
Albert Camus, foto de Cartier-Bresson.
Este libro ha estado dormido durante unos meses; callado -por mi voluntad- esperando que el deseo de afrontarlo llegará un día con la necesidad perentoria de escribir como lo hace el escritor que vuelca de pronto un manantial de letras. El momento ha llegado propiciado por la soledad, la perra durmiendo a mi lado y la chimenea encendiendo el rostro hermoso de la portada.
El respeto hacia el hombre y el tesoro que encierra el libro me han hecho demorar el momento excitante de conocer más sobre alguien a quien he admirado desde que leí por primera vez con catorce años «El extranjero». Albert Camus ha sido para mí un hombre digno. No es poco. Decir que es uno de los mejores escritores, Premio Nobel, articulista magistral, ensayista, director de teatro… ya es sabido. Algunas veces -pocas- una gran obra se corresponde con una talla humana excepcional: ese es el caso de Camus.
El libro, de formato grande, tiene en la portada una hermosa foto del escritor. Su hija, Catherine Camus, escribe una introducción sorprendentemente bella y precisa sobre él, el padre. Sincera, con una contención que emociona. El libro está estructurado en distintos apartados: Introducción, La génesis 1913-1936, El despertar-La acción 1937-1945, La Rebelión 1946-1951, Solitario-Solidario 1952-1960. Esta obra, repleta de magnificas fotografías en blanco y negro, repasan y contienen su vida junto con una selección de textos que se adaptan cronólogicamente a las imágenes. Firmas, como la de Cartier-Bresson, son una garantía de la calidad de estas. Genial la tomada en el estudio de Picasso cuando se representó la obra de teatro «El deseo atrapado por la cola», escrita por Picasso y dirigida por Camus, en la que aparecen Cécile Eluard, Pierre Reverdy, Simone de Beauvoir, Sartre, Michel Leiris… Las fantásticas fotografías son además un documento histórico sobre la vida cultural, social y política de la época que le tocó vivir. Es un libro imprescindible para todo aquel que esté interesado en esos años convulsos de una Europa en guerra y que ame la fotografía de calidad.
Sus artículos en «Combat» en defensa de la libertad y de la justicia, con titulares como «À guerre totale resistence totale», le permiten luchar con el instrumento que tiene a mano, la pluma. Camus, enfermo de tuberculosis, se vio rechazado para la lucha armada; no obstante no hubo compromiso que eludiera: estuvo en el juicio contra Petain, se reveló cuando Franco entró en la UNESCO, rechazó el uso de las armas nucleares y la pena de muerte…
Camus tuvo un amor profundo por su madre, Catalina Sintes, de origen menorquin; un amor y devoción sin límites por una madre humilde, de raíces humildes como toda su familia. El primer apartado del libro, sus años en Argelia en el despertar a la vida, es un canto feliz de un niño huérfano de padre que murió en suelo francés sirviendo en la primera compañía de Zuavos. Niño que jugaba al fútbol y disfrutaba del mar en las playas argelinas, en aquel mar que ya en la madurez recobró en la Provenza. Catalina Sintes y Argelia, dos amores que le acompañaron hasta el final, igual que la figura del padre al que brinda su obra inacabada «El primer hombre» -obra de lectura muy recomendable, de una belleza increíble-.
La perra sigue durmiendo en el sofá, a mi lado; el fuego lame los troncos de leña que crepitan como la carcoma. Y recuerdo que leí a Camus por primera vez en Mahón, de donde era José Cardona y Pons, ascendiente menorquín de Albert Camus. ¡Casualidades de la vida!
Muchas veces me he preguntado por las obras que su muerte prematura nos ha hurtado. El absurdo accidente de coche se ha cuestionado por algunos investigadores que culpan a un servicio secreto de un país concreto deseoso de acallar a un defensor de la libertad que arremetió contra toda tiranía. Contra el franquismo, contra el totalitarismo marxista, contra la utilización de la bomba atómica, contra la situación en Argelia, contra el nazismo. Su ideología de hombre de izquierdas, progresista libre, no sujeto por el adoctrinamiento de ningún partido concreto -su adhesión al partido comunista duró poco- le permitieron, en el tiempo, luchar por la defensa de la libertad, de la dignidad y por el respeto hacia el ser humano.
El libro «Albert Camus, Solitario, Solidario», esta impreso en China, editado en España por Plataforma Editorial, Barcelona, 2012. Edición preciosa, cuidadísima de gran belleza que recomiendo para estas fiestas. ¡Mejor regalo imposible!