Mariposa

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Foto Jero García

Recuerdo que, cuando iba al instituto de Mahón, el profesor de dibujo nos hacía copiar unas láminas de mariposas que me gustaban mucho; los ocelos eran distintos y me llamaban mucho la atención; lo curioso es que todas las láminas eran en blanco y negro y yo pensaba: «con la variedad de colores que hay en la naturaleza…»

Amanecer en Comillas (Cantabria)

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Fotos Aurelio

Precioso amanecer en Comillas. Entre suaves colinas y una vegetación exuberante, la salida del sol es todo un espectáculo que no hay que perderse. El silencio y la soledad de aquellos campos, incluido uno de golf, hace que madrugar sea un acontecimiento imprescindible. El norte de nuestro país es de una riqueza paisajística increíble que hay que conocer.

El Asador de Cándido (Segovia)

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Fotografías Bárbara

El famoso Asador de Cándido en Segovia no nos defraudó y aunque lo que más fama y laureles gastronómicos le ha proporcionado es el cochinillo, nosotros que fuimos por la noche no nos atrevimos a cenar algo tan rotundo y pedimos dos variedades de setas que estaban deliciosas. La fotografía primera era un «carpaccio de setas» y la otra unas «setas a segoviana». Tenemos pendiente el famoso cochinillo para otra ocasión. Las ancas de rana tampoco estuvieron mal.

La catedral de Segovia

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Fotos Aurelio Serrano

Magnífica la Catedral de Segovia, ejemplo del gótico tardío, que se construye entre los siglos XVI y XVIII; en esta época la arquitectura imperante en Europa era ya renacentista, de modo que, al ser del gótico tardío, la catedral de Nuestra Señora de la Asunción y de San Frutos posee, además, algunos rasgos renacentistas. A la Catedral, emplazada en la plaza mayor de Segovia, de gran elegancia y esbeltez, se la conoce como la Dama de las catedrales.

Toulouse

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«Al pollito azul», «Au poussin bleu», es el nombre de esta bonita pastelería francesa radicada en el 45 rue du Lanquedoc de Toulouse. Fotografía de Aurelio Serrano. Las especialidades son : les galettes, los croissant, les macarons y su cordonnier o pastel de frutas. Además tienen un delicioso paté.

El acueducto de Segovia

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El acueducto de Segovia, Foto Aurelio Serrano

El acueducto data del siglo II d. C. a finales del reinado del emperador Trajano o a principio de Adriano. El acueducto es una obra imponente de ingeniería romana cuya parte más conocida es la arquería que cruza la plaza del Azoguejo en la ciudad; su finalidad era llevar el agua desde la sierra de Guadarrama, a 17 kilómetros, para abastecer la necesidad de la villa. Consta de 88 arcos arcos en total, 75 sencillos al principio y 44 de orden doble y finalmente 4 sencillos. En la zona central las arcadas alcanzan los 2,40 metros de altura. Al principio hay 36 arcos apuntados por la reconstrucción que se hizo en el siglo XV en tiempos de los Reyes Católicos de la parte que había destruido el rey árabe de Toledo Al Mamún. La reconstrucción fue hecha por Juan de Escobedo, monje jerónimo del monasterio del Parral. La parte central tiene unos cimientos de casi 6 metros. Impresionante este acueducto declarado Monumento Nacional en 1884 y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985

Colegiata de S. Bartolomé. Belmonte (Cuenca)

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Colegiata de S. Bartolomé, y vista parcial del patio exterior del Palacio Infante Juan Manuel. Fotos Bárbara.

