiendo para todo el que quiera conocer los buenísimos embutidos catalanes. La gastronomía catalana, por otra parte, nos puede hacer levitar.

Los más estrechos

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

En una de las calles que vierten en la Calle de la Princesa del barrio Gótico de Barcelona está ubicado este estrechísimo edificio que me recordó al que está cerca de la rue Lagrange en el barrio Latino de París; ambos parecen primos hermanos.

Foto: Bárbara

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Por la calle, un león coqueto

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

La foto no es muy buena, pero este león pillado en el sillón del peluquero es parte de esa fauna que adorna el Gotic de Barcelona; a simple vista me pareció que estaba sentado en el wc, pero viendo su melena y el peine que lleva en la mano no cabe duda que está en pleno acicalamiento, embellecimiento y demás retoques que un león que se precie debe prodigarse si quiere estar guapo y a tiro de cualquier leona en celo.

Por la calle

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Paseando por el barrio Gótico de Barcelona este gallo llamó nuestra atención. El arte no tiene fronteras y cuando uno tiene la necesidad de expresarlo cualquier lugar vale. Una fauna sorprendente vimos por ese barrio lleno de vida y colorido, con bares y terrazas llenos de gente con ganas de pasarlo bien. Nos encantó el barrio y su gente y a nada que podamos volveremos.

La Boquería… inagotable

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Estando en Barcelona no puedo dejar de hacer una visita al mercado de la Boquería, cada una tiene sus debilidades. Si los puestos de frutas son un derroche de color por la variedad, hay otros, como el de la primera foto, que se especializan en setas y en rovellons, que es otra debilidad que reconozco; en otros el marisco y las mallas de caracoles perfectamente colgadas y alineadas, según la variedad de que se trate, ponen en marcha mis papilas gustativas y entonces lo mejor es pararse en cualquiera de los bares y tomarse, por ejemplo, unas patas de calamar rebozados con una cerveza; de entre todos El Pinocho es el rey, y su bondad se nota por la clientela que espera pacientemente poder coger un puesto en la barra; si no quieren esperar, cualquier otro tiene una variedad de tapas que satisfacen al más exigente.

París en el corazón

Fotos: Bárbara

Fotos: Bárbara

 

Fotos: Bárbara

Fotos: Bárbara

Todas las flores para las víctimas de la barbarie y de la sinrazón. Todos los que amamos París, todos los ciudadanos de bien que guardamos en la memoria los rincones de esta ciudad, allí donde reímos, nos emocionamos y fuimos felices sintiéndonos libres, respirando los ideales que han hecho de Francia la cuna de los valores donde se asienta la democracia, nos sentimos heridos en lo más profundo y lloramos sin consuelo. Pero nosotros tenemos la fuerza, la unidad y el coraje para seguir defendiendo lo que somos.

La flor del otoño

Foto : Bárbara

Foto : Bárbara

 

Foto: Bárbara

Foto: Bárbara

Aunque con un solo ojo todavía, no puedo dejar de acudir al blog; debo tener «mono» bloguero. Mañana me intervienen del otro de modo que, y antes de que se marchiten estos crisantemos que tanto me gustan, ahí se quedan ellos tan pimpantes celebrando el otoño con ese color tan espectacular. Y además, por si alguien me quiere felicitar, hoy es mi cumpleaños.

Las Tullerias en otoño

Fotos Elena Colomina

Foto: Elena Colomina

 

Foto: Elena Colomina

Foto: Elena Colomina

 

París en otoño o París invernal es igual de bonito que París en primavera, cambia la gama de colores, pero no la esencia, el embrujo que hechiza, que hace palpitar el corazón, que hace brotar la alegría ante la belleza. Elena, mi parisina preferida, que sabe de mi debilidad por París, me regala estas dos estampas que me traen un sin fin de recuerdos ahora que estoy en la recta final. ¡Gracias mil!

Como Polifemo…

Foto: Bárbara, serie

Foto: Bárbara, serie «veladuras».

Foto: Bárbara, serie

Foto: Bárbara, serie «veladuras»

Como Polifemo veo, plenamente feliz, con un ojo; dentro de unos días me operarán del otro y espero ese prodigio repetido contando las horas. Esta serie de fotos me recordarán siempre que lo velado también tiene su belleza, su parte de misterio, que a todo se le puede buscar el lado positivo y su peculiar razón de ser.