
Santuario, vista general

Interior

Interior del recinto.

Hoyos vertederos.

Vista del conjunto con el dintel de entrada.
Este impresionante conjunto megalítico o santuario parece que tenía una función de culto. Quien primero propuso esta funcionalidad fue la arqueóloga inglesa Margaret Murray y esto parece, no sin muchas controversias, que se impone frente a las teorías que sostenían que eran santuarios astrológicos a fin de estudiar y fijar las estaciones para la siembra, por ejemplo, que ya casi no se sostienen, porque la sociedad talayótica no era agrícola sino sobre todo ganadera. Este santuario de taula menorquina fue un misterio durante mucho tiempo; la idea de que eran observatorios astronómicos, como en el caso de Stonehenge u otros círculos de piedra, era muy atractiva. El arqueólogo Aranburu-Zabala sostiene que la orientación tiene que ver con la alineación con otros monumentos cercanos, de modo que es más realista pensar que la orientación de una taula está relacionada con un talayot y que esta relación tuviera que ver con una procesión ritual entre ambos. En el centro del recinto exterior formado por un muro ciclópeo, que tiene forma de herradura, se encuentra la taula, que consta de una una gran losa rectangular vertical o piedra soporte con una gran losa rectangular puesta encima a modo de mesa, llamada piedra capitel. El conjunto puede tener hasta 5 metros de altura. Está flanqueada por otras piedras de menor altura clavadas en el suelo a ambos lados. En muchas ocasiones el espacio interior del recinto está escalonado en varios niveles y existen otras piedras rectangulares que servían como altares. También varias zonas delimitadas, donde se hacían grandes hogueras rituales y hoyos que se usaban como vertederos para arrojar los restos de los animales sacrificados y consumidos durante estos rituales. Apasionante, sin duda.





