La Mancha es una región que guarda tesoros que uno ni se imagina. La primera vez que la visité fue hace años y recuerdo que estuvimos en las Lagunas de Ruidera, un mar interior con sus cascadas, una realidad desconocida, sorprendente, pues se supone que la región es seca y llana; nada más lejos de la realidad. Años después, de camino a Madrid, parábamos en Belmonte, un típico pueblo manchego con sus tejados rojos y sus casas encaladas, y allí pernoctábamos en El Palacio del Infante Juan Manuel, otro espacio único de gran belleza, muy bien restaurado y conservado. Justo al lado se encuentra la Colegiata de S. Bartolomé, que el marqués de Villena hace edificar sobre los cimientos de una iglesia visigótica del siglo V; dicho marqués, Juan Pacheco, maestre de la Orden de Santiago, fue un personaje de gran influencia en la corte de los Reyes Católicos. A instancias del marqués, el Papa Pío II la erige en colegiata. La importancia de Belmonte en aquel tiempo queda reflejada en la magnificencia de esta colegiata, que consta de tres naves con cuatro tramos que separan gruesos sillares, soportando arcos apuntados y bóvedas de crucería; en estas aparecen los motivos heráldicos del marqués. Es de destacar la sillería de 1454 del coro gótico, tallada en madera de nogal por los hermanos Hannegin de Bruselas, el órgano de tubos de 1718 y un cuadro de la Virgen con Jesús muerto atribuido a Luis de Morales. La colegiata fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1943. Y cómo no mencionar al hermoso castillo de Belmonte, que se conserva admirablemente; pero eso merece otra entrada.

Las hortensias.

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Macizo de hortensias. Foto Bárbara

Adoro las hortensias; en Cantabria este año se quejan de la falta de lluvia y del excesivo calor que repercute en las plantas también; de modo que este verano no han crecido como otros años, y aún así me parecían preciosas. Cuando vivíamos en el País Vasco me sorprendía que los paisanos comentasen sobre los distintos color del verde que tenían las campas y se oía decir: «pues este año, el verde no es como debiera» y yo pensaba : «pues si que hilan fino»; porque a mí, me parecía que aquel paisaje tan verde era magnífico. Claro que yo vivo en una región que se está desertizando y la escasez de lluvias es bien patente. El cambio climático ya está aquí, no es algo futurible. Tendremos que aprender a ahorrar en el consumo, a no derrocharla, pues es ya un bien escaso.

Corvina con salsa de aceitunas

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Corvina con salsa de aceitunas, encurtidos y alcaparrones. Foto Aurelio Serrano.

Deliciosa esta receta del nuevo chef del restaurante Pocardy ubicado en el hotel Almirante de la Playa de S. Juan en Alicante. Aprovechen el verano para hacer turismo gastronómico y su estómago se lo agradecerá; y, si es en buena compañía, mejor que mejor.

Retratos del doctor Gachet por van Gogh

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El doctor Gachet por Vincent van Gogh

Cronológicamente primero fue realizado el retrato que lleva sobre la mesa el libro y un vaso y el segundo, eliminados estos dos elementos, solo lleva sobre la mesa una planta de digital, que se suele emplear para tratar enfermedades cardiacas. La relación del pintor con el médico comienza cuando este le trata en Saint-Rémy. El doctor Gachet era un médico homeópata y siquiatra amigo de Theo van Gogh, que le dio el alta a Vincent en el hospital de Saint-Remy y al que tratará después en Auvers-sur-Oise. Este personaje era un pintor y grabador aficionado, que fue además uno de los primeros compradores de los cuadros de Cézanne y Pissarro, y cuyo hijo donó su importante colección de obras de arte al estado francés en 1952. La relación entre ambos fue realmente productiva, basta con ver estos dos extraordinarios retratos donde el pintor abandona la pose estática y tradicional. En una carta a su amigo Gaugin, el pintor afirma que el doctor es la expresión desencantada de nuestro tiempo. En 1890, en una de las cartas a su hermano, le habla de que ha hecho un retrato al doctor Gachet con una expresión melancólica… triste, pero amable, y aún así clara e inteligente, así como muchos retratos deberían hacerse.

La segunda versión del retrato fue ejecutada en el mismo año 1890, poco después que el primero. En esta versión del cuadro, donado al Museo de Orsay de París por los hijos del doctor Gachet, Van Gogh ha eliminado, como ya dije, el vaso y el libro, haciendo resaltar la planta de digital sobre el fondo rojo.

Cualquiera de los dos retratos son una verdadera maravilla.